La CNMC ha abierto la consulta pública de su propuesta de resolución de ajuste del mercado mayorista de fibra óptica para 2027, un trámite que condiciona las condiciones de acceso que Telefónica ofrece a sus rivales y que marcará el pulso competitivo del sector el próximo ejercicio.
Qué somete el regulador a información pública
La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha publicado su propuesta y ha activado el trámite de audiencia, la fase en la que operadores, asociaciones y clientes mayoristas pueden presentar alegaciones por escrito antes de que el organismo adopte la versión definitiva. El expediente se enmarca en la revisión periódica con la que el regulador fija las condiciones económicas y técnicas bajo las que el operador incumbente revende capacidad de su red de fibra a terceros.
El ajuste desplegará sus efectos a lo largo de 2027, lo que concede a los operadores varios meses de planificación. La propuesta afecta a la oferta mayorista de referencia del sector, la conocida como NEBA, el instrumento por el que Telefónica comercializa accesos de fibra que otros operadores revenden después a hogares y empresas.
Para los alternativos, el resultado del expediente es determinante. Los precios mayoristas marcan el coste de cada línea alquilada y, por extensión, el margen con el que compiten en el mercado minorista. Una revisión a la baja presiona al incumbente y ensancha el espacio comercial de sus rivales; una revisión al alza protege la rentabilidad de una red que exige inversión continua.
El calendario tampoco es neutral. La resolución definitiva debe estar adoptada antes de que arranque el ejercicio al que se refiere, de modo que el trámite abre ahora la fase decisiva del procedimiento. El texto que salga de esta consulta será el que ordene el mercado durante todo el año siguiente.
El ajuste no decide cuánta fibra se despliega en España, sino a qué precio se reparte la que ya está construida.
El pulso entre incumbente y alternativos

Telefónica no es el único actor concernido. En el mercado mayorista conviven los operadores con red propia, que compran accesos en las zonas donde no llegan con sus propias canalizaciones, y una constelación de de mayoristas alternativos que revenden capacidad. La propuesta de la CNMC ordena ese intercambio.
El mapa competitivo lo completan MásOrange, Vodafone España —controlada por la británica Zegona—, Digi y Avatel, que en los últimos años han levantado su propia infraestructura y, al mismo tiempo, mantienen contratos mayoristas con el incumbente. Cuanto más estrecho sea el diferencial entre el precio mayorista y el minorista, más ajustado queda el negocio de todos ellos.
En el accionariado de Telefónica, la SEPI, Criteria Caixa, BlackRock y el grupo saudí STC siguen con atención cualquier movimiento que altere la rentabilidad regulada del activo. En el sector se da por descontado que el incumbente reclamará un marco que remunere el coste de capital de su red.
El encaje europeo y el precedente sectorial
La resolución no se adopta en el vacío. La CNMC coordina sus decisiones con el marco europeo de comunicaciones electrónicas y, una vez fijada la propuesta definitiva, notifica el proyecto a la Comisión Europea y a los reguladores homólogos de los Veintisiete antes de su aprobación formal. Ese trámite, habitual en las revisiones de mercado, rara vez altera el fondo de la decisión, pero incorpora comentarios de Bruselas y de los supervisores nacionales.
El precedente inmediato está en las anteriores revisiones del mercado mayorista de banda ancha, donde el regulador ha mantenido la intervención sobre el operador con poder significativo de mercado al tiempo que modulaba las obligaciones a medida que se consolidaba la competencia por infraestructuras. España figura entre los mercados europeos con mayor cobertura de fibra y con más operadores con red propia, lo que estrecha el margen para sostener una intervención intensa.
Lo que se juega el sector con el ajuste de 2027
La clave del expediente no es la apertura de la consulta, sino la magnitud del ajuste que salga de ella. El regulador llega a esta revisión con un mercado mucho más maduro que el de ciclos anteriores: varios operadores han desplegado fibra hasta el hogar a escala nacional y la presión competitiva ya no depende solo de la red del incumbente. Ese contexto reduce la justificación de una intervención tan profunda como la de hace una década.
Conviene matizar, en todo caso, un punto. Si la CNMC relaja demasiado las condiciones de acceso, los operadores sin red propia en zonas concretas —y no son pocos en el ámbito rural— pueden perder capacidad de competir en precio, con el consiguiente efecto sobre los usuarios finales. Si las endurece, el incumbente verá limitada su capacidad de monetizar la infraestructura. El equilibrio es estrecho y explica el volumen de alegaciones que suele concentrar este tipo de trámites.
El contraste con otros mercados europeos es revelador. Los reguladores que retiraron la intervención antes de tiempo han visto cómo se reducía la competencia en las zonas donde la competencia por infraestructura no llega. La CNMC tiene ese espejo delante.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La publicación de la resolución definitiva y el detalle de los precios mayoristas fijados para 2027; el calendario de alegaciones marca los próximos meses del expediente.
- Reacción del valor: El mercado descuenta estabilidad regulatoria en la red de Telefónica; un ajuste más duro de lo esperado tensionaría la valoración de su negocio mayorista.
- Precedente sectorial: Cada revisión del mercado mayorista ha modulado obligaciones sin retirar la intervención; el histórico apunta a continuidad, no a un giro radical.




