La sonda Mars Express retrata un acantilado de hielo en el polo sur de Marte con remolinos púrpuras. La estampa, captada por la cámara HRSC de la ESA, convierte la paleta rojiza habitual del planeta en un paisaje de tonos rosa, púrpura y rojo que parece ajeno al Marte de los desiertos ocres.
Un acantilado de hielo que no debería verse así
El protagonista de la imagen es Thyles Rupes, un acantilado que se extiende cientos de kilómetros por las tierras altas del hemisferio sur, muy cerca del casquete polar. Su nombre combina el latín rupes, acantilado, con la legendaria Thule, el lugar más allá del borde del mundo conocido en la geografía clásica. Según la ESA, estas paredes de roca y hielo alcanzan más de un kilómetro de altura en algunos tramos.
Los tonos más oscuros que recorren las fracturas delatan material volcánico rico en minerales máficos, como olivino y piroxeno. Son compuestos habituales en el manto terrestre, la capa que se extiende justo bajo la corteza de nuestro planeta. Las zonas pálidas, en cambio, corresponden a depósitos de escarcha de dióxido de carbono que resisten incluso durante la primavera marciana.
La escarcha de dióxido de carbono congelado se posa sobre dunas, cráteres y lenguas glaciares. En la esquina inferior izquierda del encuadre asoma un fragmento del propio casquete polar sur, un glaciar que refleja la luz como un parche pálido. La combinación de hielo, polvo y escarcha, bañada por la luz rasante del amanecer, produce los remolinos púrpuras que dan nombre a la imagen.
El mapa de elevación derivado de los datos de la cámara revela una curiosidad óptica. La zona helada inferior izquierda es en realidad una elevación, aunque el ojo tiende a interpretarla como una depresión. La luz solar llega desde el este, desde la parte baja del encuadre, y las sombras invierten la lectura topográfica. Si volteas la imagen, el el acantilado se acomoda de inmediato como un relieve hacia arriba.
La escena también registra dunas longitudinales y transversales, además de crestas barchanoides con forma de hoz. Los vientos, capaces de soplar desde distintas direcciones, han recogido y desplazado arena sobre un terreno cubierto de cráteres. Algunos impactos cortan el acantilado y otros aparecen superpuestos, lo que permite ordenar la cronología relativa de cada episodio geológico como si fueran las páginas de un libro.
La luz matinal y la escarcha de dióxido de carbono convierten un acantilado marciano en una paleta púrpura sin ningún retoque artificial.
Cómo la cámara HRSC compone este paisaje

La fotografía no es un capricho del procesado digital. La ha tomado la cámara HRSC, la misma que lleva más de dos décadas cartografiando Marte en color y tres dimensiones desde la sonda Mars Express. El instrumento fue desarrollado y está gestionado por el DLR, el centro aeroespacial alemán. Los productos de imagen se generaron en el Instituto de Ciencia Planetaria de la Freie Universität Berlin. La fotografía forma parte de la imagen publicada por la ESA.
Además de la fotografía en color, la HRSC genera mapas topográficos y pares estereoscópicos. Esa combinación permite pasar de la postal a la cartografía: sin salir del escritorio, los investigadores pueden medir pendientes, alturas y la relación entre cráteres y acantilados.
La escala ayuda a dimensionar el hallazgo. Los acantilados de Thyles Rupes superan el kilómetro de altura, más del triple de la torre Eiffel. Se formaron cuando el interior de Marte empezó a enfriarse y contraerse, hace miles de millones de años, empujando bloques de corteza unos sobre otros. Aquel proceso ocurrió sin la tectónica activa que hoy modela la superficie terrestre.
No es un retoque. La HRSC ya mostró en 2023 una imagen de aniversario con colores intensos, pero aquella estaba realzada para resaltar variaciones. En esta nueva postal, los tonos púrpuras nacen de la atmósfera marciana, la luz, el polvo en suspensión y la escarcha. La atmósfera del planeta cambia a lo largo del día y cada imagen es irrepetible.
Lo que Thyles Rupes cuenta de la juventud de Marte
Desde que Mars Express despegó en 2003, la sonda ha convertido el polo sur marciano en un laboratorio natural. Las imágenes de HRSC han modificado la comprensión del agua helada, la evolución atmosférica y la historia térmica del planeta. Thyles Rupes condensa ese legado: es una cicatriz tectónica de un Marte que ya no se deforma, rodeada de un casquete que sí responde al clima.
Por ejemplo, los acantilados tectónicos de Thyles Rupes son la prueba visible de la contracción del planeta. Su pared corta cráteres previos, pero otros impactos la recubren. Esa superposición permite reconstruir el orden de los acontecimientos sin necesidad de perforar la roca.
Me interesa la prudencia con la que hay que leer esta postal. Los colores no revelan una anomalía química ni un hallazgo de agua líquida; son el resultado de condiciones de iluminación y de la mezcla de hielo, polvo y escarcha. La imagen no aporta nuevos datos mineralógicos, pero sí un recordatorio de que Marte, pese a su fama de desierto oxidado, posee una paleta mucho más rica de lo que sugiere el ojo humano desde la Tierra.
Las observaciones futuras de Mars Express seguirán midiendo variaciones estacionales en el polo sur. La misión continúa operando más de dos décadas después de su lanzamiento. Mientras tanto, esta imagen cumple una función modesta y poderosa: obliga a mirar dos veces un planeta que solemos simplificar.
La próxima vez que asome una imagen de Marte, habrá que preguntarse qué tipo de luz la bañaba. Porque la geología no cambia, pero la atmósfera sí. Y esa atmósfera, a veces, convierte un acantilado de hielo en un remolino púrpura.
🔬 Ficha del Descubrimiento
- Qué se ha descubierto: la sonda Mars Express ha captado un acantilado de hielo, Thyles Rupes, con tonos púrpuras, rosas y rojos en el polo sur de Marte.
- Dónde: cerca del polo sur marciano, en las tierras altas del hemisferio sur.
- Institución responsable: ESA, con cámara HRSC desarrollada y operada por el DLR.
- Cuándo: imagen tomada en primavera marciana y difundida por la ESA en 2026.
- Impacto a futuro: refuerza el estudio del casquete polar sur y obliga a revisar la diversidad cromática real de la superficie marciana.




