Ethereum sube un 3,04% y su volumen spot se multiplica por siete frente al de Bitcoin, mientras el mercado mira de nuevo los 3.000 dólares. La criptomoneda cotiza en 2.532,73 dólares en la jornada del 12 de septiembre y acumula un rebote que, según los datos de mercado, se apoya en dos fuerzas: la liquidación de 303,98 millones de dólares en posiciones cortas y un dato de inflación en Estados Unidos que animó a los activos de riesgo.
El volumen spot, es decir, el dinero que se mueve en operaciones al contado y no en derivados, creció cerca de un 50% en 24 horas hasta los 6,53 mil millones de dólares. Ese impulso supera en siete veces al registrado por Bitcoin en el mismo periodo, una señal de que la demanda por ether no es solo apalancada, sino que hay compra directa en el mercado.
Las liquidaciones de posiciones cortas —las apuestas de que el precio bajaría— explican parte de la subida. Cuando el exchange cierra forzosamente estas posiciones apalancadas contra el movimiento del precio, se generan compras automáticas que empujan el activo aún más arriba. En total se liquidaron 303,98 millones de dólares en cortos de Ethereum en las últimas 24 horas, según los reportes recogidos por esta redacción.
A primera hora, el ether llegó a tocar los 2.660 dólares, el techo de Fibonacci de los últimos 90 días, antes de consolidar en el rango de 2.510 a 2.543 dólares. Aun así, el activo sigue cotizando un 48,81% por debajo de su máximo histórico de 4.948 dólares, marcado el 24 de agosto de 2025. No estamos ante euforia, sino ante una recuperación parcial.
El rally se produce después de que el dato de inflación CPI en Estados Unidos saliera más suave de lo esperado, según las coberturas de mercado. Menos inflación suele leerlo el mercado como un argumento para que la Reserva Federal no suba tipos con dureza, lo que beneficia a los activos con más riesgo, como las criptomonedas. Esta conexión es plausible, aunque no está confirmada por un análisis causal propio.
El mercado no solo está comprando por apalancamiento: hay volumen real detrás del rebote de Ethereum.
Por qué sube Ethereum y qué dicen los indicadores técnicos
El análisis técnico muestra una imagen mixta pero sesgada al alza en el corto plazo. El precio cotiza por encima de las medias móviles simples de 5, 10, 20 y 200 días, lo que confirma que la tendencia de fondo sigue siendo alcista. El RSI, un indicador que mide la fuerza del movimiento sin caer en sobrecompra, se sitúa en 64,4 puntos, lejos del umbral de 70 que suele anticipar retrocesos.
Sin embargo, el MACD, que mide el momentum de mediano plazo, permanece en negativo con un histograma de -15,11. Esto sugiere que el rebote actual todavía está reparando una fase de corrección previa y no confirma un cambio de tendencia definitivo. Tampoco ayuda que el precio se pegue a la banda superior de Bollinger, un indicador de volatilidad, con un %B de 93,0. Eso deja poco margen para subir sin una pausa o un retroceso.
La VWAP intradía —el precio promedio ponderado por volumen— se ubica en 2.529 dólares, apenas un 0,13% por encima del precio actual. Esta cercanía indica equilibrio entre compradores y vendedores tras el impulso inicial, no una distribución agresiva. Los niveles clave a vigilar son el soporte en 2.493 a 2.510 dólares y la resistencia en 2.660 dólares.
Una señal de fondo alcista con contradicciones que invitan a la prudencia
El telón de fondo es más interesante que el movimiento de un solo día. La oferta de ether en los exchanges sigue reduciéndose, un patrón de acumulación que históricamente antecede a fases de expansión de precio, porque hay menos monedas disponibles para vender de inmediato. En paralelo, Ethereum acumula una rentabilidad del 47,47% en los últimos 90 días, aunque pierde un 45,72% en el último año.
La narrativa tecnológica también juega. Vitalik Buterin impulsa la propuesta EIP-8288, que reduciría más del 99% el coste de la privacidad cuántica en Ethereum. No mueve el precio hoy de forma directa, pero refuerza el relato de que la red sigue evolucionando frente a competidores y riesgos de seguridad. Para un inversor minorista, esto pesa más a medio plazo que un rebote puntual.
Mi lectura es prudente. El rebote es real, con volumen y liquidaciones detrás, pero el MACD bajista y la proximidad a la banda superior de Bollinger desaconsejan perseguir el precio a mercado. Mantener posiciones y comprar escalonado en retrocesos hacia 2.493 dólares parece una estrategia más sensata que entrar agresivamente. La volatilidad anualizada del 70,5% recuerda que en horas pueden borrarse ganancias de varios días sin que cambie la tesis de fondo.




