Scope Ratings eleva el rating de España a A+ y pasa la perspectiva a estable por la mejora fiscal

La agencia ve la economía creciendo un 2,6% en 2026 y la deuda pública por debajo del 92% en 2031. El coste de financiación de España se mantiene ya por debajo del de Francia e Italia.

Scope Ratings elevó la calificación de la deuda a largo plazo de España de A a A+, con perspectiva estable, una mejora que abarata la financiación del Tesoro y de las cotizadas del Ibex 35.

El movimiento de la agencia europea supone pasar a A+, un nivel que certifica una mayor capacidad para hacer frente a las obligaciones de deuda. La decisión llega tras revisar el sólido crecimiento económico, la mejora de las finanzas públicas y la reducción de las vulnerabilidades externas, según publicó Europa Press.

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Las proyecciones de la calificadora acompañan la mejora de la nota. La economía española crecerá un 2,6% en 2026 y un 2,1% en 2027, con un promedio cercano al 2% entre 2026 y 2031. Son cifras por encima del crecimiento potencial, calculado en el 1,7%, sustentado en la demanda interna, la evolución del empleo, la inversión y los flujos migratorios.

En el frente fiscal, el déficit pasó del 3,3% del PIB en 2023 al 2,4% en 2025, y Scope espera que se mantenga en el entorno del 2,3% hasta 2031. La deuda pública se situó en el 100,7% del PIB en 2025 y bajaría del 92% en 2031 si se consolida la senda.

En términos acumulados, la ratio de deuda ha caído casi 26 puntos desde el máximo de principios de 2021, y el déficit ha mejorado en 7,5 puntos desde 2020, según datos del Ministerio de Economía. Son avances no lineales, pero refuerzan la señal de la agencia.

Con todo, Scope mantiene los retos sobre la mesa: un elevado nivel de deuda, desempleo estructural, gastos ligados al envejecimiento y una fragmentación parlamentaria que puede limitar la capacidad de respuesta ante ante shocks. La agencia no ha eliminado el riesgo estructural; lo ha descontado en una calificación algo más confortable.

La A+ no certifica que la deuda haya dejado de ser vulnerable; confirma que los mercados ya se financian con ese colchón de mejora en los precios.

El traslado a las cotizadas y a la banca del Ibex 35

La mejora de la calificación soberana importa mucho más allá del Tesoro. El rating de un estado actúa como referencia para la curva de crédito corporativa: si el emisor soberano paga menos, las grandes empresas y los bancos pueden captar deuda sindicada y emisiones de cédulas con diferenciales más reducidos. En el caso español, el Ministerio de Economía ya sitúa el coste de financiación por debajo del de Francia e Italia.

El coste medio de la cartera de deuda se ha reducido al 2,43%, frente al 4,07% de 2011, una caída que libera margen fiscal y abarata la referencia de emisión para el sector corporativo.

Ese abaratamiento de la referencia libre de riesgo permite a emisores como Santander, BBVA y CaixaBank financiar sus balances y sus planes de capital en mejores términos. También las grandes utilities del Ibex 35, con necesidades de inversión recurrentes, miden su coste marginal contra la curva soberana. La demanda récord registrada en las últimas emisiones sindicadas del Tesoro apunta a una cartera institucional con apetito sostenido por el riesgo español.

Qué mantiene el riesgo pese a la mejora de la nota

Detrás de la mejora permanecen los desequilibrios. La deuda pública sigue por encima del 100% del PIB, aunque la senda apunte a bajarla. El desempleo estructural, la presión del envejecimiento y la fragmentación parlamentaria podrían limitar la capacidad del Gobierno para aprobar ajustes en una fase adversa. Para las cotizadas, ese riesgo político se traduce en una eventual prima de ejecución en las alianzas público-privadas y en la financiación de infraestructuras.

Análisis: lo que la nota A+ no descuenta

La lectura técnica tiene matices. La mejora de Scope Ratings llega con la economía creciendo por encima de su potencial, pero también con una deuda que todavía supera el 92% al que apunta el escenario de 2031. En términos de prima de riesgo, el movimiento está en línea con la senda que ya descontaban las curvas de crédito: el inversor no se sorprende, pero sí gana un argumento adicional para mantener exposiciones largas a activos españoles.

En la comparativa europea, el bajo coste de financiación frente a Francia e Italia añade un soporte tangible. No es una mejora simbólica. La estructura de financiación del Ibex 35 se beneficia de una base soberana más sólida y de un inversor institucional que ha validado esa tendencia con demandas récord. Toca vigilar la próxima ronda de emisiones y la revisión del cuadro macroeconómico.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: La próxima emisión sindicada del Tesoro y la revisión del cuadro macroeconómico, que confirmará si la demanda institucional mantiene el ritmo.
  • Reacción del valor: El mercado ya descuenta la mejora de la prima de riesgo, pero la base A+ da soporte a los emisores corporativos frente a Francia e Italia.
  • Precedente sectorial: El coste medio de la cartera de deuda en el 2,43% y la demanda récord en subastas definen un entorno de financiación favorable no visto desde 2011.

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