Standard Chartered proyecta que SKY, el token de la plataforma de finanzas descentralizadas Sky, antes MakerDAO, pase de 0,065 dólares a 0,325 dólares para finales de 2028. La subida esperada, de cinco veces, no depende solo de un repunte de las criptomonedas: se apoya en que USDS, la stablecoin ligada al dólar que emite el protocolo, siga creciendo y en que una parte mayor de los ingresos llegue a quienes bloquean o conservan SKY.
El banco británico ha iniciado la cobertura de Sky con una tesis marcadamente alcista para su token de gobernanza. Geoffrey Kendrick, jefe global de investigación de activos digitales de Standard Chartered, describe la plataforma como una suerte de “banco federal de DeFi”: emite monedas estables, organiza la gobernanza y presta capital a tasas mayoristas. DeFi se refiere a las finanzas descentralizadas, aplicaciones que ofrecen créditos, ahorro o intercambios sin depender de un banco tradicional.
La tesis de Standard Chartered para Sky
La comparación con un banco central no implica que Sky tenga respaldo estatal. Ayuda a visualizar su función: Sky obtiene ingresos prestando USDS a agentes especializados y fija condiciones para acceder a ese capital. Después, una parte de lo generado puede destinarse a staking, el mecanismo por el que se bloquean tokens a cambio de recompensas, y a recompras de SKY.
Los tres grandes usuarios de ese capital son Spark, Grove y Obex. En conjunto acumulan aproximadamente 7.900 millones de dólares en deuda pendiente de USDS, frente a unos límites de crédito combinados de 17.500 millones de dólares. Ese margen sin utilizar es una palanca: si se consume una mayor parte, los ingresos por intereses podrían crecer entre dos y tres veces, siempre que los diferenciales se mantengan estables.
Hoy esos tres agentes pagan a Sky una tasa base del 3,8%. Spark coloca dinero en préstamos de criptomonedas, Grove lo dirige hacia activos del mundo real y Obex suma asignadores de capital especializados. La diferencia entre ese coste y el rendimiento que consiguen en sus estrategias forma parte del incentivo del sistema. Cuanto más se use esa vía, más recursos tendría Sky para repartir.
El banco calcula que el valor transferido a los tenedores de SKY podría aumentar cinco veces para finales de 2028, impulsado por la expansión del ecosistema y por un mayor volumen de USDS en circulación. El rendimiento actual del staking de SKY ronda el 4,2%. Kendrick considera que recompras y recompensas actúan juntas: el token funciona sobre todo como activo de rendimiento, mientras las recompras tienen un papel secundario.
La proyección no depende de un repunte del bitcoin. Depende de que Sky convierta su dominio en stablecoins en ingresos para quienes sostienen el token.
El colchón de reservas y la capacidad de crédito
Standard Chartered plantea dos etapas. Primero, Sky debe fortalecer su colchón financiero; después, un aumento de los préstamos en USDS ampliaría la cantidad total disponible para recompensas y recompras. La plataforma cuenta hoy con cerca de 90 millones de dólares en su reserva de respaldo agregado. Al ritmo actual de acumulación, ese colchón podría alcanzar 150 millones en unos ocho meses, según Kendrick.
El informe destaca además otros ingresos. Sky mantiene USDC a través de Coinbase en su módulo de estabilidad de paridad, que permite intercambios entre USDS y USDC, y conserva antiguas bóvedas de préstamos cripto asociadas a DAI, el token previo. Si Sky lograra acumular el equivalente al 1,5% de la oferta de USDS en circulación por esta vía, los fondos para staking y recompras podrían duplicarse.
En la práctica, la tesis de Sky se parece menos a una apuesta por el precio de un criptoactivo a corto plazo y más a la valoración de una empresa que reparte beneficios crecientes. Por eso, los datos de deuda, márgenes y reservas importan tanto como el gráfico del token. La meta de 0,325 dólares exige que esa maquinaria funcione durante más de dos años seguidos.
El riesgo de las stablecoins con rendimiento
La otra cara del informe es más prudente. Standard Chartered estima que el mercado general de stablecoins puede alcanzar 2 billones de dólares a finales de 2028, pero reconoce que no sabe qué parte de esa demanda irá a productos con rendimiento. Si los usuarios prefieren stablecoins sin recompensas o si la competencia frena la expansión de USDS, Sky generaría menos ingresos de los considerados y el objetivo de 0,325 dólares quedaría lejos.
La presión competitiva no es teórica. Spark compite en mercados de préstamos cripto como Aave y Morpho, mientras Grove depende del desempeño de los activos del mundo real. Aun con esas advertencias, Kendrick compara el escenario de SKY con las ganancias de precio de Ethereum: su previsión implicaría igualarlas aproximadamente y superar a bitcoin hasta finales de 2028. Es un escenario, no una garantía. Depende de que Sky mantenga la confianza de sus usuarios y de que la adopción de USDS avance al ritmo previsto.
Para el inversor particular, el mensaje central del informe es doble. La subida potencial es atractiva, pero está atada al éxito de un producto, USDS, y a la competencia de otras stablecoins que también prometen rendimiento. Nadie regala rentabilidad en cripto. Quien se acerque a SKY hará bien en mirar los mismos indicadores que cita Standard Chartered: circulación de USDS, utilización del crédito y crecimiento de las reservas.





