El Gobierno laborista del Reino Unido ha encajado esta semana una derrota parlamentaria que puede acelerar la regulación cripto en Reino Unido. La Cámara de los Lores aprobó una enmienda que obliga al Tesoro a diseñar una estrategia nacional de activos digitales con el respaldo de 194 votos frente a 138.
Qué ha aprobado la Cámara de los Lores
Conservadores y liberal-demócratas sumaron fuerzas contra un bloque laborista casi compacto, según la información difundida por la cámara alta. El pulso supone una derrota parlamentaria significativa para el Ejecutivo laborista y no se queda en una simple declaración de intenciones.
La enmienda, impulsada por la baronesa Neville-Rolfe, exministra conservadora del Tesoro, se incorpora al proyecto de ley de Mercados y Servicios Financieros. Su título, ‘Digital assets strategy’, exige al Tesoro preparar, publicar y someter a consulta una estrategia para regular y desarrollar los criptoactivos y la infraestructura financiera digital relacionada.
La definición que maneja el texto es deliberadamente amplia. Incluye criptoactivos, stablecoins que cumplan los requisitos, monedas digitales de banco central (CBDC, por sus siglas en inglés), valores tokenizados y otros activos financieros digitales. Dicho de otro modo, el Gobierno deberá ordenar un sector que hoy funciona con normas dispersas.
El calendario ya tiene fechas marcadas. La Autoridad de Conducta Financiera (FCA) cerró en junio su marco regulatorio para criptoactivos, pero el régimen completo no entrará en vigor hasta el 25 de octubre de 2027. La ventanilla de autorización para empresas se abrirá el 30 de septiembre y permanecerá operativa hasta el 28 de febrero de 2027.
Reino Unido tiene la legislación a medias y el calendario puesto, pero le falta la estrategia política que ordene todo lo demás.
Por qué Reino Unido llega por detrás de Bruselas y Washington
La votación de los Lores no se entiende sin el contexto internacional. La Unión Europea aplica desde el 30 de diciembre de 2024 el reglamento MiCA, que regula a los proveedores de servicios de criptoactivos en los Veintisiete. Reino Unido, fuera de la UE desde el Brexit, carece todavía de un marco equivalente plenamente vigente.
Al otro lado del Atlántico, Estados Unidos firmó la GENIUS Act en julio de 2025, una norma federal para tokens respaldados por dólares. La legislación de estructura de mercado sigue incompleta: la Clarity Act superó la Cámara de Representantes en julio de 2025 por 294 votos a 134, pero permanece bloqueada en el Senado por disputas sobre finanzas descentralizadas (DeFi), el rendimiento de las stablecoins y las normas éticas. Hay una votación de procedimiento prevista para la próxima semana.
La secuencia deja una fotografía clara. Mientras la UE y Washington avanzan, aunque sea a ritmos distintos, Reino Unido corre el riesgo de quedar como un territorio gris para las empresas cripto. La enmienda aprobada por los Lores intenta corregir ese retraso con una obligación legal, no con una simple recomendación.
Un precedente que obliga al Tesoro a moverse
Leído con perspectiva, lo sucedido en Westminster funciona como un aviso. El Parlamento británico no está dispuesto a esperar a que el Ejecutivo complete su agenda digital sin un mandato claro. La última vez que un asunto financiero generó este tipo de alianzas entre conservadores y liberal-demócratas, el calendario legislativo se aceleró de forma notable.
El precedente europeo es revelador. MiCA obligó a miles de empresas a adaptarse y, pese a las quejas iniciales sobre costes de cumplimiento aportó una ventaja competitiva clara a los países que lo transpusieron con rapidez. Reino Unido aspira a replicar ese efecto con una legislación propia, pero el retraso acumulado es incómodo.
También conviene ser prudente. La estrategia que exige la enmienda no define por sí misma los requisitos de capital, protección al inversor ni normas de custodia. Son piezas que dependerán del reglamento de la FCA y de su desarrollo práctico. Y el sector cripto ya ha aprendido que entre una ley aprobada y un régimen operativo pueden pasar meses, incluso años.
Con todo, la votación deja una conclusión accesible para el lector medio: la regulación cripto en Reino Unido ha dejado de ser un debate técnico para convertirse en una disputa política de primer nivel. La fecha clave es el 25 de octubre de 2027, cuando el marco de la FCA entre en vigor. Para entonces, el Tesoro debería tener publicada y consultada su estrategia nacional. El reloj corre.




