Metaplanet ha cancelado 131 millones de acciones vinculadas a su fondo de recompensas para directivos y ha reducido en un 41,1% la participación interna que los accionistas consideraban excesiva. La decisión, comunicada el viernes, responde a tres semanas de presión accionarial sobre la tesorería de bitcoin que cotiza en Tokio.
El ajuste ataca directamente a los warrants, los derechos que permiten comprar acciones en el futuro a un precio fijado de antemano. En el caso de Metaplanet, cada uno daba derecho a 696 acciones a un precio de ejercicio de 10 yenes. La junta ha reducido ese canje a 410 acciones por warrant, lo que hace caer el fondo de 319,46 millones de acciones a 188,19 millones. Si se descuentan además los derechos que los internos ya habían ejercido, el recorte es mayor: la parte restante baja un 55,5%, hasta 105,37 millones.
La compañía también ha eliminado un plan para mover hasta 90.000 warrants a un vehículo separado de incentivos ejecutivos. Lo que quede sin consolidar se desbloqueará en tercios iguales entre 2029, 2030 y 2031. El consejero delegado, Simon Gerovich, valoró la reclamación destruida en más de 220 millones de dólares.
Por qué los accionistas forzaron el recorte
El fondo congelado de acciones internas había crecido de 46 millones a 319,5 millones de títulos, según BeInCrypto, porque estaba ligado a un porcentaje de acciones emitibles y no a una cifra fija. Esa es la base de la queja por dilución, el fenómeno por el que cada acción vale menos al repartirse entre más títulos nuevos.
El recuento total de acciones de Metaplanet pasó de 153,9 millones a cerca de 1.350 millones en dos años, al ritmo de las ampliaciones de capital destinadas a comprar bitcoin. La parte reclamada por los internos creció al mismo tiempo, sin una segunda votación de los accionistas. Ese fue el detonante.
El mercado perdona los errores de ejecución, pero no los incentivos que diluyen al accionista sin explicación.
No todos comparten la crítica. David Bailey, CEO del inversor Nakamoto, considera que una participación del 20% en la tabla de capitalización no es irrazonable para el equipo que reconstruyó la empresa. Gerovich, lejos de disputar la queja, admitió que transparencia y conciencia no siempre son equivalentes.
Qué cambia para los accionistas de Metaplanet

Según la propia compañía, la reducción mejora el bitcoin por acción totalmente diluida en un 8,8%. La acción de Metaplanet cerró el viernes en 251 yenes, con una subida del 2,87%, apenas por encima de los 244 yenes a los que cayó cuando se congeló el fondo la semana pasada.
La decisión más relevante llegará después. Gerovich ha prometido que un consultor externo diseñará el nuevo esquema de incentivos, pero todavía no se ha publicado nada. Los inversores que lograron este cambio en tres semanas juzgarán ese plan con más rapidez y menos paciencia.
Lectura de fondo: la gobernanza de las tesorerías bitcoin, a examen
El choque de Metaplanet no es un simple ajuste técnico. Refleja una tensión creciente en las empresas que han convertido la tesorería corporativa en una apuesta por bitcoin: el equipo directivo quiere capturar parte del éxito, pero los accionistas no quieren pagar dos veces, primero con la emisión de acciones y después con la dilución de los incentivos.
En Estados Unidos, MicroStrategy ha vivido debates parecidos, aunque con una estructura de deuda convertible y sin un fondo tan agresivo ligado a la cúpula. En Tokio, Metaplanet se ha presentado como la réplica japonesa, pero la gobernanza se ha convertido en su primer gran test. El detalle clave es que el fondo de recompensas estaba vinculado a un porcentaje de la emisión, no a un número fijo, lo que permitió que creciera sin una votación adicional.
La respuesta de Gerovich, sin embargo, ha sido rápida: ha aceptado la crítica, ha reducido el incentivo y ha prometido un diseño externo. Es una diferencia notable frente a otras crisis corporativas, donde el equipo directivo suele resistir hasta el final. Aun así, el riesgo no desaparece. Si el nuevo plan de incentivos vuelve a incluir palancas de dilución automática, la paciencia de los accionistas japoneses será mínima.
Lo que viene a continuación es una prueba de coherencia. Metaplanet ha construido una tesorería de bitcoin relevante, pero ahora deberá demostrar que su estructura de gobierno está a la altura del activo que dice defender. La fecha clave ya está sobre la mesa: el próximo plan de compensación, que según la compañía vendrá de la mano de un consultor externo, definirá si esta reconciliación es duradera o solo una pausa.




