UniCredit cripto: el segundo banco italiano prepara la custodia de activos digitales

El banco con sede en Milán busca un proveedor tecnológico para custodiar activos digitales y facilitar su compraventa, según Bloomberg. Se suma a la oleada de entidades europeas que se posicionan bajo el marco MiCA.

UniCredit prepara su entrada en la custodia de criptoactivos, el servicio por el que un banco guarda las claves y los activos digitales de sus clientes. El segundo mayor banco de Italia está seleccionando un proveedor tecnológico para construir esa infraestructura y facilitar la compraventa de criptomonedas, según adelantó Bloomberg. No es un movimiento aislado: la banca europea lleva meses posicionándose bajo el nuevo marco regulatorio MiCA.

La entidad con sede en Milán no ha confirmado públicamente los detalles, pero fuentes cercanas al proceso citadas por Bloomberg apuntan a que el proyecto va más allá de guardar bitcoins. Sobre la mesa están también los productos tokenizados —representaciones digitales de activos tradicionales como bonos o fondos—, el uso de stablecoins (monedas digitales diseñadas para mantener un valor estable) y una exposición más directa a criptomonedas.

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Este movimiento convierte a UniCredit en el último gran banco europeo en explorar el negocio cripto. La diferencia es que ya no se trata de experimentos aislados, sino de una carrera por no quedarse fuera de un mercado regulado. La normativa MiCA ofrece a las entidades financieras algo que antes no tenían: una definición legal clara, un supervisor y un conjunto de obligaciones conocidas.

Qué se sabe del plan de UniCredit

El proyecto de UniCredit se encuentra todavía en fase de selección de proveedor tecnológico. Es decir, el banco no ha anunciado un lanzamiento inminente. Busca una infraestructura que le permita custodiar activos digitales y ejecutar órdenes de compra y venta para sus clientes, lo que abre la puerta a competir con plataformas cripto nativas y con otros bancos que ya han dado el paso.

La noticia llega después de que el banco italiano mostrara interés en varios frentes. En 2025 ofreció a clientes profesionales un producto estructurado vinculado al ETF de bitcoin al contado de BlackRock, el iShares Bitcoin Trust. La particularidad: incluía ‘protección total contra pérdidas’, un gancho con el que la banca tradicional intenta acercarse a un activo que sigue asustando a muchos inversores.

Los bancos ya no preguntan si las criptomonedas sobrevivirán; preguntan cuánto les costará quedarse fuera.

Además, UniCredit forma parte de Qivalis, un consorcio de 37 entidades financieras de 15 países europeos que trabaja en la emisión de una stablecoin denominada en euros. Este proyecto, aún en desarrollo, tiene una lógica clara: si los pagos digitales se mueven hacia monedas estables reguladas, los bancos quieren emitir las suyas en lugar de depender de actores externos.

Qivalis no es un nombre menor en el sector. Reúne a bancos medianos y grandes con el objetivo de lanzar una alternativa europea a las stablecoins dominantes, que hoy están denominadas mayoritariamente en dólares. El consorcio busca que su moneda funcione bajo el paraguas de MiCA y sea aceptada en pagos cotidianos, transferencias entre entidades y liquidaciones financieras.

La banca europea ya se ha movido en bloque

custodia criptoactivos

El caso de BBVA es el más avanzado en España. El banco lanzó la compraventa y custodia de bitcoin para todos sus clientes a través de su aplicación, y lo hizo con infraestructura propia en lugar de delegar en un tercero. Poco después, Openbank, la marca digital de Santander, activó un servicio similar de compraventa de criptomonedas.

Tampoco hay que perder de vista a Cecabank, el custodio español que gestiona más de 400.000 millones de euros y da servicio a más de cien entidades financieras. En junio activó su servicio de custodia cripto de la mano de Bit2Me, un movimiento que tiene más impacto del que parece: Cecabank actúa como columna vertebral para muchos bancos medianos.

En Alemania la historia es parecida. Deutsche Bank trabaja con el brazo tecnológico de Bitpanda para construir su propia custodia. Y la plataforma meinKrypto, impulsada por Taurus y DZ Bank, recibió en enero la aprobación del supervisor alemán BaFin. El mapa europeo se está llenando de alianzas entre bancos y proveedores de infraestructura cripto.

Qué cambia para el inversor español

La llegada de UniCredit al negocio de custodia no va a mover el precio de bitcoin por sí sola. Pero sí confirma una tendencia que en esta redacción llevamos meses señalando: la banca tradicional ya no ve a las criptomonedas como una amenaza, sino como una línea de negocio. El marco MiCA ha hecho el camino más previsible y eso anima a entidades que nunca habrían dado el paso en los años salvajes del sector.

Para un inversor español, el efecto es doble. Por un lado, más competencia en custodia y compraventa puede traducirse en mejores precios, interfaces más cuidadas y, sobre todo, la sensación de respaldo institucional. Por otro, conviene no idealizar: un banco custodio también cobra comisiones y su servicio puede ser más limitado que el de un exchange especializado, al menos en los primeros meses.

Hay un riesgo que merece la pena vigilar. A medida que los bancos europeos emitan sus propias stablecoins y lancen productos tokenizados, la frontera entre banca tradicional y cripto se difuminará. Eso es positivo para la adopción, pero exige que los reguladores supervisen con la misma intensidad ambos mundos. La protección del inversor no puede depender de si el activo se guarda en un banco o en una plataforma nativa.

El proyecto de UniCredit no tiene fecha de lanzamiento. Habrá que seguir los próximos anuncios de proveedor tecnológico y las novedades del consorcio Qivalis. Si el banco completa el plan, sumará un nuevo competidor a un mercado en el que España ya ha tomado la delantera minorista con BBVA y Openbank.


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