Los bancos del Ibex 35 acumulan una subida del 27,3% en lo que va de 2026. No es un rally aislado: el sector se revalorizó un 112% el año pasado y desde finales de 2020 suma un alza del 494%, según los datos recogidos por Expansión.
La lectura banco a banco es demoledora. Banco Sabadell se apunta un 954% desde el 31 de diciembre de 2020, y Bankinter, el más rezagado de ese ciclo, un 282%. Son seis años consecutivos de ganancias para todos los grandes, sin ninguna excepción.
El viento de cola no ha desaparecido, pero las valoraciones imponen respeto. La ratio precio/valor contable se mueve entre 1,39 y 2,41 veces, niveles que exigen ser más selectivos que nunca. La subida de tipos del BCE de la semana pasada, de 25 puntos básicos, y la expectativa de casi tres alzas adicionales este año alimentan el optimismo. También estrechan el margen para equivocarse.
El margen de intereses y el dividendo como red de seguridad
Los analistas de Citi calculan que una subida de 100 puntos básicos tendría en el segundo año un impacto positivo sobre los ingresos netos por intereses del 7%-7,5% en CaixaBank y Bankinter. En Banco Sabadell y Unicaja el efecto rondaría el 6%. La sensibilidad es limitada durante el primer año y se amplifica a medida que los préstamos y otros activos se renuevan a tipos más elevados.
BlackRock recuerda que los bancos europeos ya han demostrado que pueden generar beneficios sólidos con tipos inferiores a los máximos de 2024. Los resultados del primer semestre respaldan la tesis: las seis entidades cotizadas sumaron un beneficio récord de 20.164 millones de euros, un 18% más que un año antes. Los ingresos totales escalaron un 9%, hasta 65.470 millones.
El negocio crediticio tampoco flaquea. Según el Banco de España, en julio se concedieron 8.078 millones de euros en nuevos préstamos, apenas siete millones menos que en junio, el mejor mes del año. El crédito a empresas alcanzó 48.064 millones y el consumo superó de nuevo los 4.000 millones.
El mercado descuenta que los seis bancos mantendrán beneficios y dividendos crecientes. Esa convicción es, justamente, el principal riesgo del rally.
Nadie habla de vender. Ese es el problema.
La retribución al accionista gana peso en la ecuación
La generosidad de los bancos se ha convertido en la otra gran red de seguridad. UBS cree que Unicaja repartirá el 99% de la generación neta de capital en 2026 y 2027. Sabadell será más estable, con un pay-out del 87% este año y del 80% en los dos siguientes, mientras que CaixaBank oscilará entre el 79% y el 76%.
En rentabilidad por dividendo, el consenso de Bloomberg prevé que Banco Santander pase del 2,2% actual al 4,2% en 2028. BBVA escalará al 5,1% en dos años, CaixaBank al 5,4%, Bankinter al 4,7% y Unicaja al 6,8%. Sabadell se mantendrá en torno al 6,8% en 2027 y 2028, aunque la comparativa está distorsionada por el extraordinario de 2.500 millones abonado este año tras vender TSB a Santander.
Santander es el gran protagonista. Ha recuperado el cetro por capitalización en el Ibex 35 y se acerca a los 200.000 millones de euros. En agosto completó la compra de Webster Financial por 10.300 millones de euros, lo que incrementará un 33% su tamaño en Estados Unidos.

Ese ímpetu no significa que todo el sector tenga recorrido. El consenso de Bloomberg solo concede potencial alcista a Santander, un 5,6% hasta los 12,89 euros. Unicaja cotiza un 15,4% por encima de su precio objetivo de 3,65 euros; Sabadell un 5,2% por encima; BBVA un 2,5%; Bankinter un 2,3%; y CaixaBank un 1,2%.
Selectividad extrema: el vaso medio lleno ya no alcanza
La corriente de fondo sigue siendo favorable, pero yo creo que el mercado ha empezado a pagar por adelantado un escenario sin fisuras. Esa es la contradicción que conviene vigilar. La dependencia del margen de intereses y los pay-outs generosos funcionan como red de seguridad mientras los beneficios crecen. Si la inflación se descontrola y los tipos suben más de lo previsto, el coste del riesgo puede dispararse en la cartera crediticia y enfriar la concesión en 2027.
Morgan Stanley ha elevado el precio objetivo de CaixaBank hasta los 13,8 euros, con un margen del 3,4%, y da vía libre a Bankinter hasta los 17,5 euros. En cambio, considera que Unicaja y Sabadell han agotado su potencial. JPMorgan y UBS coinciden en que ambas entidades saldrían peor paradas en una guerra de depósitos. El dato de posiciones cortas refuerza la advertencia: Citadel mantiene un 0,61% del capital de Unicaja vendido a corto, el único banco del Ibex con una apuesta bajista relevante.
Unicaja es el caso más incómodo, con una sobrevaloración del 15,4% y sin catalizadores claros a corto plazo. Por eso, más que preguntarse si el rally continúa, conviene preguntarse cuánto de ese rally está ya en precio. Los resultados del tercer trimestre, que llegarán en octubre, serán el próximo examen. Si el crédito mantiene el pulso y los márgenes aguantan, la historia se estira. Si no, la corrección en los bancos sin potencial alcista será bastante más incómoda.
El sector bancario no está caro en bloque, pero tampoco ofrece gangas. La selectividad ha dejado de ser una recomendación para convertirse en una exigencia.




