El suministro de Ethereum en los exchanges ha caído hasta los 15,5 millones de tokens, el nivel más bajo en varios años. La cifra la recoge Glassnode, la firma de análisis on-chain (especializada en datos extraídos directamente de la cadena de bloques), y reduce de forma significativa la cantidad de ether disponible para vender en las plataformas de intercambio.
Qué está pasando con el suministro de Ethereum en los exchanges
En mayo de 2023, los exchanges atesoraban cerca de 25,2 millones de ETH. Desde entonces, la cifra se ha reducido un 38%, aunque la mayor parte del descenso llegó después de junio de 2025, cuando los saldos rondaban los 21,5 millones.
La tendencia bajista se prolongó desde septiembre de 2025 hasta junio de 2026. En ese mismo periodo, el precio de ether cayó de cerca de 4.850 a casi 1.550 dólares, lo que demuestra que la caída del suministro en exchanges no fue, por sí sola, una señal de compra.
Ahora, sin embargo, hay una segunda variable. El indicador MVRV (Market Value to Realized Value) compara el precio actual con el precio medio de adquisición de los inversores. Si el resultado supera 1, los inversores están en conjunto en ganancias. El MVRV de Ethereum se sitúa cerca de 1,05, por encima de su media móvil de 160 días, que ronda el 0,88. El cruce se produjo en la segunda mitad de agosto y terminó con una fase de momentum negativo de nueve meses.
La media móvil también ha dejado de caer y empieza a curvarse hacia arriba. Históricamente, ese cambio separa las transiciones de tendencia duraderas de los movimientos breves. Eso sí, la señal tiene apenas tres semanas de vida, por lo que conviene tomarla con cautela.
La caída del suministro en exchanges ya no es solo una condición de fondo: ahora coincide con un cambio en el momentum de valoración.
Dos señales que ahora coinciden por primera vez en meses
El precio de ETH se mueve alrededor de 2.464,81 dólares, con una caída del 0,87% en las últimas 24 horas y una capitalización cercana a los 300.800 millones. El activo se mantiene justo por encima del retroceso de Fibonacci 0,618, un nivel técnico derivado de una secuencia matemática, situado en 2.438,85 dólares. Esa zona actuó como resistencia entre mediados de marzo y mediados de mayo y ahora parece funcionar como soporte.
El volumen de negociación ha disminuido cada semana desde el repunte de finales de agosto. El Índice de Fuerza Relativa (RSI), que mide la velocidad de las subidas y las bajadas, se sitúa cerca de 60, tras caer desde aproximadamente 80 a finales de agosto. Eso sugiere una moderación del impulso alcista sin llegar a niveles de sobreventa.
Además, la anchura de las Bandas de Bollinger, que miden la volatilidad, se encuentra cerca de su mínimo. Una compresión así suele preceder a un movimiento brusco, aunque no indica su dirección. Si el precio se mantiene, podría abrirse el camino hacia el retroceso 0,5 en 2.919,89 dólares, un alza del 18% desde los niveles actuales. En cambio, una caída por debajo de 2.438,85 dólares dejaría poco soporte hasta los 1.980 dólares.
Por qué esta vez la lectura puede ser distinta
La caída del suministro en exchanges es una condición de fondo que Ethereum arrastra desde hace más de un año, no una señal de compra inmediata. Lo demostró el mercado entre 2025 y 2026: los saldos cayeron con fuerza mientras el precio se desplomaba de 4.850 a 1.550 dólares. La diferencia ahora es que el momentum de valoración también ha cambiado, y esa coincidencia es poco habitual.
El MVRV por encima de su media móvil de 160 días sugiere que los inversores, en conjunto, han dejado atrás la fase de pérdidas latentes. Dicho de otro modo, la base de coste del mercado vuelve a estar por debajo del precio, lo que en ciclos anteriores ha coincidido con transiciones de tendencia más duraderas. Aun así, conviene no confundir condiciones con certezas: la lectura apenas tiene tres semanas y el volumen sigue sin acompañar.
El riesgo de fondo es la liquidez reducida: con solo 15,5 millones de ETH en exchanges, cualquier movimiento de compra o venta puede generar variaciones de precio más bruscas de lo habitual. Eso funciona a favor en un arranque alcista, pero castiga con la misma velocidad si el soporte de 2.438,85 dólares se pierde. Literal, no es una metáfora.
Una última cuestión queda abierta. Si el MVRV vuelve a situarse por debajo de su media de 160 días, la señal se desactivaría y volveríamos a una condición sin dirección. Mientras eso no ocurra, la métrica de suministro y la de valoración apuntan, por primera vez en muchos meses, en la misma dirección.




