El 13,5% de las ofertas de empleo en España ya exige inteligencia artificial, más del doble que Estados Unidos. La cifra tensa el debate sobre destrucción de puestos y reconversión del mercado laboral digital.
Claves de la operación
- España dobla a Estados Unidos en ofertas que exigen IA. El 13,5% de las vacantes nacionales menciona la tecnología, frente al 6,2% estadounidense, según los datos de Indeed.
- La aceleración arranca en 2025 con los agentes autónomos. La demanda pasa de los chatbots individuales a modelos capaces de automatizar flujos de trabajo.
- El liderazgo responde en parte a un sesgo sectorial. El mayor peso de perfiles de datos y tecnología en los portales españoles sobredimensiona el dato.
El desfase con Estados Unidos que obliga a repensar la madurez del ecosistema
Según el servicio de estudios de Indeed, la demanda de perfiles de IA en España encadena máximos históricos. La serie arranca en 2019 con un 3,1% de ofertas que mencionan la tecnología y sube hasta el 7,3% en marzo de 2022. Después corrige al 5% en junio de 2023 y se mantiene estable hasta comienzos de 2025, cuando entra en una aceleración intensa que sigue en marcha.
Entre julio de 2021 y enero de 2026, España fue el país con mayor porcentaje de vacantes de este tipo entre los diez analizados por el metabuscador. La aceleración no se ha frenado en 2026, pero Canadá e Irlanda crecen con más fuerza. Estados Unidos queda sexto con un 6,2% pese a concentrar el desarrollo de los principales modelos de IA generativa.
El clasificador incluye términos como Data Science y Machine Learning, anteriores al auge de ChatGPT en 2022 y que también se consideran inteligencia artificial. El indicador arrastra vocabulario que convivía con la IA generativa, lo que explica que España liderara la serie antes de la irrupción de los grandes modelos conversacionales.
La lectura más plausible apunta a la composición de los anuncios en España, con mayor peso de perfiles de datos y tecnología. La escasez de estos profesionales empuja a las empresas a recurrir más a los portales de empleo. En Irlanda opera un sesgo similar: una economía pequeña con sedes europeas de grandes tecnológicas. Hay un sesgo sectorial que sobredimensiona la demanda publicada, y el enfriamiento de 2022-2023 responde al bache tecnológico posterior a la pandemia.
España no lidera tanto por madurez tecnológica como por una demanda volcada en buscar perfiles escasos dentro de un mercado laboral tensionado.
La transición del chatbot al agente: lo que cambia a partir de 2025
Canadá traza la curva más reveladora: arranca con un porcentaje bajo, similar al de Estados Unidos, sube a partir de 2023 y se dispara de forma exponencial en 2025. La eclosión de los agentes lleva la IA más allá del desarrollo de software. Reino Unido, Estados Unidos y Alemania reflejan saltos en la misma dirección que Canadá, Irlanda y España.
En 2025 se produce el salto de una IA generativa sinónimo de chatbots individuales a la eclosión de los agentes: modelos con mayor capacidad de automatizar tareas y flujos de trabajo. Los agentes automatizan procesos sin depender de desarrollos de código a medida, y las empresas no tecnológicas los incorporan a su operativa.
Esta transición explica el aumento generalizado de la demanda de profesionales capaces de trabajar con unas herramientas cuya capacidad aumenta exponencialmente cada día. La demanda de competencias crece en todos los sectores, no solo en las plantillas de ingeniería. La mayoría de las ofertas recientes recoge habilidades vinculadas a datos, automatización y control de calidad.

La lectura triunfalista que conviene matizar: sesgo sectorial y escasez de talento
Telefónica e Indra han intensificado en los últimos años sus programas de reconversión en inteligencia artificial aplicada al negocio. No es un cambio menor: España arrastra un déficit histórico de perfiles tecnológicos, y la demanda publicada en portales se alimenta de esa escasez. Lo que el dato de Indeed muestra no es madurez del ecosistema, sino urgencia por encontrar talento.
Compartimos la lectura del servicio de estudios: hay efecto composición, pero no toda la subida es artificio estadístico. La aceleración posterior a 2025 es genuina y coincide con una fase más generalizada de adopción empresarial. El riesgo es otro: si la escasez de talento persiste, la inversión puede desplazarse a Irlanda, Portugal o Polonia. La mayoría de las plantillas carece de los perfiles necesarios para sostener la automatización.
El mercado laboral digital español no se juega solo a cuántas ofertas mencionan la IA, sino cuántos profesionales formados existen para cubrirlas. La próxima Encuesta de Población Activa y los datos de afiliación a la Seguridad Social serán mejores termómetros que las palabras de un portal. Si la formación aplicada no acompaña, el liderazgo de menciones se quedará en titular.




