Estados Unidos instaló 19,2 GW de potencia solar fotovoltaica en el primer semestre de 2026 y elevó la capacidad acumulada del país hasta los 298 GW, según el informe US Solar Market Insight de SEIA y Wood Mackenzie. La cifra supera los 18,7 GW del mismo periodo de 2025 y confirma que la gran escala sigue marcando el ritmo de la transición energética.
Un semestre récord que eleva la potencia solar a 298 GW
El segundo trimestre del año concentró 11,4 GW de las nuevas instalaciones, un 45% más que en el mismo trimestre de 2024. Vamos a los datos. El volumen utility-scale creció un 61% interanual en ese periodo, impulsado por la carrera de los promotores por energizar proyectos ya asegurados antes de la fecha límite del 4 de julio de 2026 para iniciar obras. El segmento comercial sumó un 11% más, mientras el residencial y el solar comunitario retrocedieron en términos anuales.
Texas volvió a liderar la expansión con 3,44 GW nuevos, seguida de Arizona con 1,76 GW y de Florida con 1,61 GW. Son tres mercados donde el sol, la disponibilidad de suelo y los incentivos fiscales han convertido a la solar en pieza central del mix. El dato sostiene la etiqueta: la fotovoltaica ya no es una promesa, es la infraestructura que más crece en el sistema eléctrico estadounidense.
La letra pequeña: Texas lidera, mientras los permisos frenan el ritmo
El informe advierte de que el fuerte avance utility-scale se apoya en los proyectos con estatus safe-harbored, un blindaje fiscal y regulatorio que permite asegurar las condiciones antes de ciertas fechas límite. La previsión de SEIA y Wood Mackenzie es que esa cartera sostenga alrededor de 44 GW de adiciones anuales hasta 2030. No es una cifra menor: equivale a más del doble de lo instalado en el primer semestre de 2026.
Sin embargo, los analistas son claros. Los cuellos de botella en permisos e interconexión limitarán la expansión. Aquí entra el memorando del Departamento de Interior de julio de 2025, que obligó a los proyectos en terrenos públicos —o que requieren consultas con agencias federales— a obtener la aprobación directa de la oficina del secretario Doug Burgum. El informe insiste en que que la apelación de esa directiva sigue en curso y que su desenlace condicionará el ritmo de conexión a red.
La nueva potencia no basta: el sector instala mucho pero depende de permisos, interconexión y de una política fiscal que hoy tiene fecha de caducidad.
📊 Impacto ecológico en cifras
- Capacidad acumulada: 298 GW de solar fotovoltaica al cierre del primer semestre de 2026.
- Nueva potencia: 19,2 GW en el semestre; 11,4 GW solo en el segundo trimestre.
- Líder estatal: Texas, con 3,44 GW, seguida de Arizona (1,76 GW) y Florida (1,61 GW).
- Crecimiento por segmentos: utility-scale, +61% interanual; comercial, +11%; residencial y comunitario, en descenso.

El retroceso de la cuota solar y la incertidumbre tras 2030
Aunque las instalaciones siguen en niveles altos, la cuota de la solar sobre la capacidad de generación instalada cayó del 51% en 2025 al 45% en el primer semestre de 2026. El motivo no es una desaceleración solar: es el fuerte incremento de la potencia eólica, con proyectos como el SunZia Wind de 3,65 GW en Nuevo México, que se conectó en junio de este año.
Para el cierre de 2026, la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA) prevé que la solar vuelva a acercarse al 51% de la nueva capacidad, junto con un mix de 28% de almacenamiento en baterías, 14% de eólica y 7% de gas natural. La fotovoltaica y las baterías, juntas, superarían casi el 80% de la nueva potencia del sistema.
A largo plazo, los analistas han elevado ligeramente sus proyecciones y anticipan que la capacidad solar total se duplicará en los próximos cinco años. Los aranceles a los módulos bajo la Sección 232, aprobados recientemente, tendrían un impacto limitado. Pero la mirada se concentra en el horizonte posterior a 2030, cuando expira el actual incentivo fiscal a la inversión y la economía de muchos proyectos se vuelve más compleja: el conocido como tax credit cliff.
La lectura es doble. Estados Unidos ha conseguido mantener un ritmo de despliegue que muchos mercados europeos aún persiguen, pero lo hace encadenando proyectos blindados temporalmente por incentivos y con cuellos de botella burocráticos que no se resuelven al mismo ritmo. La reducción de la cuota solar en el mix no es una mala noticia en sí misma: refleja que la eólica y el almacenamiento también crecen, y eso es exactamente lo que necesita un sistema descarbonizado. Otra cosa es que ese crecimiento dependa de una política fiscal con fecha de caducidad y de permisos que se revisan caso a caso.
🌍 El Impacto Real para el Futuro
- Beneficio medible: 298 GW acumulados y 19,2 GW nuevos en seis meses reducen la dependencia de ciclos combinados y respaldan la electrificación del consumo.
- Modelo que cambia: El proyecto solar a gran escala se consolida como infraestructura de red, mientras el residencial pierde peso frente al desarrollo centralizado y el almacenamiento.
- Para las próximas generaciones: Si se resuelven los permisos y el riesgo fiscal posterior a 2030, la solar estadounidense apunta a duplicar su capacidad en cinco años, con un mix de generación más limpio.




