La comparación entre Samsung y Apple suele acabar en tablas de especificaciones y en discusiones sobre gustos. Esta lista no va de eso. Hoy vamos a hablar de capacidades concretas que hoy se pueden usar en un Galaxy y que en el iPhone no existen o han llegado con años de retraso. El punto de partida son los modelos tope de gama de ambas firmas —el Galaxy S26 Ultra y el nuevo iPhone 18 Pro— y, en el terreno de los plegables, el iPhone Duo frente a la familia Z.
Cada uno de los cinco puntos se apoya en fechas y características publicadas por ambas compañías. La ventaja de Samsung en estos apartados no nace de un golpe de genio, sino de años de insistencia: el Galaxy Fold abrió la categoría de los plegables en 2019, DeX funciona desde el Galaxy S8 en 2017 y la carga inversa llegó con el Galaxy S10. Que gane en estos cinco terrenos no implica que gane en todos: en chip, integración entre dispositivos o años de actualizaciones la balanza se inclina a menudo al otro lado.
3El S Pen: un lápiz que ningún iPhone ha ofrecido nunca
El S Pen sigue siendo el único lápiz que vive dentro del teléfono. En el Galaxy S26 Ultra, presentado a finales de febrero de 2026, se guarda en un hueco mecanizado en el propio chasis, de solo 7,9 milímetros de grosor, así que siempre está a mano y nadie tiene que acordarse de cargarlo: usa un digitalizador electromagnético firmado con Wacom que se alimenta desde la pantalla y no necesita batería ni emparejamiento. Su punta de 0,7 milímetros con 4.096 niveles de presión permite firmar un contrato, anotar un PDF o dibujar con una precisión imposible con el dedo. Ni el iPhone 18 Pro ni el 18 Pro Max, los dos modelos que Apple presentó el 9 de septiembre, admiten lápiz alguno. El iPhone Duo, el plegable, sí es el primer iPhone compatible con el Apple Pencil, pero este se vende aparte (entre 79 y 129 dólares), depende del Bluetooth y no tiene dónde guardarse.
La otra mitad de la ventaja está en el software. Extraer el lápiz abre el menú de comandos aéreos, desde el que se escribe sobre la pantalla apagada sin desbloquear —el texto se guarda al devolverlo a su ranura—, se convierte la letra a mano en texto en cualquier campo, se captura y anota sobre lo que se está viendo o se recurre al asistente de dibujo y a la selección con IA, capaces de transformar un boceto en una imagen o de generar un GIF a partir de un trazo. Ampliar, traducir sobre la marcha o anotar en el propio calendario llevan años integrados en One UI, no en una aplicación suelta. Samsung insiste en mantenerlo: su responsable de móviles, Won-Joon Choi, confirmó este año que trabajan en tecnología más avanzada para el S Pen y en una nueva estructura de pantalla. Es verdad que perdió el Bluetooth con el S25 Ultra y que las fundas magnéticas Qi2 interfieren en su funcionamiento, pero ningún otro móvil de gama alta ofrece algo así.


