5 cosas en las que los móviles de Samsung son mejores que los iPhone

La comparación entre Samsung y Apple suele acabar en tablas de especificaciones y en discusiones sobre gustos. Esta lista no va de eso. Hoy vamos a hablar de capacidades concretas que hoy se pueden usar en un Galaxy y que en el iPhone no existen o han llegado con años de retraso. El punto de partida son los modelos tope de gama de ambas firmas —el Galaxy S26 Ultra y el nuevo iPhone 18 Pro— y, en el terreno de los plegables, el iPhone Duo frente a la familia Z.

Cada uno de los cinco puntos se apoya en fechas y características publicadas por ambas compañías. La ventaja de Samsung en estos apartados no nace de un golpe de genio, sino de años de insistencia: el Galaxy Fold abrió la categoría de los plegables en 2019, DeX funciona desde el Galaxy S8 en 2017 y la carga inversa llegó con el Galaxy S10. Que gane en estos cinco terrenos no implica que gane en todos: en chip, integración entre dispositivos o años de actualizaciones la balanza se inclina a menudo al otro lado.

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El zoom: el teleobjetivo del Galaxy llega donde el iPhone 18 Pro se queda corto

El zoom es el terreno donde la distancia entre ambos fabricantes se mide en milímetros. El Galaxy S26 Ultra mantiene dos teleobjetivos dedicados: uno de 10 MP con zoom óptico de 3x y un periscópico de 50 MP que llega a 5x, a los que se suman un zoom de calidad óptica en 2x y 10x y un Space Zoom digital de hasta 100x con superresolución. El iPhone 18 Pro, presentado el 9 de septiembre, se queda en un único teleobjetivo Fusion de 48 MP: 4x nativo (100 mm) y una extensión hasta 8x (200 mm) con calidad óptica, con el zoom digital limitado a 40x. La diferencia no está solo en el alcance máximo, sino en los escalones intermedios: entre el 3x y el 10x, Samsung ofrece distancias focales reales mientras el iPhone recurre al recorte sobre un solo módulo.

En el uso real esa ventaja se concentra en el rango que va del 3x al 10x: retratos comprimidos, conciertos, deportes o fauna a distancia media, situaciones en las que el usuario no puede acercarse. Samsung presume además de una apertura más luminosa en su teleobjetivo de 5x, con hasta un 37% más de luz que en el S25 Ultra, y de grabación en 8K. El iPhone 18 Pro, en cambio, mantiene el mismo 4x nativo que el 17 Pro y reserva sus novedades para la apertura variable ƒ/1.48-ƒ/4.0 de la cámara principal y para el vídeo profesional, no para el teleobjetivo. El matiz necesario: pasado el 10x, el Galaxy se apoya en procesado con IA y los análisis detectan un aspecto artificial en los 100x, más demostración que herramienta. Aun así, el techo útil del Samsung sigue varios pasos por delante.


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