No hay desaceleración a la vista en el mineral de hierro. Esa es la tesis central que defendió Marcelo Bacci, director financiero de Vale, durante una entrevista con Bloomberg Television. Mientras algunos analistas apuntan a la debilidad del acero chino y a la caída de los márgenes de las acerías, el ejecutivo brasileño sostiene que la materia prima atraviesa un momento de equilibrio mucho más sólido de lo que sugieren los titulares.
Según Bacci, el mineral de hierro es una materia prima extraordinariamente resistente. En su análisis, la demanda global se mantendrá estable en los próximos años y, a más largo plazo, la industria tenderá hacia una estructura más descentralizada que premiará los productos de mayor calidad. Una lectura que rebaja el tono pesimista de quienes ven en cada retroceso del sector inmobiliario chino una sentencia para el mercado. La realidad, explicó, es más matizada.
China compensa la caída del ladrillo con infraestructura y exportaciones
El derrumbe del sector inmobiliario chino fue durante años el gran motor de la demanda siderúrgica, reconoció Bacci. Sin embargo en los últimos dos o tres años esa pérdida se ha compensado con creces. La inversión en infraestructuras, la producción industrial y las exportaciones han ocupado el espacio que dejó la construcción residencial. El resultado es que la demanda agregada de China se mantiene estable o incluso crece ligeramente, aunque la composición de esa demanda haya cambiado de forma drástica.
Ese reequilibrio explica, en parte, la estabilidad de los precios. Bacci recordó que el mineral de hierro ha oscilado entre 90 y 105 dólares por tonelada en los últimos años, con el precio actual rondando los 99 dólares. Una volatilidad baja que, a su juicio, refleja un mercado global bien balanceado. La nueva oferta procedente de África, dijo, se ve contrarrestada por la aceleración del agotamiento de las minas existentes, un fenómeno habitual en la industria.
La posición de Vale frente a China también tiene matices geopolíticos. Al ser preguntado por su relación con Radiant World y compañías vinculadas, Bacci fue tajante: la minera no tiene exposición actual ni ha registrado provisiones por ese asunto. Explicó que la empresa mantiene un monitoreo continuo de sus contrapartes y que los sistemas de control funcionaron correctamente. Sobre la naturaleza de los vínculos pasados, prefirió no entrar en detalles y aseguró no conocer personalmente los pormenores del caso.
‘No veo una desaceleración en el mineral de hierro. Es una materia prima muy resiliente.’
— Marcelo Bacci, CFO de Vale
El cobre, la verdadera apuesta de crecimiento de Vale
Si el mineral de hierro representa estabilidad, el cobre encarna crecimiento. Bacci explicó que la demanda de cobre avanza a un ritmo muy superior al de otras materias primas gracias a la electrificación y a la expansión de las infraestructuras tecnológicas. Vale Base Metals, la subsidiaria que agrupa cobre y níquel, produce hoy unas 380.000 toneladas de cobre y la compañía tiene la intención de duplicar esa cifra en la próxima década.
Ese crecimiento, precisó el CFO, será orgánico y con una intensidad de capital baja. La empresa cuenta con los recursos y el capital necesarios, por lo que la salida a bolsa de Vale Base Metals no figura entre sus prioridades inmediatas. Bacci situó esa hipotética IPO en un horizonte de dos o tres años, condicionada a que surjan oportunidades de expansión adicional que justifiquen captar nuevos fondos. Si el mercado del cobre mantiene su tendencia actual, admitió, podrían aparecer operaciones corporativas o necesidades de financiación que cambien el calendario.
Mientras tanto, Vale prepara otro movimiento financiero de calado: su debut en el mercado de bonos chinos. Bacci confirmó que la empresa está trabajando para acceder a ese mercado, algo que no ha hecho hasta ahora y que considera natural dado que cerca de la mitad de sus ingresos proceden de China. Las primeras emisiones de deuda en yuanes podrían llegar todavía en 2026, con un tamaño de entre 400 y 500 millones de dólares equivalentes. La compañía, dijo, está probando si el mercado admite plazos superiores a los habituales de dos, tres o cinco años.
El Niño obliga a preparar dos frentes en Brasil
La entrevista también abordó el impacto del fenómeno de El Niño sobre las operaciones de Vale en Brasil. Bacci explicó que la compañía espera un año con condiciones extremas y efectos opuestos según la región: una temporada más seca en el norte y más lluvias en el sur. En el norte, los equipos trabajan en la prevención de incendios; en el sur, los planes de contingencia se centran en las lluvias intensas, que pueden afectar a la capacidad de carga de los buques. Son dos escenarios contrapuestos que la minera asegura estar gestionando con seriedad.
Una cartera con dos velocidades y una sola dirección
La entrevista de Bacci deja una conclusión clara para los inversores que siguen de cerca el sector minero. Vale no está apostando contra el mineral de hierro, sino a favor del cobre. La primera pata del negocio ofrece previsibilidad; la segunda, expansión. Esa dualidad define la estrategia de la compañía: estabilizar los ingresos del hierro mientras se acelera la transición hacia los metales que alimentan la electrificación global.
Para el lector, la relevancia es directa. Si el diagnóstico del CFO es correcto, la presión actual sobre el mineral de hierro no debería traducirse en un colapso de los precios. Y si la expansión del cobre se ejecuta como promete Vale, la empresa podría convertirse en un actor aún más relevante en la cadena de suministro tecnológica. El mercado chino, la deuda en yuanes y el clima brasileño serán las tres variables a vigilar en los próximos trimestres.
La pregunta que queda en el aire es si la estabilidad que describe Bacci resistirá el próximo ciclo de desaceleración global. Por ahora, su mensaje es uno: no confundir un reequilibrio con una caída.





