Los problemas de ocupación de la alta velocidad van de la mano de sus problemas de puntualidad. Así lo muestran los datos del primer semestre de Renfe, que muestran que en promedio los retrasos de los trenes de alta velocidad de la empresa pública se han promediado en unos 19,73 minutos durante el primer semestre del año, y el usuario del AVE ha llegado unos 13 minutos tarde de promedio a su destino. Es un dato preocupante, sobre todo si se toma en cuenta que este retraso se calcula desde la hora anunciada, es decir, no toman en cuenta el tiempo extra del recorrido generado por los límites de velocidad impuestos por Adif tras el accidente en Adamuz.
Es que en total un 45,1% de los trenes de alta velocidad de Renfe han tenido, al menos, 5 minutos de retraso. Es decir, que casi la mitad de los AVE en la primera mitad de este año han tenido un peor rendimiento en cuanto a tiempo de lo esperado por la empresa. Pero además, alrededor de un 25% de los trenes de alta velocidad han tenido retrasos por encima de los 15 minutos; es decir, que una cuarta parte de los trenes de alta velocidad de la empresa no cumplirían la antigua política de puntualidad de la empresa que quiere recuperar el Senado.

El dato de los problemas de puntualidad de la empresa pública ha venido de la mano de una caída en la ocupación de los trenes. Según los datos compartidos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) durante el primer semestre de este año los trenes de alta velocidad han perdido alrededor del 10% de los viajeros que habían transportado en el mismo periodo el año pasado. Es cierto que es un dato especialmente marcado por el mes de febrero, cuando el accidente en Adamuz redujo la ocupación de los trenes casi un 25% por debajo del año previo.

Pero el problema es la crisis de puntualidad que ha sufrido Renfe, tanto en la alta velocidad como en el Cercanías en los últimos años, y que ha empeorado desde la llegada de Óscar Puente al Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible. Lo peor es que ocurre tras un aumento constante del número de usuarios desde el inicio de la liberalización del sistema, pero que, gracias al accidente de inicios del año y los problemas de puntualidad posteriores, ha empezado a descender.
¿Medidas para recuperar la puntualidad de Renfe?
Lo cierto es que el mensaje desde Renfe es que los problemas de puntualidad del AVE y el AVLO no son necesariamente su responsabilidad. En el informe de calidad de la empresa se especifica que durante 2026 cerca del 79% de las incidencias que han generado retrasos en sus trenes se deben a causas externas, que van desde el mantenimiento de las vías, responsabilidad de otra empresa pública como es Adif, problemas de otros operadores o bien causas meteorológicas. En ese panorama, la operadora pública sólo tendría control sobre el 21% de los retrasos restantes.
Además, de momento no hay señales de que Adif vaya a retirar sus límites de velocidad antes de fin de año. La empresa encargada del mantenimiento de las vías ha aplicado la medida tras el accidente, y la ha mantenido mientras duran los procesos de mantenimiento y revisión de las vías. De momento, todo apunta a que, por precaución, los mantendrá hasta final de año, con la idea de evitar un nuevo accidente.
Es cierto que la liberalización también ha creado nuevos retos en las vías de tren españolas. Es que la presencia de Ouigo e Iryo ha multiplicado el número de vehículos en las vías, lo que también hace más difícil evitar las incidencias, pues con que un tren de cualquiera de las operadoras tenga un retraso, esto puede generar problemas para todo el sistema.
Renfe sigue avisando que no pagará las compensaciones
Lo peor es que la empresa pública sigue sin volver a pagar por las indemnizaciones. «Debido a las limitaciones temporales de velocidad aplicadas por el gestor de infraestructuras (Adif) pueden producirse retrasos ajenos a Renfe. Los billetes adquiridos desde el 31/01/2026 no serán indemnizables cuando el retraso derive de estas limitaciones. Disculpen las molestias», se lee todavía en su web.

Es un problema extra para los usuarios del día a día de la alta velocidad. En esta situación no hay una gran respuesta para los usuarios, y todo indica que mantendrán la decisión de no pagar la indemnización al menos hasta inicio del próximo año.
Los usuarios señalan los retrasos de Renfe
En cualquier caso, los usuarios del sistema de alta velocidad, así como el de Cercanías, siguen señalando abiertamente sus críticas al sistema. Es que para la mayoría hay más problemas de los que señala la empresa, y en particular los días de huelga o cuando hay un problema a gran escala en las vías, se acumulan las críticas por la lentitud en la respuesta y, en ocasiones, por no pagar a tiempo las indemnizaciones.





