El precio del bitcoin supera los 81.000 dólares: las acciones del sector disparan aún más

Strategy se dispara un 13% y Coinbase un 11%, mientras mineras como HIVE y MARA avanzan a doble dígito. El repunte llega tras la decisión del Tesoro de EE.UU. de ampliar las recompras de deuda y el impulso político a la regulación cripto.

El precio de bitcoin ha superado este jueves los 81.000 dólares y ha arrastrado al alza a las empresas cotizadas del sector cripto. La criptomoneda más grande del mundo tocó los 81.282 dólares, un avance del 3% en 24 horas.

El rally de bitcoin y la reacción de las acciones cripto

La subida de bitcoin ha sido notable, pero la historia del día se ha escrito en la bolsa. Strategy, la empresa que acumula bitcoin en su tesorería, subía más de un 13% el jueves. La compañía rompió el lunes una pausa de diez semanas y volvió a comprar bitcoin, reavivando la demanda de los inversores por sus acciones.

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Coinbase, el mayor exchange de criptomonedas de Estados Unidos, avanzaba un 11% en el mismo periodo. Tampoco se quedaron atrás las mineras: HIVE Digital lideraba con un salto del 13%; MARA Holdings subía más de un 10% y CleanSpark, un 9%. IREN, que está dejando atrás la minería para centrarse en computación para IA, se apuntaba un 4%.

Qué ha impulsado este repunte: deuda, regulación y ETF

El detonante inmediato hay que buscarlo en los mercados de deuda. El Tesoro de Estados Unidos anunció que duplicará con creces el tamaño de sus recompras de deuda pública, una medida pensada para frenar unos rendimientos disparados. El efecto colateral: el dólar se debilita y activos sin rendimiento como el oro y el bitcoin ganan atractivo.

A ese impulso monetario se sumó la política. El presidente Donald Trump instó a los legisladores a aprobar la Clarity Act, una legislación sobre activos digitales que el sector lleva años reclamando. La promesa de reglas claras ha devuelto la confianza a los inversores.

El rally ha dejado de ser una historia de bitcoin: las acciones del ecosistema cripto amplifican cada movimiento.

Los fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado, productos que replican el precio sin necesidad de comprar la criptomoneda, también están recibiendo dinero. En agosto, los inversores inyectaron más de 2.800 millones de dólares en estos vehículos, el mayor empuje desde octubre, cuando la criptomoneda marcó su récord histórico. Fue precisamente ese mes cuando bitcoin alcanzó los 126.080 dólares.

  • Política monetaria: la recompra de deuda debilita al dólar y empuja a los inversores hacia activos sin rendimiento.
  • Regulación: la presión política para aprobar la Clarity Act reduce la incertidumbre sobre el sector.
  • Flujos institucionales: los ETF al contado captan dinero nuevo y aumentan la liquidez del mercado.

Por qué las acciones cripto amplifican cada movimiento de bitcoin

Hay una lógica detrás de este baile: si una empresa como Strategy guarda bitcoin en su balance, cada subida del activo mejora la foto contable y dispara el apetito por sus títulos. Lo mismo ocurre con las mineras, cuyos márgenes dependen directamente del precio de la criptomoneda. La reacción suele ser más brusca en las acciones, sobre todo cuando una pausa de compras se rompe y vuelve la sensación de urgencia.

De hecho, si una empresa como Strategy sube más que el activo que guarda en balance, estamos ante una señal de apetito especulativo. El inversor no solo cree en bitcoin: cree en que las plataformas y tesorerías cripto van a capturar una parte del pastel.

A ese cálculo se suma un factor de escasez: cuantas más empresas y fondos acumulan bitcoin, menos monedas quedan disponibles en los exchanges para vender. Es un equilibrio delicado. En fases de euforia, la oferta se reduce y los precios se disparan con rapidez; en fases de pánico, la misma lógica se da la vuelta.

Para el inversor español, la ventaja es evidente: se puede ganar exposición al cripto a través de acciones cotizadas sin abrir una cuenta en un exchange extranjero ni gestionar claves privadas. Eso también tiene una cara incómoda: comprar Coinbase o MARA no es exactamente comprar bitcoin. Es comprar equipos de gestión, márgenes operativos y deuda ajena.

No es la primera vez que ocurre. En el último gran rally de 2024, tras la aprobación de los ETF al contado en Estados Unidos, se vio un patrón similar: las acciones de empresas cripto lideraban las subidas con variaciones de doble dígito mientras bitcoin esperaba su turno. El atractivo es comprensible: diversificar sin tocar una wallet y hacerlo desde un broker tradicional.

Eso sí, el rally aún no borra la memoria de la caída. Bitcoin cotiza casi un 40% por debajo de su récord de 126.080 dólares de octubre. Gran parte del año ha estado por debajo de 80.000, y entre junio y julio no levantó cabeza de los 65.000. Quien compre acciones cripto hoy asume la misma volatilidad, con más apalancamiento contable.

La próxima prueba llegará cuando el Tesoro detalle el calendario de recompras y, sobre todo, cuando la Clarity Act pase del discurso al texto de ley. Si la regulación avanza y el dólar sigue débil, la brecha entre bitcoin y las acciones del sector puede comprimirse. Si falla uno de los dos motores, el recorrido hasta los 90.000 dólares será más cuesta arriba.


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