La paradoja de Renfe: cómo encarecer los billetes le permite perder 28 millones de viajeros y seguir ganando dinero

La empresa pública vuelve a los beneficios tras la liberalización gracias al encarecimiento del AVE y al negocio internacional, a pesar de perder casi 29 millones de pasajeros en el último año.

Óscar Puente celebra lo que puede. El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible ha publicado los datos de los primeros ocho meses del año en Renfe, y ha asegurado que, por segundo año consecutivo tras la liberalización, la empresa pública ha conseguido beneficios. Es un dato alentador, pues desde la aparición de sus dos competidores privados, Ouigo e Iryo, no había sido capaz de mantenerse en números negros. Sin embargo, el informe mensual del propio ministerio muestra una fotografía muy diferente para el usuario.

Y es que, mientras la empresa en teoría ha vuelto a los beneficios, sigue perdiendo pasajeros en el territorio español. Así lo muestran los datos hasta el mes de julio, que reflejan que la empresa ha movilizado, sumando todos sus servicios, unos 28,7 millones de pasajeros menos que en el mismo periodo del año pasado. En particular, la alta velocidad ha perdido 1,9 millones de viajeros en comparación con 2025 y en Cercanías otros 22,1. Es cerca de un 10% menos que el año previo.

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Además, Puente y el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, no pueden escudarse tras el accidente de Adamuz. Aunque es evidente que el suceso ha tenido un efecto en la caída del número de viajeros, la tendencia viene de lejos. Entre 2024 y 2025 ya se redujo el número de viajeros en casi cuatro millones contando todos sus servicios, por lo que, aunque la caída de este año sea mayor, no debería tomar por sorpresa a la operadora pública.

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Datos de los precios de Renfe y AVLO. Fuete CNMC

Pero en el mismo periodo, la empresa pública no solo ha sabido estabilizar los ingresos de sus operaciones internacionales, sino que ha subido sus precios en territorio español. Según los datos de la CNMC, el precio medio del AVE en la ruta más popular de la empresa pública, la que conecta Madrid y Barcelona, ha pasado de 62,49 euros en el primer trimestre de 2024 a los 95,58 euros en el último trimestre de 2025.

Si bien hubo una caída en el precio en el primer trimestre de este año, hasta los 70 euros, la misma llega de la mano de la pérdida del servicio del Avlo, la opción low cost, en esa misma ruta y de la caída en la demanda a raíz del accidente en Adamuz.

Caida Pasajeros de Renfe. Grafico diseñado en Notebook
Caida Pasajeros de Renfe. Grafico diseñado en Notebook

En este panorama, la empresa ha conseguido mejorar un dato clave, sus beneficios, sin mejorar el de usuarios. Es cierto que a corto plazo es una buena noticia, pero con la necesidad de grandes inversiones en la compañía en los próximos años, es posible que veamos un dato algo peor. Solo hay que tener en cuenta las dos grandes licitaciones abiertas por la empresa pública, la de sus trenes de muy alta velocidad y la de su empresa interna de autobuses para trayectos alternativos, que sumarán un gasto superior a los 2.000 millones de euros.

Mantener los buenos resultados a base de subir precios

Lo cierto es que el propio Óscar Puente nunca ha ocultado su opinión de que el problema de los datos de Renfe era el precio demasiado bajo de los billetes tras la liberalización del sistema. En su momento llegó a señalar a sus competidores, en particular a Ouigo, por hacer dumping, reduciendo los precios por debajo de lo viable con la idea de acabar con sus rivales. Es una posición que ha repetido varias veces, defendiendo los aumentos de precio de la empresa pública en varias rutas.

Pero lo cierto es que, aunque la liberalización ha sido negativa para los ingresos de Renfe, ha sido positiva para los usuarios, pues la caída inicial en las tarifas y el aumento en las opciones convirtieron a la alta velocidad en el medio de transporte más popular para la larga distancia. El problema es que la caída en los precios y la necesidad de compartir el mercado afectaron a los beneficios de la empresa pública. De hecho, viendo los nuevos datos, da la sensación de que la empresa se mueve mejor cuando hay menos viajeros en el sistema.

Renfe y sus inversiones internacionales

El punto indiscutible que beneficia a Renfe es su inversión internacional. Aunque han perdido pasajeros en España, la empresa ha seguido invirtiendo en proyectos como su ruta de Arabia Saudí, la línea de alta velocidad Haramain —más conocida en España como «el AVE de La Meca»—, mientras que las inversiones en los países de Europa del Este han mostrado una capacidad cada día mayor de establecerse en otros territorios.

Óscar Puente en el desayuno informativo de Europa Press, Fuente: Agencias
Óscar Puente en el desayuno informativo de Europa Press, Fuente: Agencias

Según el informe que ha compartido Óscar Puente en X —la red social antes conocida como Twitter— la empresa está presente en ocho territorios fuera de la frontera española. Se suma que hay movimientos para aumentar su presencia en Portugal o buscar nuevas opciones de negocio en América, lo que puede permitir que siga mejorando sus datos más allá de lo que ocurra en España. Desde la liberalización se señaló que el 10% de sus ingresos debe venir de fuera de la frontera ibérica, y parecen encaminados hacia este objetivo.

¿Podrán revertir la tendencia?

En cualquier caso, el reto evidente de Renfe es revertir la tendencia y recuperar el número de usuarios durante 2026. Es poco probable que el próximo año inicie de forma tan complicada como este, marcado por el accidente en Adamuz, pero esto no quiere decir que los usuarios se adapten del todo a los nuevos precios si no vuelven a bajar.

Y es que, al mismo tiempo, sus competidores, tanto en el autobús como en la aviación comercial, han buscado recuperar parte de sus viajeros. En esta situación es posible que tenga que volver a revisar su política de precios, al menos si quieren mantener su capacidad competitiva con estas opciones de transporte en los próximos años.


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