La esperada ley cripto de Estados Unidos ya tiene fecha en el Senado: el próximo 15 de septiembre. El presidente de la SEC, Paul Atkins, lo confirmó el martes en una entrevista con Fox Business.
Qué dice Paul Atkins y qué se vota
Según recoge Bitcoin Magazine, Atkins confía en que la Clarity Act salga adelante este mismo mes. El regulador bursátil aseguró que la norma, largamente esperada, pondrá al país en camino de convertirse en la capital mundial de las criptomonedas.
La Clarity Act busca responder a una pregunta que ha frenado la adopción durante años: distinguir qué activos digitales son valores, cuáles son materias primas y cuáles son stablecoins, las criptomonedas diseñadas para mantener un valor estable y normalmente vinculado al dólar. Esa clasificación define qué regulador supervisa cada producto y qué normas debe cumplir cada empresa.
Los legisladores favorables al sector intentaron aprobar el texto antes del receso de agosto, pero la votación se deslizó a septiembre. Ahora, la fecha que observan empresas, fondos y exchanges es la del Senado: 15 de septiembre.
En paralelo, la SEC envió la semana pasada a la Casa Blanca una propuesta para aclarar el marco de custodia de criptoactivos para asesores de inversión y empresas. Se trata de uno de los obstáculos prácticos que más frena la entrada de inversores institucionales al sector.
El propio Atkins calificó la propuesta de regulación de criptoactivos como el paso más ambicioso de la SEC para cimentar a Estados Unidos como capital mundial del sector. A pesar del retraso legislativo, tanto la SEC como la Comisión de Comercio de Futuros de Materias Primas (CFTC) han insistido en que seguirán dando pasos para moldear la política cripto.
El debate ya no es solo jurídico: está en juego qué regulador controla un mercado que mueve cientos de miles de millones de dólares.
Por qué la Clarity Act lleva meses atascada
El bloqueo, sin embargo, viene de lejos. La Cámara de Representantes aprobó el texto el año pasado, pero el debate se atascó durante meses por el pulso entre el lobby bancario, los legisladores y las plataformas cripto sobre si Coinbase y otros servicios deberían pagar rendimientos a sus clientes.
En julio empezó a circular un borrador nuevo que prohíbe a los funcionarios públicos promocionar o lucrarse con criptoactivos. Aun así, algunos demócratas consideran que se queda corto y varios republicanos pro-cripto acusan a sus rivales de retrasar la votación por estrategia política.
Qué supone para el mercado cripto que la ley salga adelante
Si el Senado aprueba la Clarity Act el 15 de septiembre, Estados Unidos dejaría atrás un vacío regulatorio que ha empujado a muchas empresas cripto a operar desde jurisdicciones más permisivas o a litigar contra la SEC. La seguridad jurídica sobre qué es un valor y qué no lo es facilitaría la entrada de asesores financieros, fondos y bancos que hoy prefieren esperar.
El contraste con Europa es inevitable. Bruselas ya ha desplegado el reglamento MiCA, que ordena la emisión de stablecoins y la operación de exchanges. Washington pretende ahora ofrecer un marco que compita por atraer proyectos, talento e inversión al sector.
El riesgo, pese al optimismo de Atkins, sigue estando en la letra pequeña. La ley aún debe resolver cómo se tratará la remuneración del dinero en plataformas como Coinbase y hasta dónde llega la prohibición ética para los funcionarios. Si el texto se descompone en enmiendas, la aprobación puede volver a retrasarse.
La votación del 15 de septiembre funcionará como un termómetro. Si sale adelante, se confirmará un giro que era difícil de imaginar hace solo cinco años: que Washington pase de frenar al sector a competir por su liderazgo.




