AESAN ha lanzado una alerta alimentaria por varias salsas con gluten no declarado distribuidas en Madrid y Andalucía. El fallo de etiquetado afecta sobre todo a las personas celíacas.
La retirada la ha comunicado la propia agencia a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), el canal con el que las administraciones ordenan sacar del lineal los productos no conformes. Las marcas señaladas son Vulpi y Dumt’s, dos referencias habituales de salsas en envases de plástico.
Qué salsas están afectadas y cómo identificar los lotes
La alerta no alcanza a todas las referencias de estas marcas, sino a lotes concretos. La identificación se hace comparando el código impreso en la botella con la lista publicada por la autoridad sanitaria.
- Barbacoa Vulpi: lotes L2510221028, L2510221029, L2510221030, L2510221031 y L2510221032; consumo preferente enero de 2027.
- Chimichurri Vulpi: lotes L2509160918, L2509160919, L2509160920, L2509160921, L2509160922, L2509160923, L2509160924 y L2512111217; consumo preferente septiembre de 2026.
- Barbacoa Dumt’s: lotes L251203B1223 y L251203B1209; consumo preferente marzo de 2027.
La diferencia de fechas importa. El envase con consumo preferente en septiembre de 2026 tiene el vencimiento más próximo, pero los lotes con 2027 pueden permanecer meses en una despensa. La alerta no decae por la fecha preferente: lo que cuenta es el lote.
En la práctica, conviene revisar la etiqueta y no fiarse solo de la marca. Un envase de Vulpi o Dumt’s con un código distinto queda fuera de la alerta; uno con lote coincidente debe apartarse si quien va a consumirlo es celíaco.
El dato más útil para el consumidor es el lote, no la fecha. Dos botellas aparentemente idénticas pueden tener distinto lote y una estar dentro de la alerta y la otra no.
El gluten oculto convierte una salsa corriente en un riesgo real para una persona celíaca aunque el resto del etiquetado parezca correcto.
Quién debe dejar de consumirlas y qué hacer si las tienes en casa

La recomendación de la AESAN es clara: las personas con problemas derivados de la ingesta de gluten no deben consumir estos productos si los tienen en la despensa. Para el resto de la población, el consumo no supone un riesgo sanitario.
A efectos prácticos, comprobar el lote lleva menos de un minuto. No hace falta acudir a un establecimiento ni devolver el producto de forma inmediata si el código no coincide; basta con consultar la lista oficial y apartar el envase solo en caso de coincidencia.
- Localiza el lote impreso en la botella o en su etiqueta.
- Compáralo con los códigos publicados por la AESAN.
- Si coincide y la persona consumidora es celíaca, devuelve el envase al punto de venta o contacta con la marca.
Esta es una alerta de etiquetado, no una contaminación generalizada detectada en todas las salsas de esas marcas. La administración y las cadenas tienen la obligación de retirar los lotes señalados de los lineales; en Madrid la Consejería de Sanidad participa en la verificación. La alerta se cursó por el canal SCIRI para que los productos salgan de los establecimientos y canales de comercialización. No se descarta que parte del stock se haya redistribuido a otras comunidades autónomas.
Qué hay detrás de esta alerta y por qué se amplía por precaución
Este tipo de avisos ilustra un principio básico de seguridad alimentaria en la Unión Europea: declarar los alérgenos no es un formalismo. Un error en la etiqueta basta para activar el protocolo, tengas o no síntomas. En este caso, el gluten no figura en la información facilitada al comprador, y por eso la AESAN ha optado por la retirada preventiva.
La distribución inicial en Andalucía y Madrid no cierra el mapa. Los productos pueden haber saltado entre comunidades, algo habitual en la redistribución capilar del comercio actual. Por eso la alerta pide revisar el lote antes que el lugar de compra: el dato que importa es el código impreso en el envase.
La fecha de consumo preferente más cercana, septiembre de 2026, está a unas semanas vista, lo que puede acelerar la retirada efectiva de esos envases. Pero no conviene bajar la guardia: un producto con caducidad posterior puede seguir meses en una despensa. La recomendación se mantiene mientras el lote coincida.
🛒 El Veredicto de Compra
- Revisa el lote, no solo la marca: los códigos afectados están publicados por la AESAN; un lote distinto queda fuera de la alerta.
- Si eres celíaco, no lo consumas: devuelve el envase al punto de venta si el lote coincide con los señalados.
- La alerta es de etiquetado, no de contaminación general: para el resto de la población el consumo de estas salsas no supone riesgo.





