Anza ha activado el primer gate de Agave 4.2, la actualización que promete reducir un 90% el coste de almacenamiento de tokens en Solana. El recorte no es inmediato: se aplicará en cinco fases y la primera apenas deja la rebaja en el 9%. Es la primera vez en años que se revisa un parámetro que encarecía la incorporación de usuarios a la red.
Qué es exactamente lo que cambia en la renta de Solana
La reforma llega a través de la propuesta SIMD-0437, escrita por Igor Durovic, desarrollador de Anza. Lo que cambia es una constante llamada lamports_per_byte, que fija el depósito mínimo que debe mantener una cuenta de tokens. Pasa de 6.960 a 696 unidades, en cinco escalones: 6.333, 5.080, 2.575, 1.322 y 696.
Esa constante no se había tocado en años. Como explica la Solana Foundation en su página de actualizaciones, se estableció hace años y no ha cambiado desde entonces. El problema es que el coste de almacenamiento no refleja el coste real para los validadores, sino que sube automáticamente con el precio de SOL. La renta de Solana no es una comisión: es un depósito reembolsable que se devuelve al cerrar la cuenta.
Con la reducción completa, crear una cuenta estándar de tokens SPL pasará de costar 0,159 dólares a 0,0159 dólares, diez veces menos. Para una empresa de pagos que necesite un millón de cuentas, el capital bloqueado baja de 159.000 dólares a 15.900 dólares, según los cálculos de la Solana Foundation.
El cambio es relevante porque los pagos se han convertido en uno de los casos de uso de mayor crecimiento. El volumen de pagos en Solana subió un 755,3% en 2025, con emisores como Western Union, PayPal y Fiserv utilizando la red como capa de liquidación.
El punto de inflexión no es tecnológico, es económico: un depósito de 15.900 dólares por millón de cuentas hace viable lo que antes era un lujo.
Por qué el recorte beneficia a las stablecoins y los pagos
La renta de Solana es un depósito reembolsable, no una comisión. Lo describe bien la Solana Foundation: es un bono que se recupera al cerrar la cuenta. Lo que cambia SIMD-0437 es el tamaño de ese depósito inicial.
A escala masiva, el ahorro se nota. La Solana Foundation estima que una empresa de pagos que necesite crear un millón de cuentas pasaría de desembolsar 159.000 dólares a apenas 15.900. En algunos negocios, ese margen determina si resulta rentable asumir el coste de incorporar a cada nuevo usuario en cadena.
La versión final de Agave 4.2 añade además transacciones de 4.096 bytes y reduce los tiempos de slot (el intervalo entre bloques) a la mitad, hasta 200 milisegundos. Las activaciones en mainnet comenzaron la semana del 17 de agosto, según la Fundación. Las cuentas existentes siguen funcionando sin cambios y pueden reducir su saldo al nuevo mínimo.
Análisis: los riesgos del abaratamiento y las salvaguardas
El abaratamiento del almacenamiento no está exento de riesgos. Si crear cuentas cuesta menos, aumenta el incentivo para inflar el estado de de la red con miles de cuentas vacías, algo que cada validador debe almacenar e indexar. Por eso el despliegue se ha diseñado en fases, con un gate independiente para cada reducción.
La primera reducción, ya activada, recorta la constante alrededor de un 9%. Los cuatro escalones restantes se aprobarán por separado en función del crecimiento del estado que observe el equipo de desarrollo. Existe además un sexto gate de emergencia que puede restaurar el valor original de 6.960 si surgieran problemas.
Una propuesta complementaria, SIMD-0392, permitiría subir la renta de nuevo en el futuro sin afectar a las cuentas existentes. El análisis publicado por Umberto Natale, investigador de datos de la Solana Foundation, concluye que incluso con el recorte del 90%, un ataque de inflación de estado requeriría unos 17,2 millones de dólares en capital bloqueado. No supone un riesgo sistémico para el clúster, según sus conclusiones.
Me parece un enfoque prudente. Solana no solo está reduciendo costes: está reduciéndolos sin abrir la puerta a un nuevo vector de ataque. La comparación con el pasado importa. En 2021 y 2022, la red sufrió paradas que dañaron su credibilidad. Desde entonces, cada cambio de protocolo llega con más capas de seguridad. No es la primera vez que Solana abarata estos costes, pero sí la primera que lo hace de forma escalonada con una salida de emergencia.
Cada uno de los cuatro gates restantes debe superar su revisión de riesgo antes de que el recorte completo del 90% llegue a mainnet. La cifra del 90% se refiere al despliegue completo, no a una rebaja inmediata.




