Savills coloca a Málaga en el undécimo puesto mundial y tercero del sur de Europa para centros de datos. La ciudad andaluza supera a Madrid y Barcelona en el índice Power and Place que la consultora acaba de publicar.
Por qué Málaga supera a Madrid y Barcelona en el índice Power and Place
Según el informe, Power and Place no mide cuánta demanda hay en cada plaza, sino con qué facilidad se puede desplegar nueva capacidad. La consultora analiza variables de energía, agua, y clima; conectividad y entorno económico; y viabilidad de desarrollo, incluidos acceso a la red eléctrica, coste, suelo y marcos urbanísticos.
El índice global lo encabezan Oslo, por delante de Dallas y Estocolmo. Málaga ocupa el puesto 11, justo después de Washington DC, y se sitúa como tercera del sur de Europa, solo por detrás de Oporto y Marsella. Madrid aparece en el puesto 20 y Barcelona en el 28.
Málaga sobresale sobre todo en dos factores: disponibilidad de capacidad eléctrica y coste de la energía. Según Savills, la ciudad no tiene restricciones de acceso a la red eléctrica y mantiene políticas urbanísticas favorables. España, además, es exportador neto de electricidad y cuenta con un mix con elevada presencia renovable.
La diferencia con Madrid tiene que ver con las temperaturas estivales más moderadas y la menor presión sobre la demanda eléctrica, derivada del menor tamaño de Málaga. Esas circunstancias, concluye la consultora, favorecen la disponibilidad para futuros proyectos.
La lectura estratégica es otra: el estudio desplaza el foco de dónde hay demanda a dónde es posible construir.
El capital tecnológico no compite solo por megavatios: en Málaga compite por el suelo finalista que la vivienda y la logística, y el precio lo empieza a notar.
La lógica de Savills apunta a que los mercados secundarios que reúnan condiciones adecuadas protagonizarán la próxima expansión de la infraestructura digital ligada a la inteligencia artificial. Málaga comparte esa posición con Oporto y Marsella.
La pugna por el suelo: centros de datos frente a promociones residenciales en la Costa del Sol
La posición de Málaga en el ranking reabre el debate sobre el uso del suelo en la Costa del Sol. El capital tecnológico busca parcelas con acceso a energía y agua, las mismas que interesan a las promotoras residenciales de lujo y a los operadores logísticos.
La presión no es neutral. Cuando un fondo de infraestructuras negocia una parcela, el propietario compara la rentabilidad esperada con la de un residencial prime. Ese choque puede elevar el precio del suelo finalista en en municipios del área metropolitana.
El precedente está en la explosión logística de la última década en el Corredor del Henares o en la Zona Franca de Barcelona. Las naves logísticas desplazaron suelo industrial y elevaron las rentas. Ahora los data centers podrían repetir ese patrón en Andalucía, con una particularidad: consumen más energía y agua.
Para los ayuntamientos, el equilibrio es delicado. Un centro de datos genera empleo cualificado y atrae inversión, pero exige mucha potencia eléctrica y no produce vivienda. En un litoral con precios residenciales tensionados, la competencia por el suelo puede alimentar la percepción de que el inversor institucional desplaza al comprador local.
La Ficha del Inversor
La métrica clave es la posición: puesto 11 mundial y tercero del sur de Europa. La lectura no es de demanda actual, sino de viabilidad de desarrollo: acceso a red, coste energético y políticas urbanísticas favorables. Esos tres vectores resumen la ventaja competitiva de Málaga.
En un horizonte de seis meses, la tendencia para los mercados secundarios con energía abundante es alcista. Las limitaciones de acceso a energía, agua y suelo se están convirtiendo en los principales condicionantes del sector. Málaga reúne condiciones para captar la próxima ola de infraestructura digital.
Perfil recomendado: inversores institucionales en activos alternativos, fondos de infraestructura digital y patrimonialistas con capital paciente. No es un activo para el pequeño comprador residencial. La exposición indirecta puede llegar mediante vehículos especializados, aún incipientes en España.
El pulso entre agentes es evidente. Las promotoras residenciales prefieren suelo para vivienda de obra nueva, mientras que los operadores de data centers buscan suelo industrial con alta tensión. Cada recalificación municipal inclina la balanza. En esta redacción entendemos que el Ayuntamiento de Málaga tendrá que definir pronto su prioridad: vivienda o infraestructura digital.
Riesgo inmediato: la disponibilidad eléctrica no es infinita. Si los proyectos se concentran en el mismo eje, la red de transporte puede saturarse y encarecer el acceso para nuevas promociones. La ventaja actual de Málaga se asienta precisamente en una menor competencia por la demanda eléctrica. Si el interés se intensifica, ese diferencial puede erosionarse.
Habrá que seguir la próxima actualización del índice Power and Place y los primeros movimientos de compra de suelo en el área metropolitana. Ahí se verá si la posición de Savills se traduce en adjudicaciones reales.




