Estados Unidos ha enviado casi 190.000 toneladas de combustible de aviación a España entre abril y junio, su mayor despliegue histórico. La cifra equivale a más del 15% de la demanda mensual del tráfico aéreo español y convierte al país en el principal proveedor de queroseno, según los datos de Cores.
La crisis arrancó en primavera con el cierre del estrecho de Ormuz y el corte de suministro de los países del Golfo. Repsol, Moeve, y BP ya habían advertido al Gobierno en abril de que el abastecimiento no estaba garantizado para junio. Los operadores estadounidenses han tomado el relevo con una continuidad que no se había visto en la serie estadística.
El salto exportador de Estados Unidos
La mayor descarga mensual llegó en junio: 100.000 toneladas, un récord absoluto para un solo mes. Justo cuando el tráfico aéreo se multiplica por las vacaciones y el turismo, la oferta estadounidense permitió mantener la operativa sin los recortes que algunos temían en primavera.
El dato no es puntual. Entre abril y junio, Estados Unidos encadenó tres meses consecutivos de entrega por primera vez en la serie histórica. Hasta ahora, sus envíos de queroseno a España habían sido testimoniales y sin continuidad. La irrupción lo sitúa por delante de las potencias petroleras árabes como origen del combustible de aviación.
Según la Administración de Información Energética de Estados Unidos, las exportaciones globales de queroseno han pasado de algo más de 200.000 barriles diarios en febrero a más de 400.000 a finales de agosto. La guerra en Oriente Próximo no da visos de resolver el estrangulamiento de la oferta del Golfo.
El queroseno estadounidense ha cubierto el hueco que dejó la oferta del Golfo justo cuando el verano apretaba la demanda.
Aerolíneas, refinerías y el precio de los billetes

La escasez de primavera se tradujo en medidas duras para las aerolíneas. Volotea incluyó un recargo en sus billetes; Lufthansa suspendió 20.000 vuelos para ahorrar combustible e IAG, matriz de Iberia y Vueling, admitió un impacto de 2.000 millones de euros por el encarecimiento del jet. La presión sobre los precios no ha desaparecido del todo.
La cara opuesta del negocio está en las refinerías. Repsol elevó su beneficio un 265% en la primera mitad de 2026. Su área industrial, que agrupa cinco plantas de refino en España, obtuvo un resultado neto ajustado de 1.243 millones de euros, 1.140 millones más que un año antes.
Moeve, la antigua Cepsa, ganó un 65% más en el mismo periodo. El ebitda de su negocio energético pasó de 564 millones entre enero y junio de 2025 a 945 millones de euros un año después. La compañía atribuye el avance a unas tasas de utilización elevadas y a unos márgenes de refino sólidos.
El gasóleo A y la gasolina 95 rozan los dos euros por litro en algunas estaciones de servicio. Para contener el golpe sobre el transporte por carretera y la inflación, el Gobierno ha rebajado impuestos a los combustibles. El queroseno no se ha abaratado, pero al menos ha fluido; el alivio para el billete llega por el volumen más que por el precio.
Por qué este giro redibuja el suministro energético español
La dependencia del Golfo Pérsico ha sido estructural para la aviación europea. El cierre temporal de Ormuz demostró que esa base de suministro puede interrumpirse con rapidez. La entrada de Estados Unidos no responde solo a una emergencia: forma parte de un reequilibrio comercial más amplio entre Washington y Bruselas.
En 2025, primer año completo de la segunda Administración Trump, España duplicó sus compras de gas a Estados Unidos. La Comisión Europea se ha comprometido a importar productos energéticos estadounidenses por unos 750.000 millones de dólares en tres años. El queroseno es una pieza más de esa relación, con la ventaja estratégica de que cubre un cuello de botella inmediato.
Me parece simplista celebrar la irrupción estadounidense sin medir sus contrapesos. Este flujo reduce la exposición a la geopolítica del Golfo, pero crea otra dependencia, la del suministro norteamericano, en un contexto de fricción comercial y exigencias arancelarias. Tampoco resuelve el problema de precio: los márgenes de refino han ensanchado para todos los productores.
La prueba llegará cuando el estrecho de Ormuz se estabilice. Si Estados Unidos logra conservar una parte de esas 100.000 toneladas mensuales, el mapa del abastecimiento español habrá cambiado. Si solo ha sido un parche de guerra, la próxima crisis encontrará al sector aéreo igual de expuesto que en marzo.





