La Agencia Nacional de Protección de Datos de Brasil (ANPD) ha multado este martes a TikTok con 153 millones de reales, cerca de 30 millones de dólares, por tratar datos de menores sin base legal válida. He revisado la resolución y me detengo en un detalle que va más allá de la sanción: Brasil ha convertido la protección de menores en el eje de su ofensiva contra las plataformas digitales.
La resolución de la ANPD: datos irregulares y publicidad sin registro
El regulador brasileño ha señalado que TikTok recopiló y procesó información personal de usuarios jóvenes sin fundamento legal. Esos datos se utilizaban, además, para mostrar publicidad a adolescentes en un entorno que no era apropiado. La situación se producía incluso cuando accedían a la plataforma sin un perfil registrado, según ha explicado el superintendente de la ANPD, Fabrício Lopes.
La sanción no se limita al pago de la multa. La ANPD ha ordenado a ByteDance Brasil, filial local de TikTok creada en China, que elimine los datos obtenidos de manera irregular. Para mí, ese es el punto más relevante: no solo se castiga la conducta pasada, sino que se exige una depuración activa de la base de datos.
“Esperamos que con este episodio de hoy, otras plataformas entiendan el mensaje” y “adelanten” eventuales medidas correctivas. — Fabrício Lopes, superintendente de la ANPD, rueda de prensa, 25 de agosto de 2026
Según la ANPD, TikTok se ha comprometido a aplicar un plan que incluye la suspensión integral de anuncios sin registro previo, parámetros de privacidad más restrictivos para cuentas de menores de 16 años, refuerzo de la supervisión parental y filtros de contenido más estrictos. Son cuatro medidas concretas que van a la raíz del problema identificado.
“Podemos esperar acciones de control mucho más firmes” en los próximos meses. — Lorena Giuberti Coutinho, directora de la ANPD, rueda de prensa, 25 de agosto de 2026
Un precedente con lectura global para las plataformas
Lo que veo en esta sanción es un giro regulatorio que ya no se detiene en el debate sobre libertad de expresión. Brasil exige desde hace unos meses que los usuarios menores de 16 años vinculen sus cuentas a las de sus padres. La ANPD está verificando, además, el cumplimiento de la ley aprobada este año por parte de 22 redes sociales. El mensaje no es solo para TikTok; es un aviso general al sector.
Hay un contraste que conviene subrayar. La semana pasada TikTok acordó pagar 400 millones de dólares para cerrar una demanda en Estados Unidos por recopilar datos personales de menores sin permiso parental. La multa brasileña de 30 millones puede parecer pequeña en comparación. Pero la exigencia de eliminar los datos y ajustar los sistemas de control parental tiene un coste estructural y probablemente un alcance operativo mayor en el medio plazo.
El contexto brasileño refuerza esa lectura. En 2024, X estuvo bloqueada durante 40 días por decisión del Supremo hasta que acató órdenes judiciales para eliminar cuentas acusadas de desinformación. Este mes, la ANPD también ordenó la suspensión de las emisiones en directo de Discord, tras la muerte de una adolescente que habría sido incitada a suicidarse en vivo. Y el presidente Luiz Inácio Lula da Silva ha insistido en que las plataformas digitales no pueden estar por encima de la ley.
El riesgo que no se resuelve con esta sanción es doble. Primero, la verificación de la edad sigue siendo técnicamente compleja; los menores sin perfil registrado pueden seguir accediendo a contenidos y publicidad. Segundo, la coordinación internacional sobre estándares de protección de menores avanza más lenta que las decisiones unilaterales. El hito que seguiré de cerca es la aplicación del plan correctivo y la evaluación de las otras 22 plataformas en los próximos meses.
🌍 El impacto en España y Europa
El impacto directo en España es limitado desde el punto de vista sancionador, porque la decisión corresponde a un regulador brasileño y no altera el Euríbor ni las condiciones hipotecarias. Sin embargo, refuerza la presión sobre las plataformas digitales en Europa, donde el RGPD y la Agencia Española de Protección de Datos ya aplican criterios estrictos sobre el tratamiento de datos de menores.
- El precedente brasileño puede acelerar que las grandes plataformas armonicen sus sistemas de verificación de edad y control parental también en la Unión Europea.
- Para el consumidor español, el caso refuerza la expectativa de que las aplicaciones con vídeos cortos limiten la publicidad dirigida a menores sin registro.
- Las filiales europeas de ByteDance podrían replicar de forma preventiva los compromisos exigidos en Brasil para evitar multas similares bajo el RGPD.




