La idea de un vehículo sin conductor en Madrid está en el centro de los anuncios que han hecho tanto Uber como Bolt sobre sus «robotaxis» para la capital española. La intención de ambas empresas es que sus vehículos autónomos inicien las pruebas antes de acabar el año, la primera de ellas de la mano de WeRide y la segunda junto a Stellantis. El problema es que ambas están anunciando que sus vehículos tendrán un nivel 4 de autonomía, un nivel que, según la información de la DGT, todavía requiere la presencia de un conductor.
«Un sistema de conducción automatizada realiza todas las tareas de conducción, incluso si el conductor humano no responde adecuadamente a una solicitud de intervención», explica el documento. Esto quiere decir que, al menos en principio, no debería ser una sorpresa abordar un Uber que tenga al conductor presente, incluso si este deja que una computadora asuma la mayoría del trabajo. Es al menos una buena noticia para los trabajadores del sector, que en el corto plazo seguirán siendo necesarios.

Es evidente que el deseo es llegar a una realidad en la que se puedan ofrecer vehículos que operen sin la necesidad de un conductor. Ya hay movimientos que apuntan a este nivel de autonomía —que la DGT califica como nivel 5— en otros mercados, que van desde el anuncio de un vehículo sin volante y sin pedales hecho por Tesla hasta la puesta en marcha de los primeros vehículos realmente sin conductor en Zagreb, de la mano de Uber, Verne y Pony.ai, pero cada vez hay más señales de que este proceso tardará más en España de lo que quisieran las plataformas.
Aun así, se siguen dando pasos en este aspecto. La reciente llegada de Waymo, empresa que en su momento fue colaboradora de Uber para desarrollar estas tecnologías en Europa, abre una nueva puerta en el sector. Pese a ello, los conductores de la llamada «nueva movilidad» se mantienen en vilo a la espera de lo que ocurra alrededor de los procesos burocráticos y legislativos necesarios para que la nueva tecnología pueda operar de forma normal en las grandes ciudades españolas.
Más dudas sobre el robotaxi de Uber y Bolt
Desde que se han hecho los anuncios de Uber y Bolt sobre su deseo de traer los vehículos autónomos, las expectativas han sido muy altas. Lo cierto es que es una tecnología que ya funciona en territorios asiáticos o en Estados Unidos, pero que en España se sigue viendo lejana. Aun así, para las empresas de la nueva movilidad, para las patronales del sector e incluso para algunas voces dentro del mundo del taxi, es una tecnología que se dibuja como inevitable.
Pero lo que sí se pone en duda es cuándo se verá realmente esta tecnología operar en toda su capacidad en la capital española. Si bien las tres operadoras —incluyendo a Cabify, que no ha anunciado aún quién será su colaborador tecnológico— quieren que lleguen este año, el proceso puede ser todavía largo antes de que podamos abordar un vehículo sin un conductor presente.
¿Quién es el responsable en caso de accidente?
Si hay un punto claro que puede definir la legislación del robotaxi, es la responsabilidad en caso de accidente. Ya sea para los seguros o directamente en caso de responsabilidad penal, es evidente que debe haber una figura que responda en estos casos, sobre todo si se toma en cuenta que las directivas de Waymo o de Uber ya han asumido que, aunque consideran que se reducirá el número de accidentes, el dato no estará en cero.

Por tanto, es clave saber quién deberá asumir la culpa en estos casos. Si será la plataforma en la que se solicitó el vehículo, la proveedora tecnológica o ambas, es un paso importante antes de tomar decisiones alrededor de su llegada a España, sobre todo por lo que se espera como un fuerte rechazo por parte del sector taxi en algunas zonas del país una vez que se hayan completado las pruebas en territorio español.
El miedo al exceso de autorizaciones de VTC en Madrid marca la llegada de la nueva tecnología
Entre las preocupaciones ante la llegada del robotaxi está presente la del número de vehículos en el sector. Como reportaba Merca2 hace pocos días, desde la principal patronal de las VTC, Unauto VTC, se ha señalado que se debe mantener el mismo número de autorizaciones en Madrid, con la idea de evitar una sobreoferta que acabe por afectar a la capacidad de facturación de los autónomos, así como de las pequeñas y medianas empresas.
Es un dato todavía más importante para el sector si, en efecto, el conductor debe estar presente en el coche. Es una realidad que puede obligar a revisar también el número de licencias en Madrid, la comunidad que tiene más VTC presentes en España, para evitar que haya una explosión ligada a los «robotaxis» que afecte a la facturación del sector.




