Iberdrola ha alejado los temores sobre un cierre débil de 2026 y confía en mantener el ritmo de crecimiento gracias al empuje de sus redes eléctricas en Estados Unidos y Reino Unido, según ha trasladado la compañía tras la reunión de su Comité de Dirección y su Comisión Ejecutiva en Bilbao. El negocio regulado, que aporta la mayor parte del beneficio bruto del grupo, vuelve a actuar como motor del ejercicio.
La cita de agosto no era una junta formal de accionistas, pero sí un punto de control interno de primer orden. Sobre la mesa estuvieron los grandes proyectos de transmisión y distribución en los dos mercados anglosajones, las obras en marcha y las inversiones comprometidas para los próximos años. El mensaje que salió de la torre de Iberdrola fue claro: la tendencia de resultados se mantiene al alza y, tras el verano, podrían llegar revisiones favorables.
Qué hay detrás del optimismo en redes
El negocio de redes ha dejado de ser una apuesta de futuro para convertirse en la base del balance. En Reino Unido, la compañía ya ha integrado la distribuidora del Noroeste de Inglaterra, con sede en Mánchester, tras una inversión de 5.000 millones de euros ejecutada el año pasado. La operación no solo amplía el perímetro regulado; también aporta visibilidad de ingresos en un mercado con retornos estables.
En transmisión, la eléctrica ha comenzado las obras de las nuevas líneas submarinas dentro del marco regulatorio 26/31. En ese mismo programa, Iberdrola prevé invertir un total de 15.000 millones de euros. Se trata de una de las mayores asignaciones de capital de la compañía en Reino Unido, con la que aspira a capturar el crecimiento de la demanda eléctrica vinculado a la descarbonización.
En Estados Unidos, el ritmo inversor no cede. Las redes de transporte y distribución avanzan según lo previsto y la compañía ha puesto ya en servicio el parque eólico marino de Massachusetts, con una inversión de 4.000 millones de euros. Es un hito doble: añade generación renovable y valida la capacidad de ejecución de Iberdrola en proyectos complejos en la costa este estadounidense.
La foto del negocio: redes, renovables y diversificación
Las cifras de inversión no son solo gasto de crecimiento; explican la evolución esperada del resultado. Las nuevas altas de redes, junto con el aumento de la generación en España y las noticias positivas del negocio de redes en Brasil, confirman la tendencia de fuerte incremento de resultados que la compañía ya transmitió en su última presentación. Entonces, el equipo directivo dejó la puerta abierta a posibles mejoras después del verano, un escenario que ahora parece más probable.
La diversificación geográfica juega a favor de la firma presidida por Ignacio Sánchez Galán. Mientras Europa debate el diseño del mercado y el retorno de las inversiones reguladas, Estados Unidos y Brasil ofrecen marcos retributivos más visibles a largo plazo. Iberdrola lleva años reasignando capital hacia redes, un giro que reduce la exposición a la volatilidad de los precios de la generación.
Inteligencias del plan regulado: por qué las redes cambian el perfil de riesgo
El foco en redes no es exclusivo de Iberdrola. Enel, EDP y National Grid han acelerado también sus inversiones en transmisión y distribución en Europa y Norteamérica. La diferencia está en la escala y en el sesgo geográfico: la utility española ha situado a Estados Unidos y Reino Unido como plataformas de crecimiento, dos jurisdicciones con regulatorios consolidados y demanda eléctrica creciente por electrificación y centros de datos.
El negocio regulado aporta predictibilidad de caja, lo que tiene un efecto directo sobre la valoración. Los analistas tienden a premiar a las utilities con mayor proporción de ingresos regulados, especialmente cuando los tipos de interés inician una senda descendente. La reciente estabilización monetaria en la eurozona y en Estados Unidos refuerza esa lectura: los flujos futuros de las redes se descuentan con mayor certidumbre.
La transición energética se está convirtiendo en el principal banco de inversión de infraestructuras de Iberdrola, con rentabilidades más previsibles que la generación renovable.
El mercado ya lo descuenta. La cotización de Iberdrola ha aguantado los trimestres de volatilidad mejor que otras eléctricas europeas que dependen más de la generación. Parte de ese comportamiento se explica por el peso creciente de las redes en su mix de negocio y por la disciplina financiera: el grupo financia las inversiones sin deteriorar sus ratios de deuda, apalancado en la generación de caja regulada.
Qué vigilar hasta final de año
La próxima cita relevante será la actualización de resultados tras el verano, cuando Iberdrola podría concretar si el buen tono de las redes se traduce en una mejora de guidance. El detalle relevante estará en la evolución de la base de activos regulados, el conocido como RAB, y en el avance de las obras de transmisión en Reino Unido. Cualquier retraso en el marco 26/31 podría trasladar inversión a ejercicios posteriores.
También conviene seguir el desarrollo del negocio de redes en Brasil, que ya aparece en el último seguimiento como noticia positiva. No es un mercado secundario: la filial brasileña de Iberdrola cotiza en la bolsa de São Paulo y su evolución influye en la valoración del grupo. La clave, en cualquier caso, sigue estando en Estados Unidos y Reino Unido. El mensaje de Bilbao lo deja fuera de duda.
La cifra habla por sí sola. Entre la distribuidora de Mánchester, el marco 26/31 y el parque de Massachusetts, Iberdrola ha comprometido más de 24.000 millones de euros en menos de año y medio. Esa es la magnitud de la apuesta regulada.
📊 Las Claves para el Inversor
- Qué vigilar: La próxima actualización de resultados tras el verano, cuando Iberdrola podría revisar al alza sus previsiones operativas.
- Reacción del valor: El mercado descuenta ya el buen tono de las redes; la continuidad del flujo regulado da soporte a la cotización.
- Precedente sectorial: Enel y National Grid también aceleran inversiones en redes, lo que valida el giro estratégico de Iberdrola.




