Estados Unidos retiró este lunes a Siria de su lista de patrocinadores del terrorismo y desbloqueó la inversión en Siria. Es el movimiento que, según Damasco, elimina el último gran obstáculo legal para la llegada de capital extranjero. La decisión llega menos de dos años después de la caída de Bashar al Asad, en diciembre de 2024.
El Departamento del Tesoro formalizó la medida el 24 de agosto. El secretario Scott Bessent aseguró que servirá para fomentar inversión adicional y promover la estabilidad política y económica. La decisión se presenta, además, alineada con la promesa del presidente Donald Trump de aliviar las sanciones sobre Siria. En paralelo, el Departamento de Estado revocó la designación del Frente al-Nusrah — Hay’at Tahrir al-Sham (HTS) — como organización terrorista global.
HTS fue la rama de Al Qaeda en Siria. Rompió sus lazos con el grupo yihadista en 2016 y, tras la caída de Asad, Ahmed al-Sharaa ha intentado proyectar una imagen unificadora. El gobernador del Banco Central de Siria, Safwat Raslan, calificó la decisión de histórica y aseguró que la institución trabaja para construir un sistema financiero moderno y fiable.
Qué implica para la inversión en Siria
La salida de la lista de estados patrocinadores del terrorismo reduce la exposición legal de bancos, fondos y empresas que quieran operar en Siria. No elimina por sí sola todas las sanciones estadounidenses, pero despeja una capa de riesgo que bloqueaba transacciones y corresponsalías. Para Damasco, es el paso que devuelve al país al sistema económico multilateral. Para los inversores, la clave estará en la capacidad del gobierno sirio de ofrecer garantías verificables contra el blanqueo de capitales.
- Irán permanece en la lista desde 1984.
- Corea del Norte fue añadida en 2017.
- Cuba ha alternado su designación según la administración y fue restituida por Trump en enero de 2025.
Estados Unidos había anunciado en julio su intención de retirar a Siria de la lista. La decisión de agosto confirma aquella señal y extiende un movimiento más amplio: la Unión Europea levantó sus sanciones en mayo de 2025, y el Reino Unido y Canadá hicieron lo propio en 2025. Queda por ver si la desdesignación estadounidense anima a los bancos internacionales a reconectar sus sistemas de pagos con Damasco.
«La acción de hoy ayudará a fomentar inversión adicional en Siria para promover la estabilidad política y económica.» — Scott Bessent, secretario del Tesoro de Estados Unidos, 24 de agosto de 2026
La visita de Ahmed al-Sharaa a la Casa Blanca en noviembre de 2025 inauguró un nuevo periodo de relaciones diplomáticas. Trump elogió al líder sirio y escenificó el final de décadas de aislamiento. Con la retirada de la lista, la administración estadounidense traduce aquel gesto en una señal económica concreta.
«Poner fin a la designación de Siria como Estado patrocinador del terrorismo es un paso histórico que devuelve al país al lugar que le corresponde en el sistema económico mundial.» — Safwat Raslan, gobernador del Banco Central de Siria, cuenta en X
La reconstrucción de Siria cambia de marco financiero
Lo que veo en esta secuencia es una normalización asimétrica. Estados Unidos retira una etiqueta con efectos financieros reales, pero mantiene partes del entramado sancionador que aún obliga a los bancos a evaluar el riesgo con lupa. No obstante, el levantamiento de la designación a HTS reduce la exposición reputacional y abre la puerta a que fondos multilaterales participen en la reconstrucción de Siria. Cabe recordar que la designación como patrocinador del terrorismo era, desde el punto de vista operativo, un multiplicador de sanciones: afectaba a la ayuda humanitaria, a las transferencias y a los contratos con entidades sirias. Ese bloqueo desaparece ahora. El reto siguiente es de confianza, no de marco legal. El siguiente hito será la emisión de licencias generales del Tesoro estadounidense; sin ese paso, la inversión en Siria seguirá siendo una opción sobre un proceso de normalización, no un mercado abierto.
🌍 El impacto en España y Europa
El impacto directo en España y en la eurozona es limitado, pero no irrelevante. La UE ya levantó sus sanciones en mayo de 2025, por lo que la decisión de Washington elimina la última barrera de sanciones secundarias que aún podía frenar a empresas europeas por su exposición al dólar y a la banca estadounidense. El efecto sobre el Euríbor y las hipotecas es nulo: no hay relación causal entre esta medida y la política monetaria del BCE. Eso sí, la normalización siria podría abrir contratos de reconstrucción para ingenierías, constructoras y suministros energéticos españoles, siempre que Damasco consolide garantías jurídicas.
- Reduce el riesgo de sanciones secundarias para empresas europeas con intereses en Siria.
- No altera la trayectoria del Euríbor ni del BCE: el canal financiero es indirecto.
- Las exportadoras españolas de infraestructuras pueden evaluar proyectos si se estabiliza el marco legal.




