Las liquidaciones de bitcoin récord: 1.230 millones en cortos en una hora y las ballenas de Hyperliquid pierden 194 millones

El repunte de Bitcoin hasta los 68.424 dólares activó una cadena de recompras forzadas que castigó a los bajistas con pérdidas millonarias. Ethereum recuperó los 2.000 dólares y el mercado aguarda las actas de la Reserva Federal para confirmar si el rebote tiene continuidad.

Bitcoin ha subido un 2,5% en una hora y ha desatado una cascada de liquidaciones de posiciones cortas por valor de 1.230 millones de dólares. Según los datos de CoinGlass, la criptomoneda rondaba los 68.424 dólares durante un episodio que deja algunas de las pérdidas más abultadas del año entre quienes apostaban por una caída.

Para situarse: un corto es una apuesta a que el precio va a bajar. Cuando bitcoin gira al alza, el operador que tiene un corto debe recomprar la moneda para cerrar la posición y frenar pérdidas. Esa recompra automática empuja aún más el precio. Y cuando ocurre en cadena, la subida se retroalimenta.

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Qué ha pasado y cuánto se ha liquidado

Las liquidaciones totales se elevaron a 1.310 millones de dólares en una sola hora, según CoinGlass. De esa cantidad, 1.230 millones correspondieron a posiciones cortas. Es decir, la práctica totalidad del golpe se concentró en el lado que esperaba un descenso.

Por activos, bitcoin concentró alrededor de 770 millones de dólares en liquidaciones y Ethereum sumó otros 430 millones. Ethereum subió un 3,9%, recuperó los 2.000 dólares y se quedó cerca de los 2.084 dólares.

El acumulado de 24 horas muestra la intensidad del movimiento: 1.570 millones de dólares en liquidaciones repartidas entre 114.038 traders, con 1.410 millones solo en posiciones cortas. La mayor orden liquidada fue una posición de Ethereum en Bitget por 32,18 millones de dólares.

Para los inversores que no usan derivados, el mensaje es doble. Las subidas rápidas no siempre responden a una mejora de los fundamentos: una parte importante de este rebote vino de recompras técnicas, no de una entrada masiva de dinero nuevo. Por eso conviene mirar más allá del precio y fijarse en quién está siendo forzado a comprar.

La subida fue breve, pero la lección es antigua: apostar contra un mercado sin liquidez puede costar caro.

Buena parte de la tensión llegó desde Washington. Una recompra de deuda pública a largo plazo redujo la rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense desde máximos de diecinueve años, y ese alivio dio aire a los activos de riesgo.

Tres ballenas de Hyperliquid, atrapadas en la subida

El rastro más doloroso está en Hyperliquid, un exchange descentralizado de derivados donde se puede operar con apalancamiento, o sea, con capital prestado para multiplicar la exposición, sin que una empresa central gestione las órdenes. Tres grandes carteras del protocolo, ballenas por su capacidad para mover mercado, concentraron pérdidas de 194 millones de dólares.

Los registros de Hypurrscan muestran el detalle de las tres posiciones barridas:

  • 0x8c96: perdió 1.800 bitcoins en corto, unos 117 millones de dólares.
  • 0x431f: fue liquidada con 677 bitcoins, cerca de 44 millones.
  • 0x004e: se dejó 500 bitcoins, unos 33 millones.

El efecto dominó fue inmediato. Cuando se liquida una posición corta, el exchange recompra el activo al precio de mercado, lo que eleva la cotización y provoca nuevas liquidaciones. Ese ciclo, conocido como short squeeze, comprime en minutos un movimiento que normalmente tardaría días en recorrerse.

Una subida que no puede ignorar a la Fed ni a la historia

La próxima cita está en en las actas de la Reserva Federal. El Comité Federal de Mercado Abierto publica esta tarde las minutas de su reunión de julio, cuando mantuvo los tipos entre el 3,50% y el 3,75%. Lo relevante no es la decisión, sino el tono: tres presidentes regionales votaron a favor de subir los tipos.

Según un análisis de Newsquawk, el mercado otorga una probabilidad de alrededor del 65% a que los tipos se mantengan en septiembre. Unas actas moderadas darían margen para que los compradores orgánicos tomen el relevo. Una sorpresa más dura podría devolver los rendimientos hacia el 5,3% y castigar de nuevo a los activos de riesgo.

En la memoria reciente hay un precedente parecido. A comienzos de julio, bitcoin rondaba los 62.000 dólares y fueron las liquidaciones de cortos las que aceleraron el tramo final del rally. La diferencia ahora es que gran parte de la presión bajista ya se ha descargado, y los operadores que sobreviven miran de reojo a la Reserva Federal.

Las compras forzadas no crean tendencias por sí solas. Necesitan que la macro acompañe, y esa validación llega con la publicación de las actas. Si el banco central se muestra más flexible de lo esperado, el rebote podría ganar una segunda vida. Si no, los bajistas que resistieron tendrán una nueva ventana para volver a intentarlo.


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