DGT advierte de 5 multas que llegan por sorpresa a la vuelta de vacaciones y casi nadie conoce

No hace falta que te paren en la carretera para que te sancionen. La DGT confirma cinco infracciones que se cometen sin darse cuenta y que aparecen por correo semanas después, cuando ya ni te acuerdas del viaje.

La DGT lo deja claro: no todas las multas llegan con un agente parándote en el arcén. Hay sanciones que se cursan sin que el conductor note nada en el momento, y que aparecen por correo certificado cuando las vacaciones ya son un recuerdo lejano. Según ha confirmado el propio organismo, hasta cinco infracciones de este tipo se repiten cada verano sin que casi nadie las tenga en el radar.

El denominador común es sencillo: son gestos que no se perciben como peligrosos, se cometen por inercia y no requieren que te paren en el momento. Cámaras en túneles, sensores de sonido o simples controles de matrícula hacen el trabajo sucio mientras tú ya estás en el sofá de vuelta a casa.

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La cámara de túneles que nadie ve: la multa de la DGT más traicionera

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El Reglamento General de Circulación obliga a mantener al menos 100 metros de separación con el vehículo de delante dentro de los túneles donde no se puede adelantar. Incumplirlo es una infracción grave castigada con 200 euros, que se quedan en 100 con pronto pago. Un observatorio de la propia DGT en los túneles del Garraf, Vallvidrera y Guadarrama detectó que el 46,7% de los turismos no respetaba esa distancia mínima.

Lo insidioso de este control es que no se parece a un radar: no mide velocidad ni lanza ningún destello. Son cámaras instaladas en pórticos ya existentes que calculan la separación entre vehículos con sensores que funcionan también de noche, así que el conductor descubre la sanción semanas después, al revisar el correo en la vuelta de vacaciones.

DGT: la nevera, el flotador y el «efecto elefante» que dispara la multa

En la operación retorno, la estampa de la nevera portátil, el flotador y las chanclas en el asiento trasero es casi un clásico. Pero la DGT lo tiene en el punto de mira por el llamado «efecto elefante»: la inercia multiplica por cincuenta el peso de cualquier objeto suelto en un frenazo brusco. Un bolso de cuatro kilos se convierte así en un proyectil de más de 150 kilos, capaz de golpear con fuerza suficiente para causar heridas graves a los ocupantes. El artículo 14 del Reglamento de Circulación exige que la carga esté dispuesta de forma que no pueda desplazarse de manera peligrosa.

Viajar con objetos sueltos en el habitáculo se sanciona como infracción grave con 200 euros, reducibles a 100 en pronto pago. Pero si el agente considera que la mala colocación supone un peligro grave, la multa sube hasta los 500 euros y se retiran 4 puntos del carné, justo cuando los controles de la operación retorno se multiplican en las principales vías.

Un solo auricular: la llamada que sale por 200 euros

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Que solo lleves un auricular puesto no te libra de la sanción, y es precisamente ese matiz el que sorprende a tantos conductores. El artículo 18.2 del Reglamento General de Circulación prohíbe conducir con cascos o auriculares conectados a aparatos de sonido, y la DGT ha aclarado que la sanción se aplica aunque solo lleves uno, como el AirPod que muchos usan para atender una llamada durante el trayecto de vuelta.

La multa asciende a 200 euros y resta 3 puntos del carné, con el descuento habitual del 50% si se paga en los primeros 20 días. La norma se aplica a cualquier vehículo —coche, moto, bicicleta o patinete— y los agentes la persiguen de forma activa en los controles rutinarios, no solo en operativos especiales.

Chanclas al volante: el mito que sí puede costarte dinero

Conducir con chanclas no figura como tal en ninguna lista de infracciones: no existe un artículo que prohíba expresamente ese calzado, y la Guardia Civil ya lo aclaró en sus redes sociales. El problema es el resquicio que deja la norma, porque el artículo 17 obliga a mantener siempre la libertad de movimientos necesaria para controlar el vehículo. Si el agente entiende que las chanclas comprometen esa capacidad, la sanción llega por esa vía y no por la prenda en sí.

De 80 a 200 euros según cómo las lleves puestas

Como infracción leve por no mantener la libertad de movimientos, la multa es de 80 euros, que se quedan en 40 con pronto pago. Pero si se aprecia conducción negligente —por ejemplo, si la chancla se desliza y se cuela bajo el pedal— la sanción asciende hasta los 200 euros y puede llevar aparejada la retirada de puntos.

El detalle que casi nadie tiene en cuenta

Unas chanclas bien ajustadas, con las que pisas los pedales con firmeza, no suelen dar problemas. El riesgo real está en el calzado que se desliza durante la conducción, justo el gesto que más se repite en los viajes de vuelta desde la playa.

Matrícula sucia: la sanción que llega tras un camino de tierra

El lugar en esta lista se lo gana por ser un castigo silencioso: no has manipulado nada, pero tras un verano de caminos de tierra o accesos a playas sin asfaltar, el barro y el polvo tapan la placa sin que nadie repare en ello. El artículo 10.4 del texto refundido de la Ley de Seguridad Vial exige matrículas «perfectamente visibles y legibles», y da igual que la suciedad venga del terreno o del clima: la responsabilidad es de quien conduce.

Es una infracción grave sancionada con 200 euros, reducibles a 100 en pronto pago, y no resta puntos del carné. Conviene distinguirla de la manipulación deliberada de la placa, que sí se castiga con dureza, con multas que pueden alcanzar los 6.000 euros. Lo práctico en la vuelta de vacaciones:

  • Revisar ambas matrículas antes de incorporarte a la autovía
  • Limpiarlas en cualquier área de servicio, cuesta apenas un minuto
  • Comprobar también los focos y los retrovisores tras un camino sin asfaltar
  • Evitar aparcar en zonas de barro justo antes de emprender el regreso

Lo que viene: más cámaras, menos margen para el despiste

La tendencia de la DGT para los próximos años apunta a más tecnología y menos control humano directo. Los sensores en túneles, los radares de ocupación o las cámaras que cruzan datos de ITV y seguro seguirán multiplicándose, lo que significa que cada vez habrá menos infracciones que dependan de que un agente te pare físicamente.

La buena noticia es que la prevención sigue siendo sencilla y barata: revisar la carga, comprobar las matrículas y prestar atención a los pequeños gestos del día a día evita casi todos estos sustos. Como recuerda la propia DGT, esta lista no busca asustar, sino recordar que la seguridad vial se juega en los detalles que parecen inofensivos.


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