El segundo ataque masivo con drones contra Rusia: Moscú derriba 791 y el gas europeo se tensa

El mando militar ruso neutraliza 180 artefactos en las inmediaciones de Moscú. La sucesión de oleadas eleva la prima de riesgo sobre el suministro energético de la eurozona.

Rusia ha recibido esta noche el segundo ataque masivo con drones contra su territorio en tres días. El Ministerio de Defensa ruso informa de 791 drones ucranianos interceptados y abatidos en quince regiones, en Crimea y en los mares Negro y Azov. La escalada traslada de nuevo la tensión bélica a los precios del gas y del petróleo en Europa.

El desglose de una ofensiva de saturación

He revisado el comunicado del mando castrense ruso publicado en Telegram y me detengo en la distribución del ataque. La cifra total confirma una operación planificada para saturar las defensas antiaéreas rusas. El domingo, Moscú ya había comunicado la destrucción de 822 naves no tripuladas. Ahora, la nueva oleada deja datos concretos sobre los objetivos y los daños.

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  • 791 drones de ala fija interceptados en quince regiones rusas, la península de Crimea anexionada y los mares Negro y Azov, según el Ministerio de Defensa ruso.
  • 620 drones lanzados hacia la región de Moscú hasta las 05:00 hora local (02:00 GMT), de los que 180 fueron derribados en las inmediaciones de la capital, según el alcalde Serguéi Sobianin.
  • Otros 17 drones ucranianos fueron neutralizados en las proximidades de Moscú tras el primer balance de Sobianin.
  • Más de 150 artefactos fueron derribados en la región de Moscú, según el gobernador Andréi Vorobiov.

El alcalde de Moscú detalló el alcance del ataque en su cuenta de MAX. Su relato es el más descriptivo de la presión sobre la capital y confirma que Ucrania concentra una parte relevante de la ofensiva en los distritos situados al sur y al este de la metrópoli.

«Hasta las 05:00 de la mañana (02:00 GMT) en dirección a la región de Moscú fueron lanzados 620 drones, de los cuales 180 fueron derribados en las inmediaciones de la ciudad.» — Serguéi Sobianin, alcalde de Moscú, 18 de agosto de 2026

Los daños materiales se repartieron por ocho distritos de la región capitalina. En Ramenski, una niña de diez años resultó herida por esquirlas tras la caída de un dron. En Bogorodski fue hospitalizada una mujer y en Kolomna un joven. En Noguinsk, un artefacto alcanzó un centro logístico de Wildberries, un objetivo ya castigado en las últimas semanas. En Pávlovo-Posadski ardió por completo una vivienda particular y en Kolomna se incendió un centro comercial de la red Globus.

Lo que la escalada con drones revela sobre la guerra energética

Lo que me parece determinante no es solo el número de aparatos, sino la repetición de la estrategia. Dos ataques de saturación en tres días confirman que Ucrania dispone de capacidad industrial para sostener operaciones de largo alcance sin pausas prolongadas. Eso introduce una prima de incertidumbre en la logística rusa y, por extensión, en los nodos por los que circula su energía.

guerra Ucrania Rusia

La repetición de estos episodios añade volatilidad a los contratos del TTF, la referencia europea del gas natural. No me consta en el parte militar una cuantificación de daños sobre infraestructura de exportación, pero los mercados interpretan cualquier ataque sostenido cerca de Moscú como un recordatorio de que la guerra sigue abierta en múltiples frentes logísticos. La subida del crudo y del gas no responde a un sólo incidente, sino a la acumulación de señales de riesgo geopolítico.

El dato que seguiré en las próximas jornadas es la respuesta logística de Rusia. Si los ataques continúan afectando a centros de distribución como el de Wildberries, el coste de la guerra sobre la economía interna rusa dejará de ser residual. Y si la prima energética se consolida, el BCE tendrá menos margen para relajar su política monetaria en la reunión de otoño.

🌍 El impacto en España y Europa

Aunque el impacto directo de este ataque sobre el consumidor español es limitado, la repetición de las ofensivas introduce un sesgo alcista en los precios energéticos europeos. Esa presión se traduce en cautela para el Banco Central Europeo y, de rebote, para el coste de financiación.

  • El Euríbor a 12 meses tiende a reflejar con retardo cualquier repunte de la inflación energética. Una prima sostenida en el gas contribuye a moderar las expectativas de recortes rápidos de tipos del BCE.
  • La inflación europea no se resuelve si el gas repunta de forma intermitente. Para los hogares españoles, eso significa que la desescalada de precios de la energía puede ralentizarse en el último trimestre del año.
  • Las empresas del IBEX con exposición a los mercados de materias primas o a la logística de exportación notan el encarecimiento de la cobertura de riesgos. No es un impacto directo, pero encarece la financiación a corto plazo.
  • Si el BCE frena los recortes por la tensión energética, las hipotecas variables españolas mantendrán sus cuotas por encima de lo esperado durante más tiempo.

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