Las bayas, los cítricos, los huevos y el pescado han subido entre un 7,7% y un 17,2% en el último año, según el IPC de julio del INE. La subida castiga la cesta básica y obliga a comparar entre cadenas.
La subida de la cesta: qué alimentos la disparan
Los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) detallan el repunte. Las bayas frescas —fresas, fresones, frambuesas, arándanos, moras y grosellas— se encarecen un 17,2% interanual; los cítricos frescos (naranjas, limones, limas, mandarinas, pomelos) suben un 15,5%.
Los huevos anotan un 13,4% más que en julio de 2025 y el pescado fresco, refrigerado o congelado, un 7,7%. También suben los despojos comestibles (hígados, mollejas, riñones, sesos, criadillas) un 6,7% y los preparados de marisco un 5,9%, justo en temporada de paellas veraniegas.
En el lado opuesto, varias frutas de temporada alivian el ticket. Las otras frutas frescas (melones, sandías, kiwis, uvas, granadas, caquis) bajan un 15,4% anual y las frutas tropicales (aguacates, plátanos, piñas, mangos, papayas) un 14,8%. También se abaratan el café (-3,2%), las hortalizas y tubérculos congelados (-3,2%), los cereales (-2,6%), el azúcar (-2,5%) y las bebidas vegetales (-2%).
El dato mensual confirma la dualidad. En julio, las otras frutas frescas recortaron su precio un 12,8% respecto a junio; las frutas tropicales bajaron un 6% y las hortalizas de fruto (tomates, calabacines, pepinos, berenjenas) un 4,8%. Frente a ellas, los cítricos subieron un 3% y las bayas frescas un 0,7%.
El precio por kilo, no la etiqueta del lineal, decide si la cesta sube o baja de verdad.
Comparar entre cadenas exige mirar el precio por unidad o por kilo, no el cartel de góndola. Mercadona, Lidl y Carrefour actualizan sus lineales casi a diario, pero la mayoría de las cadenas mantiene promociones sin trasladar siempre la bajada al ticket. Elegir frutas de temporada o recurrir al congelado puede reducir la factura sin renunciar a la proteína.
El impacto no es igual para todos. Los huevos pesan más en la cesta de un hogar con niños; las bayas, en desayunos y postres de verano. El IPC del INE mide la evolución de precios, pero la factura final depende del carrito concreto.
La contracesta: bajadas de hasta el 15% y consumo inteligente
La comparación entre subidas y bajadas deja una lectura clara: la cesta no sube en bloque. Una familia que ajusta el menú a la fruta de temporada y al pescado congelado puede compensar parte del alza de los huevos y las fresas. El consumo inteligente pasa por comparar el precio de la ración, no el del envase.
📊 La comparativa de un vistazo
| Producto | Variación interanual (julio 2025 – julio 2026) |
|---|---|
| Bayas frescas (fresas, arándanos) | +17,2% |
| Cítricos frescos (naranjas, limones) | +15,5% |
| Huevos | +13,4% |
| Pescado fresco, refrigerado o congelado | +7,7% |
| Otras frutas frescas (melón, sandía) | -15,4% |
| Frutas tropicales (aguacate, plátano) | -14,8% |

El nuevo IPC base 2025: qué cambia al medir los precios
El matiz que pocos miran es que el IPC de enero de 2026 fue el primero en base 2025. El INE ha pasado de 12 a 13 grandes grupos, ha revisado la cesta de la compra y ha introducido novedades en la recogida de precios. Han entrado productos como los aguacates y arándanos en alimentación, los refrescos de té y la cerveza con limón en bebidas, y las radiografías en servicios médicos; salen otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.
El cambio metodológico es relevante: los ajustes por cambios en las características de los productos se incorporan ahora en el mismo mes, no un mes después como ocurría antes. Además, el INE avanza en la recogida automatizada de precios mediante scanner data, web scraping y dispositivos electrónicos. Eso mejora la foto del supermercado, pero obliga a leer las comparaciones con cuidado.
En los siete primeros meses de 2026, la presión es desigual. Las bayas frescas acumulan una subida del 40,9%, seguidas de las patatas (6,8%), los cítricos (5,9%), las frutas tropicales (5,3%) y el vino de uva (5,1%). En el descenso, las hortalizas de fruto caen un 9,6%, el azúcar un 3,7% y el café un 3,4%. La estacionalidad explica parte del movimiento, pero no el alza de la proteína.
A efectos prácticos, la base nueva no cambia el mensaje de fondo: los alimentos frescos y los huevos presionan la cesta, mientras las frutas de temporada ofrecen el contrapeso. Para el consumidor, el truco es fijarse en la variación interanual, no en el dato suelto del mes. Una subida del 0,7% mensual en fresas se entiende mejor junto al repunte anual del 17,2%.
🛒 El Veredicto de Compra
- Compara el precio por kilo: las fresas y los cítricos suben, pero las frutas de temporada bajan más de un 14% anual.
- Revisa el lineal de huevos: un 13,4% interanual obliga a comparar entre marcas y formatos, no a asumir el primer precio.
- Guarda el tique y consulta el IPC: el dato del INE es la referencia para saber si una oferta descuenta de verdad la subida.




