Duro Felguera convoca junta extraordinaria para aprobar el proyecto Tula con Mota-Engil

La junta se celebrará el 18 de septiembre en primera convocatoria y de forma exclusivamente presencial. El orden del día se limita a la aprobación o rechazo del proyecto Tula, la central de ciclo combinado que Duro Felguera ejecutará con Mota-Engil México.

Duro Felguera convoca junta extraordinaria para aprobar el proyecto Tula. Será el 18 de septiembre, según el comunicado remitido este lunes a la CNMV.

La junta se celebrará en primera convocatoria y de forma exclusivamente presencial. El orden del día queda limitado exclusivamente a la aprobación o rechazo del proyecto Tula, una central de ciclo combinado que la compañía asturiana desarrollará junto a Mota-Engil México.

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El proyecto Tula y el de Escolín —una planta de fertilizantes también en México— forman parte del plan de crecimiento que la compañía se ha marcado tras el visto bueno judicial a su plan de reestructuración el pasado junio. La homologación del Juzgado de lo Mercantil número 3 de Gijón desestimó íntegramente las demandas incidentales de oposición presentadas por Romgaz, Zgounder Millenium Silver Mining, Asturfluid, Luongo Underwriters and Consulting, Aerzen Ibérica, PMI ‘WWtech’ Przemyslaw WÓjcik Yslaw Wójcik, Scafom España, RSB Advisors y las sociedades del Grupo General Electric. El plan conjunto homologado se firmó el 21 de octubre de 2025.

La sentencia extiende los efectos del plan a los créditos afectados, incluidos acreedores y clases disidentes, en los términos previstos en la documentación presentada. Para Duro Felguera, ese paso judicial cierra la fase más litigiosa de la reestructuración y abre espacio para contratos que reduzcan el riesgo operativo, justo el perfil de Tula según el presidente, Eduardo Espinosa.

Espinosa describió la homologación como el inicio de una nueva etapa enfocada en contratos de menor tamaño y menor riesgo, con oportunidades de negocio en México. La convocatoria de la junta extraordinaria es el primer test de esa estrategia ante el accionariado: sin su voto, Tula no sale adelante.

Una junta de un solo punto y un proyecto que define la etapa

Duro Felguera ha diseñado la junta del 18 de septiembre como un mecanismo quirúrgico. Nada de acuerdos en cadena ni puntos de trámite. Solo Tula. La apuesta no es neutral. Aprobarlo implicaría dar luz verde a la ejecución de una central de ciclo combinado junto a Mota-Engil México, un socio con presencia local y capacidad constructiva. Concentra riesgos en un país y en una tecnología, pero también permite a la ingeniería asturiana capturar contratos con márgenes más previsibles que en sus grandes proyectos históricos.

La homologación judicial convirtió la reestructuración en un punto de partida. La junta del 18 de septiembre dirá si ese punto de partida tiene dirección.

El mercado mexicano de energía eléctrica atraviesa un ciclo de inversión relevante. La demanda de electricidad crece al ritmo del nearshoring y de la electrificación industrial. Una planta de ciclo combinado encaja en ese patrón: generación firme para el sector manufacturero. No obstante, la competencia en EPC en México es intensa. Duro Felguera llega con un socio local como Mota-Engil, lo que reduce barreras de acceso, pero no elimina el riesgo de ejecución.

En mi lectura, esa sentencia es más relevante de lo que sugiere su tono administrativo. Convierte a Duro Felguera en una empresa que puede volver a ser contratista, no solo una sociedad en reestructuración. Los créditos afectados quedaron vinculados al plan conjunto firmado el 21 de octubre de 2025 y las demandas incidentales fueron desestimadas íntegramente, lo que despejó los recursos de oposición que podían frenar la ejecución.

La junta del 18 de septiembre tiene, por tanto, una carga simbólica y operativa. No se vota la supervivencia de la compañía —eso ya se resolvió con la homologación—, se vota el cómo de la nueva etapa. Los accionistas decidirán si respaldan una estrategia que apuesta por contratos de menor tamaño y riesgo en México.

Análisis Merca2: lo que la junta no dice

La convocatoria es sobria y el orden del día es minimalista. Sin embargo, hay tres silencios que conviene registrar. Primero, no se detallan cifras del contrato Tula: ni importe, ni plazo de ejecución, ni estructura de financiación. Segundo, no se menciona el porcentaje de capital accionarial que Mota-Engil asumirá o si se trata de una UTE con distintas participaciones. Tercero, no hay referencia al estado de Escolín, la planta de fertilizantes también en México, que debería complementar el plan de crecimiento. Esa ausencia de datos es llamativa en un acuerdo que se somete a la soberanía de la junta.

A mi juicio, la parquedad no es casual. Duro Felguera ha aprendido de una etapa marcada por litigios y contratos con sobrecostes. La nueva etapa, en la lectura de Espinosa, implica proyectos de menor tamaño y menor riesgo. Comunicar menos antes de contar con todas las aprobaciones puede ser una decisión de prudencia, no un síntoma de opacidad. Eso es prudencia. Sin embargo, la falta de cifras obliga al accionista a votar con información parcial. Una junta que se convoca para aprobar un proyecto concreto debería incluir, como mínimo, el volumen del contrato y su contribución estimada a la cartera de pedidos.

En términos sectoriales, el movimiento de Duro Felguera recuerda el reposicionamiento de otras ingenierías españolas tras reestructuraciones: cinturón operativo más estrecho, foco internacional selectivo y socios locales. No obviamos los riesgos: depender de un solo cliente o país puede generar fricciones en la ejecución, y el historial reciente de la compañía en contratos internacionales no es limpio. La junta de septiembre es el primer medidor de confianza real del accionariado.

Veredicto Merca2

Cotización al cierre o apertura: El comunicado se remitió a la CNMV este lunes 17 de agosto antes de la apertura del Mercado Continuo. La reacción bursátil se medirá en la sesión del martes 18 de agosto; la referencia más próxima es la homologación judicial del plan de reestructuración del 21 de octubre de 2025.

Clave técnica: La junta del 18 de septiembre es el catalizador inmediato. Si los accionistas aprueban el proyecto Tula, el valor debería empezar a descontar ingresos por ejecución de la central de ciclo combinado en México, aunque el riesgo de ejecución contractual sigue siendo alto.

Apunte macro: La prima de riesgo española no es el factor determinante aquí. El sector de ingeniería y EPC español cotiza condicionado por la cartera de pedidos internacional. El contexto macro mexicano, con el nearshoring como motor, favorece proyectos de ciclo combinado.


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