EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Ryanair denuncia que los retrasos del control aéreo español han crecido un 28% en 2026, con 32.600 vuelos demorados y cerca de seis millones de pasajeros afectados.
- ¿Quién está detrás? La aerolínea irlandesa acusa a ENAIRE, el gestor público de navegación aérea, de falta crónica de personal y planificación deficiente.
- ¿Qué impacto tiene? La compañía pide al Gobierno que exija medidas concretas y deje de aceptar explicaciones del gestor, con Madrid, Barcelona y Sevilla como centros más críticos.
Ryanair ha denunciado el aumento de los retrasos en el control aéreo (ATC, por sus siglas en inglés) que presta ENAIRE y exige al Gobierno una intervención urgente. La aerolínea irlandesa sitúa a España como el peor país de Europa en este servicio y aporta cifras que, de momento, no han sido verificadas de forma independiente.
El 28% de subida que ha encendido a Ryanair
La compañía cifra en un 28% el incremento de las demoras en lo que va de año, con más de 32.600 vuelos retrasados y cerca de seis millones de pasajeros afectados. Según su director de operaciones, Neal McMahon, ‘España ha conseguido algo que creíamos imposible. Ha superado a Francia para convertirse en el peor proveedor de ATC de Europa’.
McMahon insiste en que ‘el tráfico no era inesperado’ y acusa a ENAIRE de no haber contratado, planificado y desplegado suficientes controladores para hacer frente a la demanda. La low cost defiende que el gestor público podía anticipar los niveles de tráfico de la temporada alta.
El foco se centra en los centros de control de Madrid, Barcelona y Sevilla. Los tres han provocado retrasos en más de 15.700 vuelos de Ryanair durante 2026 y, según la aerolínea, continúan entre los que peor rendimiento presentan en Europa.
Madrid, Barcelona y Sevilla, los tres centros señalados por la aerolínea
El origen, siempre según Ryanair, estaría en la ‘escasez crónica de personal’ y en una planificación de la capacidad que no habría permitido responder al volumen de tráfico previsto para este verano. La low cost cuestiona además el resultado del plan de ’70 medidas’ anunciado por ENAIRE a comienzos del verano. Su argumento es directo: ‘Si las medidas estuvieran funcionando, los retrasos estarían disminuyendo’.
Ryanair no discute la demanda de tráfico: discute la capacidad de ENAIRE para absorberla sin demoras.
Con todo ello, Ryanair pide al Gobierno que deje de aceptar explicaciones del gestor y exija medidas concretas para reducir los retrasos. Entre sus reclamaciones figuran más controladores, una mejor organización de los turnos y una dotación suficiente de personal en los principales centros de control y aeropuertos.
Las cifras de la aerolínea no han sido contrastadas de forma independiente. Al cierre de esta edición no constaba una respuesta pública de ENAIRE con un desglose alternativo de los los retrasos.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto inmediato es doble. Para el pasajero, cada demora en un centro de control se traduce en conexiones perdidas, esperas en terminal y, llegado el caso, reclamaciones de compensación. Para Ryanair, significa peor puntualidad y mayor coste operativo en plena temporada alta. La zona cero es clara: Madrid, Barcelona y Sevilla concentran más de 15.700 vuelos demorados de la compañía en lo que va de año. El dato que resume la denuncia son los 32.600 vuelos retrasados y el alza del 28% que la aerolínea atribuye a ENAIRE.
El pulso no es nuevo. En 2010, la crisis de los controladores obligó al Gobierno a declarar el estado de alarma y dejó una herida política que aún condiciona las decisiones sobre el control aéreo. Ahora Ryanair busca forzar al Ejecutivo para que intervenga sobre un gestor al que considera ineficiente. La lectura de MERCA2.ES es que el conflicto enfrenta dos prioridades: la puntualidad comercial de las aerolíneas y un servicio público que arrastra rigideces de plantilla y planificación.
El riesgo inmediato es que, con la operación retorno de finales de agosto aún por delante, la presión sobre los centros de control aumente sin margen para corregir plantillas en semanas. ENAIRE no ha publicado un desglose alternativo y las cifras de Ryanair siguen sin verificación independiente. La próxima ventana crítica será en en la primera quincena de septiembre, cuando el tráfico baja y puede comprobarse si las ’70 medidas’ anunciadas producen algún efecto real.




