EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Renfe ha reabierto este lunes el tramo de la C-5 entre Villaverde Alto y Embajadores, cortado desde el 23 de julio por las obras de Adif en Atocha.
- ¿Quién está detrás? Renfe y Adif, con participación de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) durante los transbordos en autobús.
- ¿Qué impacto tiene? Los viajeros de la C-5 recuperan el servicio directo, aunque cinco líneas de Cercanías siguen alteradas hasta el 28 de agosto y habrá cortes en C-3 y C-4 en septiembre.
Renfe ha reabierto este lunes el tramo de la C-5 entre Villaverde Alto y Embajadores, tras casi un mes de servicio partido por las obras de transformación de Atocha.
Fin del transbordo en autobús en la C-5
La línea C-5 de Cercanías Madrid recupera la circulación entre Villaverde Alto y Embajadores después del corte total que afectaba a este tramo desde el pasado 23 de julio. Durante esas cuatro semanas, Renfe dividió el servicio en dos tramos: trenes entre Humanes o Fuenlabrada y Villaverde Alto, por un lado, y entre Móstoles El Soto y Embajadores, por el otro, con frecuencias de diez minutos durante todo el día.
Además, se mantuvieron trenes lanzadera entre Villaverde Alto y Méndez Álvaro, con paradas intermedias en Puente Alcocer, Orcasitas y Doce de Octubre y una frecuencia de 35 minutos. Los viajeros con títulos válidos de Cercanías, pudieron usar los autobuses de la Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) como alternativa durante las afecciones, según informó Renfe.
Las obras de Atocha mantienen alteraciones en cinco líneas
La recuperación de la C-5 no significa el final de los ajustes. Hasta el próximo 28 de agosto continúa la tercera y última fase de las obras de Atocha Cercanías, con alteraciones en la C-2, C-7, C-8a, C-8b y C-10, según ha detallado Adif.
En la C-2, los trenes entre Guadalajara, Alcalá de Henares, Chamartín y Atocha circulan por la vía de contorno, con frecuencias de 20 minutos en hora punta y 30 minutos en hora valle. La C-7 presta servicio entre Alcalá de Henares, Entrevías y Atocha con frecuencias de 12 minutos en hora punta y 16 minutos el resto de la jornada. Las líneas C-8a y C-8b circulan entre El Escorial o Cercedilla y Atocha cada 30 minutos en hora punta y 60 minutos en hora valle. En la C-10, el servicio se presta entre Villalba y Delicias cada 30 minutos.
Renfe recupera la C-5, pero el calendario de obras aún no acaba: cinco líneas siguen alteradas y dos de las más transitadas se cortarán en septiembre.
Además, habrá nuevos cortes en el túnel de Sol durante los fines de semana del 29 y 30 de agosto y del 5 y 6 de septiembre. Afectarán a la C-3 (Aranjuez-Atocha-Sol-Chamartín) y a la C-4 (Parla-Alcobendas/S.S. Reyes o Colmenar Viejo). Atocha funcionará como cabecera para los trenes de la C-3 y la C-4 dirección Parla, mientras que Nuevos Ministerios será cabecera para los servicios de la C-4 dirección Alcobendas/S.S. Reyes o Colmenar Viejo.
Hoja de Ruta: Claves del Viaje
El impacto directo es la desaparición del transbordo en autobús para miles de viajeros del sur de Madrid que utilizan la C-5 a diario, especialmente en Fuenlabrada, Móstoles, Villaverde y alrededores. Se recupera la continuidad del trayecto y se evita el rodeo por superficie, una ventaja que se nota en tiempos de viaje durante la hora punta. La zona cero del cambio es el corredor entre Villaverde Alto y Embajadores, donde el corte total obligó a reorganizar la circulación.
El dato que resume la operación es la inversión global cercana a los 56 millones de euros que Adif ha movilizado para transformar Atocha Cercanías. El nuevo esquema de vías pasará de la configuración actual 4+3+3 a un esquema 4+4+2, que asignará las vías 1 a 4 al túnel de Recoletos, las vías 5 a 8 al túnel de Sol y las vías 9 y 10 al túnel de Embajadores. Entre los trabajos del proyecto figuran la conexión de los túneles de Embajadores y Sol mediante un falso túnel, la creación de un nuevo escape entre las vías 9 y 10, la ampliación del andén 5, la remodelación de la vía 10 y la adaptación de los sistemas de señalización, seguridad y control del tráfico.
A partir de octubre, la capacidad del túnel de Sol aumentará hasta un 33%, con beneficio directo para las líneas C-3 y C-4 y un mayor margen de explotación entre las 6 y las 9 horas. La lectura es de fondo: Renfe y Adif concentran las obras en verano para minimizar molestias, y la financiación europea (NextGenerationEU) se nota en el ritmo de los trabajos. El precedente cercano es la propia transformación de Atocha, que el año pasado registró más de 82 millones de pasajeros. El riesgo inmediato es la ventana de cortes de fines de semana del 29 de agosto y 5 de septiembre, que volverá a poner a prueba a las dos líneas más transitadas. La próxima cita para los viajeros es la normalización completa del esquema de vías en octubre.




