El Gobierno prorroga la central nuclear de Almaraz hasta junio de 2030 con condiciones para Iberdrola, Endesa y Naturgy

La orden publicada en el BOE amplía la explotación de las Unidades I y II hasta el 8 de junio de 2030. El aval del CSN condiciona la decisión al cumplimiento estricto de los requisitos de seguridad nuclear.

El Gobierno ha renovado la autorización de explotación de la central nuclear de Almaraz hasta el 8 de junio de 2030, según la orden publicada este viernes en el Boletín Oficial del Estado (BOE). La decisión alarga la vida de los dos reactores extremeños y compromete a sus tres propietarias: Iberdrola, Endesa y Naturgy.

La orden del BOE que despeja el horizonte de Almaraz

La orden del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) publicada en el BOE renueva la autorización de explotación de las Unidades I y II. Con esta renovación, los dos reactores de la planta cacereña podrán seguir operando, al menos, hasta el 8 de junio de 2030. El acto administrativo convierte la prórroga en un hecho firme, no en una declaración de intenciones.

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El trámite oficial arrancó en octubre de 2025, cuando las tres propietarias —Iberdrola, Endesa y Naturgy— acordaron pedir formalmente la continuidad. El protocolo previo mantenía un cierre escalonado: la Unidad I cesaría el 1 de noviembre de 2027 y la Unidad II, el 31 de octubre de 2028. La renovación aprobada hoy amplía ese recorrido sin tocar el cierre global del parque, fijado en 2035.

La pieza clave del expediente fue el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). El regulador emitió un informe favorable el 16 de julio de 2026, condicionado al cumplimiento estricto de los límites y exigencias de seguridad nuclear y protección radiológica. La orden ministerial incorpora ahora ese filtro técnico como requisito de operación, lo que reduce el margen para una relajación futura.

A nivel administrativo, la decisión no detiene el apagón nuclear español, pero modifica el perímetro del calendario extremeño. El Ejecutivo defiende que el impacto sobre los objetivos de política energética es asumible y limitado, algo que refuerza la coherencia de la decisión.

Iberdrola, Endesa y Naturgy: el calendario de cierre, prorrogado

Para las tres compañías, la prórroga supone conservar un activo de generación de base en Extremadura en un mercado eléctrico sensible a la crisis del gas. La continuidad de Almaraz estabiliza una parte relevante de su parque de generación y da visibilidad a los ingresos de los próximos ejercicios. La contrapartida no es automática: el Ejecutivo pide una mayor implicación industrial y de empleo en el territorio.

La extensión autorizada es asimétrica. La orden recoge una ampliación de 31 meses para la Unidad I y de 19 meses para la Unidad II, una diferencia que unifica el nuevo horizonte de ambos reactores en la misma fecha límite: el 8 de junio de 2030.

La prórroga no desmonta el cierre nuclear español: retrasa solo Almaraz, mientras el apagón del conjunto del parque sigue fijado en 2035.

prórroga Almaraz 2030

ReactorCierre sin prórrogaPrórroga publicadaExtensión
Unidad I1 de noviembre de 20278 de junio de 203031 meses
Unidad II31 de octubre de 20288 de junio de 203019 meses

Las nuevas fechas no alteran el cierre definitivo del parque nuclear español en 2035. Tampoco cambian, según el texto publicado, el calendario del resto de centrales, una combinación que permite al Gobierno presentar la medida como una excepción limitada.

El argumento energético del Gobierno

El Miteco justifica la decisión por el nuevo contexto energético internacional y por la volatilidad del precio del gas derivada de la crisis en Oriente Medio. Aunque sostiene que España está ‘más preparada’ gracias a los avances en transición energética, reconoce que la dependencia de los combustibles fósiles incrementa la exposición del país y del tejido productivo. La prórroga actúa, en este esquema, como un colchón de seguridad de suministro.

La decisión del Ejecutivo, según el texto del BOE, tiene un impacto ‘muy limitado’ sobre los objetivos de política energética. La orden subraya que la extensión no compromete la contribución española al objetivo europeo de renovables y que el parque nuclear seguirá su senda de cese a 2035.

El capítulo de residuos queda acotado. Según Enresa, el incremento de residuos radiactivos asociado a la prórroga es ‘poco significativo’ y no exige ampliar las instalaciones de almacenamiento existentes o en curso. La orden descarta trasladar costes adicionales a los consumidores y a los Presupuestos Generales del Estado.

En paralelo, el contrapeso social es igualmente relevante. La extensión de la explotación de Almaraz deberá facilitar la implicación de las propietarias en alternativas industriales y de empleo en el territorio. El Ejecutivo quiere que la prórroga sirva para avanzar en el diálogo social orientado a una transición justa, una condición política que acompañará a la decisión técnica.

La prórroga de Almaraz, un precedente parcial para el cierre nuclear

La prórroga de Almaraz no invierte el cronograma nuclear español, pero introduce un criterio de flexibilidad condicionada. El Gobierno mantiene el apagón del parque en 2035 y limita la extensión a dos reactores y a un máximo de 31 meses. No se abre un nuevo modelo nuclear: se gestiona, de forma selectiva, un activo concreto.

Para las eléctricas, el valor práctico está en la visibilidad de caja y en la reducción del riesgo regulatorio. Iberdrola, Endesa y Naturgy pueden planificar la operación de Almaraz hasta 2030 con una autorización técnica avalada por el CSN. La supervisión estricta del regulador refuerza la credibilidad del calendario y limita el riesgo de una rectificación política abrupta.

El precedente sectorial se extiende al resto del parque. Si los precios del gas y la tensión geopolítica persisten, el argumento de la seguridad de suministro puede volver a escena en otras plantas. La incógnita para el sector es si Almaraz será un caso aislado o el primer capítulo de una reordenación más amplia del cierre escalonado.

Los inversores leen la orden como una reducción de la incertidumbre. La confirmación en el BOE elimina el escenario de cese en 2027 y 2028 para la planta extremeña y otorga un horizonte de ingresos claro hasta 2030. A cambio, las compañías asumen condiciones de seguridad más exigentes y compromisos económicos con el territorio que deberán desplegarse en los próximos años.

📊 Las Claves para el Inversor

  • Qué vigilar: El despliegue de las condiciones del CSN y los compromisos industriales que Iberdrola, Endesa y Naturgy deben concretar en el territorio.
  • Reacción del valor: El mercado ya descontaba en parte la continuidad de Almaraz desde el informe favorable del CSN; la orden del BOE reduce el riesgo regulatorio sin aportar una sorpresa de gran impacto.
  • Precedente sectorial: El calendario pactado con Enresa y el cierre total del parque en 2035 seguirán marcando la hoja de ruta para anticipar si se reproducen prórrogas en otras centrales.

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