BitGo acaba de publicar las cuentas que explican hacia dónde se mueve el dinero institucional. Solana no aparece en cada línea de su balance, pero el custodio de los vehículos cotizados que siguen a SOL ha firmado un trimestre que confirma el apetito por la custodia regulada.
La cifra principal: 4.330 millones de dólares de ingresos en el segundo trimestre (Q2), un 80% más que los 2.410 millones del mismo periodo de 2025. La compañía, que cotiza en la Bolsa de Nueva York desde enero con el ticker BTGO, registró un 26% más de clientes y un 31% más de activos normalizados, según el informe publicado por BitGo.
Qué dicen las cuentas de BitGo
El desglose de los ingresos ayuda a leer el momento. Casi 4.200 millones de dólares proceden de la venta de activos digitales, mientras que el negocio de stablecoins —las criptomonedas cuyo valor sigue al dólar— también aportó al resultado total.
Al cierre de junio, la firma acumulaba 5.833 clientes y 65.200 millones de dólares en activos normalizados. Ambos indicadores importan más que el beneficio contable: muestran que el dinero regulado está encontrando vías para operar y custodiar cripto sin salir del perímetro financiero tradicional.
La parte menos amable llega en la cuenta de pérdidas. BitGo perdió 19 millones de dólares netos en el trimestre, frente al beneficio de 38,3 millones un año antes. No es un problema operativo: el golpe procede de la valoración de sus propias tenencias de criptomonedas.
En concreto, la firma registró una pérdida no realizada de 18,8 millones por el valor de mercado de sus activos digitales, lo que el sector conoce como mark-to-market. Hace un año, esa misma partida dejaba una ganancia de 55,8 millones. Es la advertencia que conviene recordar: un custodio con bitcoin en balance cotiza con con el bitcoin.
Las cuentas de BitGo muestran el doble filo: la infraestructura regulada crece con fuerza, pero aún no convence en términos de rentabilidad contable.
Por qué la custodia regulada importa para Solana y los ETF
La custodia es el servicio de guardar claves y activos cripto para terceros. Sin un custodio fiable, un fondo cotizado no puede lanzarse al mercado con garantías. BitGo es precisamente uno de los custodios que respalda vehículos vinculados a Solana y a otras grandes criptomonedas.
A su favor juega la tendencia regulatoria. En una encuesta de Coinbase y EY-Parthenon difundida en enero, el 66% de los decisores institucionales citó el cumplimiento normativo como criterio clave para elegir custodio, frente al 25% del año anterior. La proporción que valora la seguridad y los procedimientos de firma pasó del 8% al 66%.
BitGo opera además BitGo Bank & Trust, cuya conversión a banco fiduciario nacional recibió la aprobación condicional de la OCC en diciembre de 2025. Y después del cierre trimestral, la compañía reveló que prestó infraestructura de custodia para la demostración de valores tokenizados de la DTCC, la gran cámara de compensación estadounidense.
Análisis: una infraestructura que crece, pero sin rentabilidad clara
Más allá de los ingresos, BitGo aún no ha demostrado que su negocio sea consistentemente rentable. El EBITDA ajustado fue negativo en 4,2 millones, frente al resultado positivo de 3 millones un año antes. Con una plantilla reducida un 15% en junio y un mayor uso de inteligencia artificial, la empresa espera ahorrar unos 15 millones anuales en efectivo.
La caja también invita a la cautela: 159 millones de dólares en efectivo y 2.523 bitcoins propios valorados en 147,7 millones, sin deuda corporativa y con un plan de recompra de 50 millones. El colchón existe, pero la salida del director financiero Ed Reginelli, prevista para el 15 de septiembre, añade un elemento de transición a la historia.
En este punto, la lectura del ecosistema Solana es ambivalente. Por un lado, el crecimiento de BitGo confirma que la infraestructura institucional para custodiar SOL y otros activos digitales se está ensanchando. Por otro, la rentabilidad sigue dependiendo del precio de los activos en balance, una variable que ningún equipo directivo controla.
La fecha que conviene vigilar es el 15 de septiembre, cuando se concrete el relevo financiero. Si la empresa mantiene el ritmo de captación de clientes y logra traducir los ingresos en beneficio operativo, la tesis institucional de Solana ganará un argumento más. Si no, quedará claro que custodiar cripto no es lo mismo que monetizarlo.




