El bloqueo de Ormuz deja a los funcionarios de Irak sin salario y enciende las protestas

La caída de los ingresos petroleros compromete la masa salarial de un Estado donde dos de cada tres trabajadores dependen del sector público. Bagdad asegura tener reservas para 10 u 11 meses, pero los analistas ven riesgo de protestas sectoriales.

El bloqueo del estrecho de Ormuz ha recortado un 97% de las exportaciones marítimas de crudo de Irak y ha empezado a retrasar los salarios públicos. He seguido el goteo de datos desde el primer trimestre: un Estado cuya caja depende casi por completo del petróleo se está quedando sin liquidez para pagar a una nómina pública descomunal.

Desde que Israel y Estados Unidos bombardearon Irán a finales de febrero, Teherán mantiene bloqueado el paso. La particularidad de Irak es su falta de alternativas: entre el 80% y el 90% de su petróleo salía por Ormuz, a diferencia de otros exportadores de la región. Sin esa válvula, los ingresos se han desplomado y el colapso ya se nota en la calle.

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El colapso de los ingresos y la nómina pública

Las cifras que he contrastado con la cobertura de Deutsche Welle dibujan un desequilibrio estructural:

  • El 85%-90% del presupuesto nacional de Irak procede de la exportación de crudo.
  • Alrededor de dos tercios de los 30 millones de iraquíes en edad laboral dependen del Estado para vivir.
  • La masa salarial mensual, incluidas pensiones y protección social, exige entre 6.500 y 8.200 millones de dólares.
  • Las exportaciones marítimas cayeron un 83% en marzo y hasta un 97% en mayo.
  • Los ingresos de mayo y junio se situaron entre 2.000 y 2.300 millones de dólares mensuales, muy por debajo del gasto urgente.
  • Bagdad afirma tener 83.000 millones de dólares en reservas, equivalentes a 10 u 11 meses de pagos.

A principios de agosto hubo pequeñas manifestaciones en universidades de todo el país y entre empleados del Ministerio de Electricidad. Un médico de Mosul, Ahmed, me transmite la incertidumbre: este mes los salarios se retrasaron más de diez días y el ministro de Sanidad reconoció que el Estado no tiene suficiente cash flow. No saben cuánto durará el próximo retraso.

“El retraso te afecta mucho. Como la mayoría, tenemos obligaciones financieras y gastos básicos. Estamos cada vez más convencidos de que necesitamos reducir gastos y guardar dinero para emergencias. Genera mucha ansiedad y miedo.” — Mahmoud Waleed, profesor en Mosul, en declaraciones a Deutsche Welle

La lectura política la aporta Hayder al-Shakeri, investigador del think tank británico Chatham House, que por ahora descarta un movimiento nacional como el de Tishreen.

“Si los retrasos salariales continúan, espero más protestas, pero inicialmente es probable que sigan siendo sectoriales y no se conviertan en otro movimiento nacional como Tishreen.” — Hayder al-Shakeri, investigador de Chatham House

Una economía estructuralmente secuestrada por el crudo

Lo que veo en este episodio no es una simple crisis de liquidez; es la consecuencia de un modelo fiscal que lleva décadas sin diversificarse. El economista iraquí Ali Al-Rawi habla de una crisis que trasciende el sector petrolero: la totalidad de la economía de Irak está secuestrada por los ingresos del crudo. Los datos lo confirman. En mayo, el gasto total del Gobierno cayó alrededor de un cuarto respecto al año anterior y el desembolso en salarios, pensiones y seguridad social absorbió el 99% del gasto operativo. Queda muy poco margen para inversión o para reformas.

La lectura de Oxford Economics es igual de cauta: el tráfico marítimo por Ormuz no volverá a la normalidad pronto. Hasta al menos 2028, los niveles fluctuarán y permanecerán por debajo de las medias previas al conflicto. La cuestión de fondo es si Bagdad aprovechará esta presión para reducir la dependencia del petróleo. Las crisis fiscales han empujado antes a los Gobiernos iraquíes a hablar de combatir la corrupción y apoyar al sector privado, pero cuando el petróleo vuelve a fluir, los incentivos se debilitan. La señal que seguiré es el cierre presupuestario del segundo semestre y cualquier anuncio de pago fraccionado.

🌍 El impacto en España y Europa

El impacto directo en España es limitado en términos comerciales, pero el estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico para los precios energéticos mundiales y para el BCE.

  • El Euríbor a 12 meses difícilmente acelerará su descenso si el bloqueo mantiene el riesgo de repunte del crudo y retrasa el ciclo de recortes del BCE.
  • La inflación europea volvería a sufrir presiones si el Brent se encarece por el repunte de las primas de riesgo en Oriente Medio.
  • El tejido exportador español no tiene exposición directa significativa a Irak, pero el encarecimiento de fletes y seguros afecta a importadores y exportadores.
  • El BCE vigilará el componente energético antes de validar nuevos recortes, lo que mantiene la incertidumbre sobre las hipotecas variables en España.

El desenlace que vigilaré es si los retrasos salariales se convierten en un patrón estructural: eso mediría la capacidad real de Bagdad para gestionar la próxima década de presiones energéticas y fiscales.


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