Precio luz domingo: cae a 0 euros y deja cinco horas de ahorro

La jornada del 9 de agosto deja el MWh en negativo durante cinco horas, en plena ola de calor. Los consumidores con tarifa indexada pueden programar lavadoras y aires acondicionados para esas franjas y reducir el recibo.

El precio de la luz en el mercado mayorista español cae este domingo 9 de agosto y deja cinco horas con el megavatio hora (MWh) por debajo de los 0 euros, según los datos del operador OMIE. La combinación de una alta generación renovable y la menor actividad propia de un festivo explica este desplome, que se ha convertido en una constante en lo que llevamos de verano.

Horas de luz gratis este domingo 9 de agosto

La electricidad cotizará en negativo durante la madrugada, entre las 2:00 y las 4:00 horas, y de nuevo por la tarde, de 15:00 a 17:00 horas. En esos tramos, las centrales eólicas y solares producen más de lo que el sistema necesita, y el excedente provoca que el precio horario se sitúe en torno a los -0,01 euros/MWh. Cinco horas gratis que, para los 8,5 millones de consumidores acogidos al Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC), suponen la oportunidad de recortar el recibo del día si programan sus electrodomésticos.

Publicidad

El sábado, el precio ya rozó los 0 euros en varios tramos, y el viernes la media diaria fue de apenas 3,4 euros/MWh. Es un patrón que se repite: los fines de semana de agosto, con la industria parada y el consumo residencial moderado, la demanda eléctrica cae a mínimos mientras la producción solar y eólica se mantiene alta. Según Red Eléctrica, en lo que va de año el precio mayorista es un 40% inferior al mismo período de 2025.

Para los hogares con tarifa indexada, las horas con precio negativo se traducen en un descuento directo. Basta con programar la lavadora, el lavavajillas o el termo eléctrico para esos momentos. Incluso el aire acondicionado, si se dispone de un termostato programable, se puede encender a pleno rendimiento sin temor a disparar la factura. Ahorros de entre 2 y 4 euros en un solo día, que en un mes de calor intenso pueden acumular más de 20 euros de diferencia.

Ola de calor y precios negativos: la paradoja de este agosto. Las temperaturas superan los 35 grados en gran parte del interior, y el aire acondicionado trabaja a destajo. Aun así, la fotovoltaica produce de forma masiva en las horas centrales y el excedente no puede almacenarse a gran escala, lo que hunde el precio mayorista.

En lo que va de verano los precios negativos han sido frecuentes y todo apunta a que la tendencia continuará mientras se siga instalando potencia renovable sin un almacenamiento equivalente. La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ya ha advertido en su último informe que el mecanismo marginalista del mercado eléctrico muestra distorsiones en situaciones de alta penetración de renovables.

El sistema enfrenta una paradoja: cuanta más energía limpia producimos, más cae el precio y más difícil resulta rentabilizar la inversión.

Por qué el precio de la luz alcanza los 0 euros con tanta frecuencia

Los precios negativos no son una anomalía técnica, sino un síntoma de la transición energética. Mientras las renovables —sin coste de combustible— desplazan a las centrales térmicas más caras en el orden de mérito, el sistema no cuenta con suficiente capacidad de almacenamiento ni demanda flexible. España ha instalado más de 30 gigavatios de solar y eólica, pero apenas dispone de 5 gigavatios de almacenamiento en baterías y bombeo hidráulico. Ese desequilibrio explica por qué, con frecuencia, hay que pagar al generador para que deje de verter electricidad a la red.

Esta situación tiene consecuencias para los consumidores, que se benefician a corto plazo, pero también para las propias renovables, cuyo retorno económico depende de capturar precios más altos en otros momentos. Los analistas del sector energético coinciden en que la solución pasa por impulsar el almacenamiento y electrificar usos finales como el transporte y la climatización, de modo que la demanda crezca en las horas solares y eólicas.

Europa ya convive con los precios negativos. En Países Bajos o Alemania, donde la capacidad fotovoltaica es aún mayor, las horas con precio negativo se cuentan por cientos al año. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) estima que, para 2027, los países con alta penetración de renovables necesitarán duplicar su potencia de almacenamiento para evitar distorsiones críticas.

Mientras tanto, los consumidores con PVPC tienen en sus manos una herramienta sencilla: consultar las horas más baratas cada día y programar el consumo. El precio de la luz del domingo es un ejemplo extremo, pero cada vez más habitual.

El verano de 2026 está dejando claro que el precio de la electricidad ya no depende solo de la demanda, sino también del sol y el viento. Y eso es una buena noticia para el bolsillo, siempre que se sepa aprovechar.


Publicidad