Ahorro aerotermia: así consigues hasta 400 euros al año en climatización, según un arquitecto técnico

Andreu Villagrasa ha probado en su propio hogar el rendimiento de esta tecnología, que combinada con un aislamiento tipo passive house reduce la factura de climatización en un 67%. La inversión inicial se amortiza entre 7 y 9 años, con la posibilidad de acortar plazos si se añade

Andreu Villagrasa, arquitecto técnico y especialista en arquitectura estratégica sostenible, ha puesto a prueba en su propia vivienda uno de los sistemas de climatización más eficientes del mercado: la aerotermia. El resultado es un ahorro anual de entre 300 y 400 euros frente a los equipos convencionales, una cifra que cobra peso en un contexto de rehabilitación energética acelerada.

¿Cuánto ahorra realmente la aerotermia en una vivienda?

El profesional explica que su vivienda consume alrededor de 2.500 kWh al año, una media de 34 kWh mensuales que apenas representa el 16% de la factura eléctrica total. Esto supone una reducción del 67% respecto a un piso similar con sistemas de climatización tradicionales, lo que se traduce en el ahorro de entre 300 y 400 euros anuales solo en energía.

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La clave está en que la aerotermia extrae la energía del aire exterior mediante una bomba de calor que genera calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente sanitaria todo el año. Pero Villagrasa no se limita al equipo: su vivienda cuenta con un sistema passive house, basado en un aislamiento térmico excelente, una estanqueidad casi total y un sistema de ventilación con recuperación de calor. La combinación de ambos elementos es lo que dispara la eficiencia.

La gestión con una app móvil permite ajustar el rendimiento en tiempo real, optimizando el consumo según las necesidades diarias. El arquitecto insiste en que mantener temperaturas interiores de 20-21 ºC en invierno y 25-26 ºC en verano es la franja que garantiza la máxima eficiencia sin renunciar al confort.

El ahorro más interesante no está solo en la factura, sino en el confort térmico constante que ofrece la aerotermia sin los picos de consumo de las calderas.

Plazo de amortización: ¿en cuánto tiempo recupero la inversión?

Villagrasa reconoce que, aunque la inversión inicial es mayor que la de un sistema de gas o eléctrico convencional, el retorno llega en un plazo de 7 a 9 años con un uso constante y eficiente. Este horizonte puede acortarse si se combina con paneles solares fotovoltaicos y se aprovechan las subvenciones públicas para la transición energética, tanto a nivel estatal como autonómico.

Pero el gran beneficio, insiste, va más allá del dinero: la temperatura interior se mantiene estable en cualquier época del año, sin las corrientes de aire ni los altibajos propios de otros sistemas. Ese confort térmico continuo es, para el arquitecto, el verdadero salto cualitativo.

Las claves de uso que recomienda un profesional

Además de la instalación, el rendimiento depende de los hábitos de uso. Villagrasa aconseja mantener los equipos encendidos de forma continua a baja potencia en lugar de picos de máxima potencia puntuales, así como vigilar la hermeticidad de la vivienda para evitar fugas térmicas. La combinación de una envolvente térmica bien aislada y caudales bajos en el sistema de aerotermia maximiza el ahorro energético.

Por qué la aerotermia está llamada a ser el estándar en rehabilitación energética

La experiencia de Villagrasa no es un caso aislado. En un momento en que la directiva europea de eficiencia energética en edificios empuja a los Estados miembros a acelerar la rehabilitación del parque inmobiliario, la aerotermia se perfila como una de las soluciones con mayor potencial de descarbonización. Las calderas de gas aún dominan el parque residencial español, pero las bombas de calor eléctricas —eficientes y alimentables con renovables— ganan terreno.

El sobrecoste inicial sigue siendo la principal barrera, pero los datos de casos reales como el de este arquitecto ayudan a reducir la incertidumbre económica. Un ahorro de 400 euros al año significa que, en una década, el sistema puede quedar amortizado y seguir generando ahorro neto durante otros diez o quince años más, una longevidad superior a la de las calderas de gas.

Hay una lectura que va más allá del dato de consumo: la aerotermia no es solo una apuesta por la eficiencia, sino por un confort estable que muchos hogares empiezan a valorar por encima del simple ahorro en la factura. La rehabilitación energética, si quiere ser masiva, necesita de estas historias concretas de retorno de inversión para convencer a los propietarios.


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