La Seguridad Social apenas cubrió 27 de las 995 plazas de promoción interna al Cuerpo de Gestión. La resolución, publicada en agosto de 2026, deja un 97% de vacantes y un dato inédito: ni siquiera se presentaron tantos aspirantes como plazas había. La plantilla se queja y UGT denuncia el diseño del proceso.
📊 Un resultado que evidencia el bloqueo de la promoción interna
El colapso de este proceso de ascenso al Cuerpo de Gestión de la Seguridad Social (grupo A2) no es nuevo: en 2025 ya quedaron muchas plazas vacantes. Pero la cifra de 2026 —solo 27 aprobados de 995 plazas, apenas un 2,7% de cobertura— ha encendido todas las alarmas. La Federación de Servicios Públicos de UGT atribuye el fracaso a un sistema que penaliza la experiencia diaria de los funcionarios.
El dato aún más revelador: menos de 700 personas se presentaron a las pruebas. Es decir, no se llegó a cubrir el cupo de aspirantes para una convocatoria que prometía estabilidad y ascenso. Para el coordinador de UGT en la Seguridad Social, Pedro Carrasco, esto refleja el desánimo y la falta de incentivo real que genera el actual modelo.
📋 Requisitos de la convocatoria: por qué tan pocos superaron la prueba
Para optar a estas plazas, los funcionarios debían cumplir condiciones que, en teoría, deberían facilitar la promoción interna, en lugar de vaciarla. Los requisitos esenciales eran:
- Titulación de Grado o equivalente (exigida para acceder al cuerpo A2).
- Antigüedad mínima de dos años en la Administración, lo que garantizaba experiencia en el día a día del organismo.
- Pertenecer al cuerpo C1 (o a otros cuerpos equivalentes) y superar un concurso-oposición que, a pesar de la menor extensión del temario, reproduce el esquema memorístico del turno libre.
- Un 68 de las plazas reservadas para personas con discapacidad, sumando 995 vacantes totales.
En términos prácticos, tener que estudiar temas teóricos para un ejercicio tipo test, sin que se pondere de manera real el conocimiento adquirido en el puesto, ha hecho que incluso quienes trabajan a diario en la Seguridad Social encuentren la prueba demasiado ajena a sus tareas.
🧪 El examen que penaliza la experiencia: más memorístico que práctico
El proceso es un concurso-oposición, pero con una trampa: para que cuenten los méritos (antigüedad, formación, etc.), primero hay que aprobar la fase de oposición. Y esa oposición es prácticamente igual a la del turno libre. Carrasco lo resume: «Te obligan a saber los mismos temas que alguien que jamás ha pisado la Seguridad Social, aunque tú lleves años tramitando expedientes».
Además, la prueba no evalúa competencias prácticas ni el saber hacer de los empleados públicos. Toda la experiencia acumulada solo se valora una vez superado el filtro memorístico. Esta dinámica explica por qué ni siquiera se apuntó el número mínimo de candidatos sobre 995 plazas: los propios funcionarios perciben que el esfuerzo no merece la pena.
El nivel de exigencia teórica del examen choca de frente con la experiencia diaria que atesoran los trabajadores de la Seguridad Social.
📉 Análisis: subir de cuerpo apenas supone 50 euros más al mes
El diagnóstico de UGT va más allá del diseño de la prueba. Señala que el incentivo económico es casi simbólico: al pasar del cuerpo C1 al A2, el funcionario pierde un complemento específico y, si empieza en el nivel más bajo del nuevo cuerpo, el aumento neto oscila entre 50 y 80 euros al mes, dependiendo de la retención de IRPF. Un ascenso que apenas se nota en la nómina y que, sin embargo, exige meses de estudio intensivo.
Este dato se suma al problema de fondo: el envejecimiento de la plantilla. En las Entidades Gestoras de la Seguridad Social, el 71% de los trabajadores tienen 50 años o más. La renovación generacional se ha frenado y promociones fallidas como ésta agravan el riesgo de pérdida de talento cuando lleguen las jubilaciones masivas.
Desde UGT insisten en que un sistema basado en cursos o módulos relacionados con las tareas reales del puesto, superables con exámenes específicos, sería mucho más eficaz que el actual concurso-oposición. La queja no es nueva, pero los datos de 2026 le dan una fuerza incontestable.
📨 Cómo seguir las próximas convocatorias de promoción interna
El proceso ha finalizado y las plazas no cubiertas probablemente se acumularán a futuras ofertas de empleo público. Si trabajas en la Seguridad Social o en la Administración del Estado y quieres estar al tanto de la próxima oportunidad, estos son los pasos que conviene seguir:
- Paso 1: Consulta periódicamente el Boletín Oficial del Estado (BOE) y la Sede Electrónica de la Seguridad Social. Las resoluciones de promoción interna se publican allí con meses de antelación.
- Paso 2: Activa alertas personalizadas en la web del Ministerio de Función Pública. Permite filtrar por cuerpo, grupo y tipo de proceso.
- Paso 3: Revisa si cumples los requisitos de antigüedad y titulación. La próxima convocatoria puede exigir condiciones similares a la de 2026.
- Paso 4: Organiza el estudio del temario con antelación. Incluso con una prueba más corta, la preparación requiere meses para combinar trabajo y estudio.
- Paso 5: Valora si la subida salarial real compensa el esfuerzo. En el escenario actual, el ascenso puede traducirse en menos de 100 euros mensuales; tenlo en cuenta antes de comprometerte.
📋 Ficha de la Convocatoria
- Organismo / País: Seguridad Social (Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones).
- Número de plazas: 995 (927 generales y 68 reservadas a discapacidad).
- Sueldo estimado: Aumento de entre 50 y 80 euros brutos al mes respecto al cuerpo C1, en función del nivel de destino y la retención fiscal.
- Fecha límite de inscripción: Proceso finalizado. La resolución con los aprobados se publicó en agosto de 2026.
- Dónde inscribirse: La convocatoria apareció en el BOE y en la Sede Electrónica de la Seguridad Social.




