El Perseverance descubre en Marte el agua antigua más compleja y duradera de lo esperado en el cráter Jezero

El equipo científico esperaba sedimento y encontró roca ígnea, un material que conserva con precisión el momento en que se formó. Las muestras selladas por el rover podrían datar esos episodios en laboratorios terrestres.

Perseverance halla en el cráter Jezero un registro de agua antigua en Marte más complejo y duradero de lo esperado. Las rocas de la llamada Margin Unit no hablan de un solo lago: conservan las huellas de al menos tres episodios distintos de agua, cada uno con una química propia.

El hallazgo, publicado este lunes en la revista Communications Earth & Environment, cambia la historia hídrica del borde interior del cráter y, con ella, parte del relato sobre el Marte primitivo. La hipótesis de partida apuntaba en otra dirección.

Publicidad

Tres episodios de agua en una roca que no debía estar ahí

Cuando el rover alcanzó el borde interior de Jezero en septiembre de 2023, el equipo científico esperaba encontrar sedimento. La Margin Unit se extiende a lo largo de lo que fue la orilla de un lago marciano antiguo, y los orbitadores habían detectado allí señales intensas de carbonatos, minerales que en la Tierra suelen formarse en aguas someras capaces de sostener vida. La lógica parecía impecable: arena apilada durante milenios, arcilla, limo, y quizá rastros de microorganismos.

La realidad fue otra. Bajo el polvo apareció roca ígnea, la que se forma a partir de magma en profundidad o de actividad volcánica en superficie. Y ahí surgió la sorpresa: esos cristales, que registran con enorme precisión el instante en que se formaron, conservaban al menos tres episodios de interacción con el agua. Cada uno alteró la química y el aspecto de la piedra.

El primero consistió en aguas subterráneas ricas en dióxido de carbono que reaccionaron con el olivino y dejaron crestas de carbonato dentro de las fracturas. Hoy esas venas minerales sobresalen del terreno porque el material blando de alrededor se ha ido desgastando. El segundo pudo estar ligado al lago que un día ocupó el cráter: en las rocas que quedaron por debajo de la línea de agua aparece más sílice.

Tres veces regresó el agua al mismo tramo de roca, y cada vez dejó una firma química distinta en los cristales.

El tercer evento fue hidrotermal. En un punto del este de la Margin Unit, el agua formó venas de unos 25 centímetros de grosor con sulfato de calcio y fluorita, un mineral que suele aparecer cuando el agua caliente circula entre rocas volcánicas. Tres visitas, tres químicas distintas.

Un láser de 6,5 metros para leer la química de la piedra

La herramienta que hizo posible esta lectura se llama SuperCam y va montada en el mástil del rover. Cuando el equipo detecta una roca interesante, envía la orden y el instrumento dispara su láser hasta a 6,5 metros de distancia; el espectro del plasma resultante revela la composición química del objetivo. Con ese método, Perseverance ha analizado más de 185 objetivos de roca a lo largo de la unidad geológica.

El recorrido tampoco fue simbólico: el rover exploró la Margin Unit a lo largo de unos 265 metros de desnivel, casi la altura de la Torre Eiffel sin contar sus antenas. Arriba encontró roca de grano grueso y cristalino, con marcas de olivino y casi ninguna señal de agua: un cuerpo de magma que se enfrió despacio bajo tierra hasta que la erosión dejó al descubierto lo que tenía encima. Abajo, sobre el antiguo lecho del lago, los granos de olivino aparecen fracturados, con sílice entre ellos.

Carbonatos y sílice son dos de las pistas más buscadas en la búsqueda de vida antigua. Cuando el agua reacciona con el olivino, el proceso libera hidrógeno —un alimento para ciertos microorganismos— y deja atrás esos dos minerales, capaces de atrapar rastros de su presencia. Jezero se asienta además sobre una de las mayores exposiciones de carbonato de todo Marte, así que lo aprendido en la Margin Unit trasciende el cráter. La científica principal del estudio, Candice Bedford, de la Universidad de Purdue, lleva una década trabajando con rovers marcianos y admite que rara vez el terreno coincide con lo que anticipan los datos orbitales.

La secuencia sin fechas y las preguntas abiertas sobre el agua en Marte

Hay una limitación que el propio equipo reconoce sin rodeos: puede ordenar la secuencia de los episodios de agua, pero no ponerles fecha. Sabe que primero hubo aguas subterráneas ricas en CO₂, que después llegó el agua asociada al lago y que al final circuló fluido caliente. La cronología sigue abierta. Esa escala temporal es precisamente lo que convertiría un relato geológico en un calendario climático del Marte primitivo.

El segundo matiz es de alcance interpretativo. Que aparezcan carbonato, sílice y fluorita no equivale a haber encontrado vida: son condiciones que en la Tierra favorecen su conservación, no una prueba de que existiera. Los autores lo plantean como un paso para reconstruir el clima y la habitabilidad del planeta, nunca como una respuesta cerrada. Y la sorpresa del sedimento ausente obliga a revisar qué se puede deducir desde la órbita: la geología vista desde arriba, reconocen, difiere a menudo de lo que hay al pisar el suelo.

Aun así, la solidez del trabajo es alta. Ha pasado revisión por pares en una revista del grupo Nature, se apoya en cientos de mediciones espectroscópicas y encaja con la geología conocida del cráter. No hay indicios de un error de calibración ni de una interpretación forzada de los espectros. Lo que viene ahora es la parte lenta. Perseverance sigue sellando testigos de roca que podrían datarse en laboratorios terrestres, con técnicas imposibles de transportar a Marte. Hasta entonces, Jezero seguirá contando su historia a trozos, y cada trozo, como este, llega con más preguntas de las que resuelve. Puedes seguir el trabajo del rover en la página oficial de la misión Mars 2020, y más contexto sobre el mineral protagonista en la entrada dedicada al olivino.

🔬 Ficha del Descubrimiento

  • Qué se ha descubierto: rocas del borde interior del cráter Jezero con registro de al menos tres episodios distintos de agua, más complejos y duraderos de lo que predecían los datos orbitales.
  • Dónde: la Margin Unit, en el borde interior del cráter Jezero, Marte.
  • Institución responsable: NASA y JPL (Caltech); estudio liderado por la Universidad de Purdue, con SuperCam codirigido por Purdue, Los Alamos National Laboratory, IRAP y CNES.
  • Cuándo: datos recogidos por el rover a partir de septiembre de 2023; resultados publicados en la revista Communications Earth & Environment.
  • Impacto a futuro: refuerza el valor de las muestras selladas por Perseverance para fechar la historia del agua en Marte y evaluar su antigua habitabilidad.

Publicidad