CaixaBank, Bankinter y Unicaja aceleran Bizum en comercios: ya llega a 20 millones de usuarios

Banco Sabadell se suma al despliegue y sitúa el servicio en más de 340.000 comercios clientes. La plataforma aspira a que prácticamente todos sus usuarios puedan pagar en tienda física antes de que acabe el año.

El pago con Bizum en comercios ya está disponible para casi 20 millones de usuarios españoles, el 60% del total de la plataforma. La cifra llega después de que cuatro entidades hayan abierto Bizum Pay a toda su clientela este lunes.

Su estreno oficial fue el pasado 18 de mayo, con un despliegue muy limitado: solo algunos clientes de determinadas entidades podían usarlo y pocos terminales estaban preparados para aceptarlo. Cuatro meses después, septiembre estaba señalado en el sector como el momento de pisar el acelerador. CaixaBank, Bankinter, Unicaja y Banco Sabadell han cumplido.

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La trayectoria de la herramienta rompe ahora con una década de uso muy distinto. Bizum nació para enviar dinero entre amigos y familiares, después llegaron las donaciones, luego el comercio electrónico, y la caja del supermercado, un restaurante, o una tienda de barrio son el siguiente objetivo. No es un salto menor: obliga a competir en frecuencia de uso, no en comodidad ocasional.

Cuatro bancos abren Bizum Pay a todos sus clientes

Hasta ahora, la cartera digital dependía del banco de cada comprador. Con la apertura al 100% de los clientes de estas cuatro entidades, pagar con el móvil desde la cuenta vinculada a Bizum deja de ser un experimento. En Banco Sabadell, el servicio está operativo entre más de 340.000 comercios clientes, prácticamente el total de su red, y más del 78% de sus clientes utilizan Bizum de forma habitual.

Nuestro objetivo es simple: que los clientes puedan pagar como quieran, desde un único lugar’, ha señalado Arianna Tregón, directora de Bizum en Banco Sabadell, durante la comunicación del despliegue.

Abanca y varias entidades de Caja Rural ya ofrecían la cartera desde antes. El objetivo declarado de la plataforma es que, a finales de este año, prácticamente todos sus usuarios puedan pagar de esta forma. Entre medias queda el trabajo menos visible: convencer a los comercios.

La batalla del pago móvil ya no se libra en el móvil del cliente, sino en el datáfono del comercio.

1,6 millones de comercios y el 75% de los datáfonos

Bizum Pay

Bizum cifra en más de 1,6 millones los establecimientos que ya pueden aceptar el pago, aproximadamente tres de cada cuatro terminales bancarios del país. A esa red se suman los datáfonos de más de 25 grandes cadenas que se encuentran en distintas fases de implantación.

La buena noticia para el comercio es que, en general, no hay que sustituir el terminal. Basta con solicitar la activación del servicio al banco o al proveedor de pagos. La mala es que la disponibilidad depende de dos voluntades a la vez: que la entidad del cliente haya habilitado el pago presencial y que el datáfono del comercio esté preparado. Esa doble dependencia explica por qué el número de usuarios y el de terminales compatibles han avanzado a ritmos distintos.

CaixaBank, que arrancó su fase piloto a mediados de julio, ha activado 517.000 terminales en su red y sus clientes han realizado cerca de 25.000 pagos por un importe superior a 400.000 euros. Son unos 16 euros por operación. Cifras pequeñas, pero corresponden a las semanas en que el servicio estaba disponible para una parte mínima de su clientela.

El negocio que Bizum le disputa a las redes de tarjetas

La dimensión económica del movimiento importa más que la anécdota del pago con móvil. Bizum es propiedad de una treintena de entidades financieras españolas y su salto a las tiendas les permite competir en un negocio dominado durante décadas por las redes internacionales de tarjetas. Para el usuario el servicio es gratuito; al establecimiento se le descuenta una comisión, igual que sucede con las tarjetas. Desde ahora, esa comisión se queda dentro del sistema bancario español.

El paralelismo con Apple Pay y Google Pay es evidente: todas resuelven el pago acercando el teléfono al terminal mediante tecnología NFC. La diferencia está en los raíles. Cuando se elige Bizum, el dinero sale de la cuenta y viaja hasta la del comercio con una transferencia inmediata, en cuestión de segundos, sin pasar por el esquema de una tarjeta. La cartera permite además incorporar tarjetas de débito o crédito y fijar un método de respaldo: si el establecimiento no acepta Bizum, la compra se cierra con ese segundo método sin reiniciar el proceso.

Aquí conviene señalar una contradicción que el sector evita poner por escrito. Tener el servicio disponible no equivale a usarlo. Bizum asegura que los usuarios que ya pagan en tienda realizan una media de tres operaciones semanales, pero no ha facilitado el volumen total de compras desde mayo. Esa ausencia de dato es, en sí misma, un dato.

Europa es el paso siguiente. Los usuarios españoles ya pueden enviar y recibir dinero de forma inmediata con clientes de soluciones equivalentes de Italia, Portugal y Andorra, según detalla la información pública de Bizum. La hoja de ruta contempla extender en 2027 esa interoperabilidad al comercio electrónico y a los pagos en establecimientos físicos, lo que abriría la puerta a pagar con Bizum en otros países.

El termómetro real no será cuántos usuarios tienen la cartera habilitada, sino cuántas compras pasan por ella. La plataforma se ha dado hasta finales de este año para llegar a casi todos sus clientes y la banca tiene en la mano un negocio que llevaba décadas cediendo a las tarjetas. La pregunta, ahora, es si el comercio de barrio habrá pedido la activación para entonces.


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