EasyJet Apollo: 6.650 millones tras la retirada de Castlelake

El fondo estadounidense Apollo se impone a Castlelake con una oferta en efectivo de 7,15 libras por acción. La operación valora la aerolínea en 6.655 millones de euros y cuenta con el respaldo del consejo y del fundador.

Apollo Global Management se ha impuesto a Castlelake en la puja por EasyJet y ha acordado la compra de la aerolínea de bajo coste británica por 5.700 millones de libras esterlinas (unos 6.655 millones de euros). La oferta, de 7,15 libras por acción en efectivo, ha recibido el respaldo unánime del consejo de administración y del fundador, Stelios Haji-Ioannou, quien aún controla un 15% del capital junto a su familia.

Una batalla de meses culmina con la retirada de Castlelake

La pugna entre los dos gigantes del capital riesgo se prolongó durante meses. Castlelake, fondo con amplia experiencia en activos aéreos, llegó a presentar varias propuestas, la última de ellas en julio, por 5.500 millones de libras. Apollo, sin embargo, superó esa cifra con una oferta que el consejo de EasyJet ha calificado de “inmediata y segura”. Castlelake comunicó este jueves su decisión de no formalizar la oferta definitiva ante el Panel de Adquisiciones del Reino Unido, cuyo plazo expiraba este viernes.

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El presidente de EasyJet, Stephen Hester, ha subrayado que la propuesta de Apollo “reconoce adecuadamente la calidad del negocio” y ofrece certeza a los accionistas. El visto bueno del fundador, Stelios Haji-Ioannou, era un escollo crítico; su respaldo allana el camino para que la operación se cierre sin sorpresas.

EasyJet en España: cuatro bases y 19 millones de pasajeros

España es uno de los mercados más relevantes para la aerolínea naranja. EasyJet transporta anualmente cerca de 19 millones de pasajeros en el país a través de unas 250 rutas. Cuenta con cuatro bases operativas: Barcelona, Palma de Mallorca, Málaga y Alicante. El tráfico aéreo peninsular, impulsado por el turismo y los desplazamientos intraeuropeos, ha sido un pilar de crecimiento para la low cost.

Apollo, por su parte, ya tiene intereses en el sector de la aviación a través de de Aeroméxico, Sun Country Airlines y Atlas Air. Esta experiencia en compañías aéreas sugiere que el fondo no llega a ciegas a la operación, sino con la intención de aplicar su «playbook» de reestructuración y mejora operativa.

OPA EasyJet

Rentabilidad bajo presión y el filtro del 51% europeo

La adquisición se produce en un momento de resultados agridulces para EasyJet. En el trimestre abril-junio, el beneficio antes de impuestos cayó un 70% interanual hasta 85 millones de libras (99 millones de euros). Los ingresos crecieron un 2%, hasta 2.983 millones de libras, y el EBITDA alcanzó 304 millones. El número de pasajeros transportados se mantuvo prácticamente plano, con una ligera contracción del 0,4%.

Otro factor que pesará en la integración es la normativa comunitaria sobre propiedad de aerolíneas. La legislación de la UE exige que al menos el 51% del capital de una aerolínea europea permanezca en manos de propietarios del bloque. Apollo, como fondo estadounidense, deberá estructurar la toma de control de manera que cumpla ese requisito. En el sector se da por hecho que el vehículo de inversión contará con socios europeos de referencia para sortear la restricción sin diluir el control efectivo.

El capital riesgo sigue encontrando atractivo en el cielo low cost

La victoria de Apollo sobre Castlelake no es un simple pulso entre fondos. Confirma que el capital riesgo sigue viendo valor en las aerolíneas de bajo coste europeas, a pesar del estrechamiento de márgenes que ha caracterizado los últimos ejercicios. EasyJet es una marca consolidada, con slots valiosos en aeropuertos congestionados y una cuota de mercado defendible.

La cuestión que queda en el aire es si Apollo logrará extraer la rentabilidad que justifique los 6.655 millones de euros desembolsados. Las aerolíneas europeas dependen de factores externos —el precio del combustible, la regulación medioambiental y la evolución del turismo— que no siempre responden a una mejora de gestión. No obstante, el historial de Apollo en el sector, sumado a la red de EasyJet, permite pensar que la apuesta tiene más fundamento que un simple movimiento especulativo.

La victoria de Apollo sobre Castlelake no es solo una cuestión de precio; es la constatación de que el capital riesgo cree que las low cost europeas aún tienen músculo para crecer, aunque los márgenes aprieten.

Si el cierre se completa según lo previsto, los actuales accionistas recibirán 7,15 libras por acción en efectivo, una prima que reconoce el valor de la aerolínea en un ciclo todavía incierto para la aviación. Lo que ocurra a partir de ahí dependerá de la capacidad de Apollo para conciliar los intereses de los reguladores europeos con los de sus propios inversores.


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