Ibiza arranca en 2027 el mayor proyecto de vivienda pública de su historia

Ca n'Escandell reserva 532 viviendas sobre 17,3 hectáreas de suelo público y 145 millones de inversión estatal. El Govern balear exige cinco años de residencia para acceder a ellas; el Consell Insular reclama diez.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Ca n’Escandell, en Ibiza, empezará a construir sus 532 viviendas asequibles en 2027 sobre 17,3 hectáreas de suelo público.
  • ¿Quién está detrás? El Ministerio de Vivienda, el Govern balear, el Consell Insular d’Eivissa y la gestora Casa 47, con Stefano Boeri en el diseño.
  • ¿Qué impacto tiene? Más de medio millar de viviendas protegidas en un mercado insular tensionado, con el requisito de residencia sin cerrar.

El mayor desarrollo de vivienda pública de Ibiza ya tiene calendario: las primeras grúas llegarán a Ca n’Escandell en 2027.

El ámbito reserva 532 viviendas sobre 17,3 hectáreas de suelo público recuperado. Cerca del 90% de la superficie irá a dotaciones y espacios libres, incluido un parque de 78.205 metros cuadrados, el 54% del sector.

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Ca n’Escandell: 362 viviendas estatales, 170 compartidas y 190 firmadas por Stefano Boeri

La entidad estatal de vivienda levantará 362 viviendas en dos parcelas propias y colaborará con las administraciones local y autonómica para desarrollar las 170 restantes, en un solar del que controla el 60%. La gestora Casa 47 asumirá más de 400 unidades en alquiler asequible de larga duración.

El Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana prevé invertir 145 millones de euros: 131 para las 362 viviendas estatales y 14 para las otras 170. La cuenta sale a 361.878 euros por unidad en el primer bloque y 82.353 en el segundo, donde la administración comparte la propiedad del suelo. De media, 272.556 euros por vivienda. La cifra no es menor.

Las obras de urbanización arrancaron en otoño de 2024 y concluirán previsiblemente en marzo de 2027. La construcción de los edificios coincidirá con el tramo final de esos trabajos, de modo que las primeras llaves no parecen probables antes de 2028. Queda un año largo.

El concurso para diseñar 190 viviendas de alquiler asequible lo ganó el estudio del italiano Stefano Boeri, autor del Bosque Vertical de Milán. El proyecto, bautizado ‘Sa Casa’, se construirá en madera prefabricada: cuatro bloques con zonas comunes, plaza central, y cubiertas vegetales contra el efecto isla de calor.

Cada una de las 532 viviendas de Ca n’Escandell exige unos 272.000 euros de inversión pública, el precio real de corregir la tensión de un mercado insular.

El pulso por la residencia: cinco años por ley frente a los diez que exige el Consell

El Govern balear garantiza que las más de 500 viviendas se reservarán a residentes. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, aseguró en su visita a las obras que no tendrán prioridad. El portavoz del Govern, Antoni Costa, replicó que el artículo 70.8 de la norma autonómica del PP exige cinco años de residencia en la isla para acceder a cualquier vivienda protegida.

El Consell Insular d’Eivissa reclama al Ministerio que eleve el mínimo a diez años, según publicó El Periódico de Ibiza y Formentera. El departamento de Isabel Rodríguez no ha movido ficha. La ministra sostiene que el criterio no puede expulsar a los trabajadores que sostienen el turismo insular. Ahí está el nudo.

Ibiza no es un caso aislado. En Marbella, Palma o Barcelona los ayuntamientos estudian fórmulas parecidas para blindar la vivienda protegida frente a la demanda foránea. El padrón decide quién entra en la única bolsa relevante de alquiler asequible de la próxima década. Nada decidido todavía.

La Ficha del Inversor

La métrica que resume la operación es el coste por unidad: 145 millones para 532 viviendas. Donde la administración es dueña del 100% del solar, cada vivienda cuesta 361.878 euros; donde solo controla el 60%, el coste cae a 82.353 euros. El suelo de Ibiza figura entre los más caros de España y hace inviable el alquiler asequible sin dinero público.

A seis meses vista, el vector es el calendario. La urbanización debe cerrarse en marzo de 2027 y hasta entonces no habrá obra residencial en altura. El stock protegido no llegará antes de 2028: la presión sobre el alquiler insular seguirá intacta dos temporadas más. El debate del padrón puede alterar el ritmo: si el requisito sube a diez años, la demanda elegible se estrecha.

El beneficiario tipo es el residente de larga duración, el trabajador de turismo y sanidad y la familia en emergencia habitacional. Para el inversor institucional, Ca n’Escandell abre un modelo poco explorado en España, con suelo público, gestor privado y madera industrializada, más cerca del parque público de Viena o del HDB singapurense que de la VPO clásica. Casa 47 se consolida como operador de referencia del alquiler asequible insular. El riesgo es conocido: 532 viviendas no corrigen un mercado que demanda miles y cualquier retraso deja el contador a cero. El hito a vigilar es el cierre de la urbanización en marzo de 2027.


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