Subida histórica del precio de la memoria RAM: el coste se multiplica por cuatro y los móviles subirán

El vicepresidente de Google, Shakil Barkat, advierte de una crisis sin precedentes que ya eleva el coste por GB de 2,8 a 12 dólares. Los Pixel 11 que se presentan el 12 de agosto podrían recortar memoria y subir de precio.

La memoria RAM ha entrado en la mayor crisis de precios de su historia. El coste por gigabyte se ha multiplicado por cuatro en apenas un año, pasando de 2,8 dólares a 12 dólares, según datos de Morgan Stanley que recoge el vicepresidente de dispositivos y servicios de Google, Shakil Barkat. Esta escalada sin precedentes amenaza con reventar los márgenes de los fabricantes de smartphones y ya está obligando a recortar especificaciones en los buques insignia que se lanzarán este mismo mes.

Claves de la operación

  • Subida del 328% en el coste por gigabyte. Según Morgan Stanley, el precio al que los fabricantes compran memoria RAM ha saltado de 2,8 a 12 dólares por GB en doce meses, la escalada más rápida jamás registrada.
  • Los Pixel 11, primer damnificado. Shakil Barkat prepara el terreno: los nuevos móviles que Google presenta el 12 de agosto podrían reducir su RAM de 16 a 12 GB y aún así ver un incremento de precio estimado en 147 dólares por unidad.
  • Todo el ecosistema en jaque. El análisis de Morgan Stanley calcula que en 2027 la industria del móvil se quedará un 12 % corta de memoria, lo que equivale a 134 millones de teléfonos que no se podrán fabricar si la oferta no se amplía.

El golpe a la rentabilidad: 147 dólares más por teléfono

El cálculo es sencillo y demoledor. Un smartphone de gama alta con 16 GB de RAM pasaría de pagar unos 45 dólares por ese componente a abonar 192 dólares, un incremento de 147 dólares solo en memoria. La escalada de de los precios de la memoria responde a una tormenta perfecta de demanda disparada por la IA y una oferta que no puede seguir el ritmo. Barkat ha sido taxativo: “Nunca se ha visto una subida de los precios de la memoria como la que atraviesa el mundo ahora mismo”.

Publicidad

Esas cifras no son teóricas. Las maneja el propio banco de inversión para cuantificar el sobrecoste que afrontan compañías como Apple, Samsung o el propio Google, y que ya ha empezado a repercutir en los precios de los terminales más recientes. “Hemos protegido a nuestros consumidores de las fluctuaciones del suministro todo el tiempo que ha sido posible”, reconoció el vicepresidente, “pero la economía ha cambiado de raíz y no somos inmunes a ello”.

La respuesta de Google, según adelanta Barkat, pasa por reducir la cantidad de memoria física mientras se apura la eficiencia del software para “permitir que los dispositivos lleven menos RAM manteniendo una gran experiencia de usuario”. Traducido: los Pixel 11 serán más caros aunque vengan con menos memoria RAM disponible. Es la primera vez que un gigante tecnológico verbaliza tan abiertamente el traslado del coste al cliente final.

La industria de los smartphones encara el mayor shock de costes de la última década, y los fabricantes que no negocien a largo plazo pagarán la factura con sus márgenes.

Google prepara el terreno para una subida de precios generalizada

La advertencia de Barkat es también una señal para los inversores. El directivo no solo habla de los Pixel 11; menciona que todos los dispositivos de la compañía, incluidos los ya a la venta, podrían ajustar sus tarifas a los vaivenes de la memoria. “Hemos protegido a nuestros consumidores […] todo el tiempo que ha sido posible”, insistió, dejando claro que la política de precios planos ha terminado.

El movimiento tiene lógica financiera. Con un sobrecoste de 147 dólares por teléfono solo en chips de memoria, o Google sacrifica margen —algo que no gusta a Wall Street— o traspasa parte del incremento al comprador. Y todo apunta a que elegirán la segunda opción. No es una decisión aislada de Google, sino el anticipo de lo que terminará haciendo toda la industria. Morgan Stanley ya proyecta que en 2027 habrá un déficit del 12 % en la oferta de memoria para móviles, el equivalente a 134 millones de dispositivos que no podrán fabricarse si la capacidad productiva no aumenta.

La tensión entre innovación y coste se extiende a la gama alta, donde la memoria RAM se ha convertido en un argumento de venta. Si marcas como Samsung, Apple o Xiaomi siguen el mismo camino, veremos una oleada de recortes encubiertos: procesadores más potentes pero menos RAM, actualizaciones de software que compriman el uso de memoria y, sobre todo, precios más altos.

El sector móvil ante un dilema estructural: ¿memoria o precio?

La crisis actual no es un bache puntual. Es el resultado de una combinación de factores que llevan años gestándose: la IA generativa demanda ingentes cantidades de memoria DRAM, los centros de datos compiten con los smartphones por esa misma oferta y las fábricas de chips operan cerca de su capacidad máxima. En este escenario, el segmento móvil se enfrenta a una encrucijada que recuerda a lo vivido por la industria de las tarjetas gráficas durante la escasez de 2020-2021.

En el mercado español, donde el precio medio de los smartphones ronda los 350 euros según la última oleada de Kantar, un incremento de 147 dólares en el coste del componente supone un golpe directo a la asequibilidad. Las marcas que dominan las ventas —Xiaomi, Samsung y Apple— tendrán que decidir entre asumir parte del sobrecoste o revisar al alza sus catálogos. Google, con una cuota aún testimonial en nuestro país, puede permitirse un movimiento más agresivo, pero el mensaje cala en todo el ecosistema.

No es casualidad que Shakil Barkat haya elegido este momento para hablar. El 12 de agosto, en plena presentación de los Pixel 11, los ojos de los analistas estarán puestos en dos cifras: la capacidad de RAM final y el precio de venta. Lo que Google anuncie marcará la pauta para el resto del año. Y si la crisis de la memoria sigue su escalada, en 2027 podríamos estar lamentando no solo móviles más caros, sino un mercado de la tecnología de consumo radicalmente distinto al que conocimos.


Publicidad