Civitatis se ha consolidado con el paso de los años como una de las compañías turísticas más importantes de España y, probablemente, del sur de Europa. Las cuentas de la empresa reflejan un crecimiento espectacular, con unos ingresos que prácticamente se han multiplicado por doce desde 2020. Sin embargo, las finanzas de la compañía esconden un secreto mucho más rentable que el simple aumento de la actividad o una potente presencia publicitaria: una sofisticada estrategia de gestión de tesorería que le permite generar millones de euros adicionales.
La pandemia supuso uno de los momentos más complicados para Civitatis. La empresa madrileña, fundada por Alberto Gutiérrez Pascual en 2008, nació como un portal de guías de viaje gratuitas y evolucionó hasta convertirse en la plataforma líder en español para reservar excursiones, visitas guiadas y actividades turísticas en todo el mundo. El cierre del espacio aéreo y las restricciones a la movilidad provocadas por la Covid-19 hundieron su negocio cerca de un 86%.
Aquel escenario, sin embargo, pertenece ya al pasado. La cifra de negocio de Civitatis alcanzó los 90 millones de euros en 2025, mientras que su rentabilidad operativa continuó mejorando a un ritmo similar. La compañía ha encadenado beneficios récord durante los últimos ejercicios: ganó 7,2 millones de euros en 2022, elevó esa cifra hasta 13,1 millones en 2024 y alcanzó un nuevo máximo histórico de 13,4 millones de euros en 2025. Además, el resultado de explotación rozó los 20 millones de euros, prácticamente el doble que apenas dos años antes.
Civitatis: así convierte la liquidez de su negocio en una fuente millonaria de ingresos
El auge del turismo explica buena parte del éxito de Civitatis, pero su fortaleza va mucho más allá de vender excursiones y experiencias. La verdadera ventaja competitiva de la compañía no se encuentra únicamente en su cuenta de resultados, sino en la estructura de su balance.
Su modelo de negocio genera un enorme apalancamiento operativo espontáneo. Cuando un usuario reserva un tour en París, Nueva York o Roma, paga el importe íntegro en el momento de realizar la reserva. Sin embargo, Civitatis no liquida ese dinero al operador local hasta que la actividad se ha realizado, e incluso varios días o semanas después. Ese desfase temporal genera un importante float o flotación de caja, es decir, una gran cantidad de efectivo disponible durante un periodo determinado.
Las propias cuentas de la compañía lo ponen de manifiesto. Al cierre de 2025, Civitatis contabilizaba 15,48 millones de euros en anticipos de clientes, correspondientes a servicios ya cobrados pero todavía no prestados. Al mismo tiempo, mantenía una deuda a corto plazo con proveedores de 21,98 millones de euros.
A ello se suma un modelo de negocio con escasas necesidades de inversión en activos físicos. La empresa no necesita hoteles, aviones ni una infraestructura intensiva en capital, sino principalmente tecnología y una plantilla que en 2025 rondaba los 286 empleados. El resultado es un balance repleto de liquidez: Civitatis cerró el ejercicio con 66,6 millones de euros en efectivo y equivalentes.
Pero la clave no está únicamente en acumular caja. La dirección de Civitatis ha desarrollado una activa política de gestión de tesorería para rentabilizar ese dinero mientras permanece disponible. De los 66,6 millones de euros con los que cerró 2025, cerca de 42 millones estaban invertidos en depósitos.
La compañía, además, diversifica sus inversiones por divisas para maximizar la rentabilidad. A finales de 2025 mantenía 24 millones de dólares en depósitos a plazo fijo con rentabilidades de hasta el 4% TAE, además de otros 21 millones de euros en depósitos nacionales. Un año antes, en 2024, el volumen invertido llegó a superar los 61 millones de euros.
El premio de Civitatis: más de 63 millones en dividendos para sus accionistas
La estrategia financiera de Civitatis también se refleja en su cuenta de resultados. La compañía obtuvo 2,28 millones de euros en ingresos financieros durante 2024 y 1,63 millones adicionales en 2025 gracias, principalmente, a la rentabilidad obtenida por su tesorería.
Eso sí, todo este engranaje depende de un flujo constante de nuevos clientes, captados principalmente a través de Google y las redes sociales. Esa necesidad ha disparado la inversión en marketing. Si en 2022 destinó 9,65 millones de euros a publicidad y posicionamiento, en 2025 esa cifra alcanzó 30 millones de euros, lo que equivale a casi 80.000 euros diarios en marketing digital.
El esfuerzo, sin embargo, ha tenido recompensa para los accionistas. El 3 de julio de 2025, la Junta General de Socios aprobó un dividendo extraordinario de 30,08 millones de euros, agotando por completo la histórica prima de emisión y utilizando parte de las reservas de la sociedad.
Y la remuneración no terminó ahí. Según recogen las cuentas anuales de 2025 en el apartado de hechos posteriores, el 25 de febrero de 2026 los socios aprobaron otro dividendo extraordinario de 20,46 millones de euros, además de un dividendo a cuenta de 13,2 millones de euros.
En apenas unos meses, Civitatis distribuyó más de 63 millones de euros entre sus accionistas, un desenlace difícil de imaginar para una startup que comenzó ofreciendo tours en español y que hoy se ha convertido en uno de los grandes referentes financieros y comerciales del turismo europeo.





