La capitalización de Amazon supera los 3 billones y adelanta a Apple en el podio

El gigante del comercio electrónico se dispara un 15% el viernes y un 5% adicional este lunes, convirtiéndose en la quinta empresa que supera esa barrera. AWS impulsa la confianza en la rentabilidad de la IA.

Amazon ha estrenado hoy la cota de los 3 billones de dólares de capitalización bursátil, un hito que la sitúa en el selecto grupo de las cinco mayores compañías del mundo por valor en Bolsa. La subida superior al 5% durante la sesión de este lunes —que se suma al despliegue del 15% del viernes pasado— despeja de un plumazo las dudas sobre la rentabilidad de sus costosas inversiones en inteligencia artificial y recoloca al grupo en el podio mundial.

Amazon, quinta empresa en superar los 3 billones de capitalización

Con esta revalorización, Amazon se une a Nvidia, Alphabet, Microsoft y Apple como las únicas compañías que han rebasado esa barrera. La velocidad del avance es notable: el grupo ha pasado de los 2 billones de dólares, alcanzados en junio de 2024, a los 3 billones actuales en apenas dos años, mientras que el camino desde el primer billón (finales de 2018) hasta los 2 billones requirió más de seis años. Amazon necesitó 25 años desde su fundación para alcanzar el billón de dólares, y apenas dos más para sumar el tercero. La aceleración refleja el giro del mercado hacia la inteligencia artificial.

Publicidad

El viernes pasado, las acciones de Amazon se dispararon un 15% después de presentar unas cuentas trimestrales que mostraron un crecimiento de los ingresos de Amazon Web Services (AWS) no visto desde 2021. Los analistas temían una ralentización en la nube, pero AWS sorprendió con una aceleración que superó el consenso de manera rotunda. El mercado, que llevaba meses castigando al valor por el elevado coste de sus inversiones en IA —llegó a perder un 18% desde los máximos de mayo—, giró en seco al comprobar que ese gasto empieza a traducirse en una demanda real de capacidad de computación.

AWS, el motor que disipa las dudas sobre la IA

Durante meses, la rentabilidad de las inversiones en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas estuvo en entredicho. Amazon perdió casi una quinta parte de su valor bursátil entre mayo y junio por ese escepticismo. Ahora, el dato de AWS —el más alto en tres años— ha servido de catalizador: la división que factura por la computación en la nube está creciendo al calor de la demanda de capacidad para entrenar y ejecutar modelos, y eso ha devuelto la confianza a los inversores. La reacción del viernes y el impulso adicional de este lunes lo confirman.

Las cifras de AWS son rotundas. El crecimiento de los ingresos en el segundo trimestre fue el más elevado desde 2021, demostrando que los miles de millones destinados a centros de datos y chips empiezan a dar frutos. Esa fortaleza ha convertido a Amazon en el mejor valor de los siete magníficos en lo que va de año, con un alza acumulada del 23%. La media de este selecto grupo apenas supera el 3,4% en 2026, lastrada por las caídas de Tesla (-29%) y Meta (-11%). Alphabet avanza un 17% y Apple un 12%. La dispersión entre ganadores y perdedores de la IA está siendo salvaje.

La IA ya no es una promesa para Amazon: AWS ha demostrado que el pastel de la nube crece cuando el cliente pide computación entrenada.

Análisis: el nuevo orden de las megacaps y por qué los múltiplos aún respaldan a Amazon

El recambio en el podio mundial no es anecdótico. Apple, que venía perdiendo posiciones tras ceder el liderazgo a Nvidia, se ve ahora superada también por Alphabet. La empresa de Cupertino acumuló un desplome del 7,35% el viernes y cerca de un 1% adicional en las últimas jornadas, situándose sobre los 4,48 billones de dólares, apenas por debajo de los 4,49 billones de Alphabet. Nvidia, rozando los 5 billones, mantiene una ventaja holgada. El podio cambia a un ritmo que refleja la primacía de la IA en las valoraciones.

Lo que importa de fondo es la valoración con la que Amazon alcanza este hito. Amazon cotiza a 25 veces los beneficios esperados para los próximos doce meses, un múltiplo un 44% inferior a la media de la última década. Dicho de otro modo: el rally de este lunes no ha llevado la acción a niveles de sobrevaloración, sino que la ha devuelto a ratios razonables que, además, están por debajo de los de buena parte de sus competidores. El consenso de analistas recogido por Bloomberg atribuye a los títulos un potencial alcista adicional del 14%, sustentado en la expectativa de que AWS siga siendo el motor de crecimiento y rentabilidad. Un descuento que, a juicio de varios analistas, está cada vez más injustificado.

En mi opinión, la verdadera prueba de fuego para Amazon no es ya si la inteligencia artificial genera ingresos —lo está haciendo—, sino si el ritmo de expansión de AWS puede mantenerse sin comprimir los márgenes. Los próximos dos trimestres serán cruciales para despejar esa incógnita. Por ahora, el mercado ha dejado de castigar y ha vuelto a premiar la inversión en IA con valor.


Publicidad