El petróleo se desploma esta mañana con caídas cercanas al 6% en algunas referencias, lastrando a las energéticas del IBEX 35 y arrastrando al índice a la baja. La noticia que ha desatado las ventas es el anuncio de nuevas conversaciones entre Estados Unidos e Irán para esta misma tarde, lo que alimenta la esperanza de un alivio en las tensiones del estrecho de Ormuz.
El crudo se hunde a la espera de las negociaciones EEUU-Irán
El crudo Brent, referencia para Europa, se situaba esta mañana en 83,64 dólares por barril, con un descenso del 4,88% respecto al cierre del pasado viernes. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, profundizaba la caída hasta el 6% y cotizaba en 79,73 dólares. El diferencial entre ambos crudos se estrechó inusualmente, señal de que la aversión al riesgo se concentró en el barril estadounidense.
Trump declaró a los periodistas desde el Air Force One que las conversaciones ‘comienzan mañana por la tarde’, enmarcándolas en un supuesto acuerdo para la reapertura del paso estratégico. El mandatario llegó a afirmar que había suspendido un ataque militar contra Irán por petición de Arabia Saudí, Emiratos y Qatar, quienes creen que ‘un acuerdo es inminente. Sin embargo, las autoridades iraníes han negado rotundamente cualquier tipo de compromiso. Fuentes del equipo negociador iraní citadas por la agencia Fars calificaron las afirmaciones de ‘simplemente falsas’ y reiteraron que ‘mientras continúen los actos hostiles, el estrecho seguirá cerrado’.
El mercado ha descontado una rápida distensión, pero la negativa de Teherán mantiene la incertidumbre. La prima de riesgo geopolítico que sostenía al crudo por encima de los 90 dólares podría evaporarse si las conversaciones fracasan.
Repsol y las energéticas, las más penalizadas en el IBEX
La correlación entre el precio del petróleo y la cotización de Repsol es particularmente estrecha en jornadas de alta volatilidad geopolítica. En la apertura de este lunes, la petrolera española cedía más de un 4,5%, devolviendo al valor a la zona de los 12,50 euros y liderando los números rojos del IBEX 35.
El arrastre no se limitó a Repsol. Otras compañías sensibles al ciclo energético, como Acerinox o ArcelorMittal, también registraban caídas superiores al 2%. En conjunto, el IBEX 35 retrocedía un 1,4% hacia las 10:00 horas, hasta situarse en torno a los 10.820 puntos, penalizado por el peso del sector energético, que representa aproximadamente el 15% del índice.

Análisis Merca2: ¿distensión real o espejismo geopolítico?
El movimiento de esta mañana refleja lo volátil que es la prima geopolítica incorporada al crudo. Durante el último mes, el Brent había escalado hasta los 95 dólares por el cierre del estrecho de Ormuz y los temores a un conflicto directo. Ahora, la mera expectativa de diálogo ha borrado casi 10 dólares por barril, pero la reacción de Irán muestra que el escenario está lejos de ser claro.
Cabe recordar que el bloqueo del estrecho de Ormuz era uno de los escenarios más temidos por los analistas de materias primas. Una reapertura normalizaría el tránsito de cerca de 20 millones de barriles diarios, lo que aliviaría la presión sobre los inventarios globales. Sin embargo, la negativa iraní es contundente y las afirmaciones de Trump carecen, por ahora, de confirmación oficial.
A nuestro juicio, los inversores están reaccionando de forma excesivamente optimista. Las negociaciones entre Washington y Teherán tienen un largo historial de fracasos. Si no se alcanza un principio de acuerdo en las próximas sesiones, el petróleo podría recuperar rápidamente el terreno perdido. La clave estará en si se logra un alto el fuego o un pacto sobre la desnuclearización, algo que no parece inminente.
Para Repsol, la caída del crudo es un recordatorio de su dependencia del ciclo energético. Cada 5 dólares de retroceso en el Brent reducen su generación de caja en aproximadamente 300 millones de euros al año. No obstante, con un barril en torno a los 80 dólares, el guidance de la compañía para 2026 se mantiene sin cambios, y la rentabilidad por dividendo estimada, cercana al 6%, sigue siendo atractiva. El riesgo real para el valor es una escalada descontrolada de tensiones o una recesión global que deprima la demanda, escenarios que, hoy por hoy, no están sobre la mesa.
En nuestra opinión, la sobrecreacción bajista de hoy es una oportunidad para aquellos que confíen en una resolución duradera del conflicto. Pero para los accionistas de Repsol, la cautela es necesaria: la volatilidad del crudo se ha disparado y los movimientos erráticos son la norma en estas situaciones. No descartamos que, si las conversaciones fracasan, el Brent recupere los 90 dólares en cuestión de días.
En el plano del IBEX, el castigo a las energéticas puede ser excesivo si la distensión no se materializa. El índice ha perdido parte de las ganancias acumuladas en julio, pero los niveles técnicos de los 10.700 puntos actúan como soporte a corto plazo. Mientras las conversaciones EEUU-Irán sigan abiertas, la volatilidad en el crudo será el principal catalizador de la bolsa española.
Veredicto Merca2
Cotización al cierre o apertura: Repsol caía un 4,7% en la primera media hora de sesión, mientras que el IBEX 35 retrocedía un 1,4% hasta los 10.820 puntos. La acción de la petrolera se sitúa en los 12,48 euros, su nivel más bajo en dos semanas.
Clave técnica: Repsol pone a prueba el soporte de los 12,50 euros, una zona que ha actuado como suelo en los últimos tres meses. Si el cierre semanal queda por debajo, el siguiente nivel de control se encuentra en los 11,80 euros, donde confluyen la media móvil de 200 sesiones y el retroceso del 50% de Fibonacci del último tramo alcista.
Apunte macro: La prima de riesgo española se mantenía estable en 85 puntos básicos, ajena por el momento al vaivén del petróleo. Las petroleras europeas también cotizan con fuertes pérdidas: TotalEnergies y Eni restaban más de un 3,5% en la sesión, confirmando que el movimiento tiene un origen sectorial y no idiosincrático.




