EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El Instituto de Crédito Oficial (ICO) ha suscrito un acuerdo con la gestora Lagoom Living para financiar con 73,2 millones de euros el mayor proyecto de alquiler asequible de Andalucía, en el barrio sevillano de Sevilla Este.
- ¿Quién está detrás? El ICO, Lagoom Living, el Ayuntamiento de Sevilla, la empresa municipal EMVISESA y la Junta de Andalucía, que aporta 26 millones de fondos Next Generation EU.
- ¿Qué impacto tiene? 843 alojamientos, 691 protegidos y 152 transitorios, sobre una inversión total de 143 millones, que amplían la oferta de alquiler asequible en la capital hispalense.
El ICO financia con 73,2 millones el mayor desarrollo de vivienda asequible de Sevilla, con 843 alojamientos en Sevilla Este.
Cuánto cuesta y cómo se reparte la financiación de Sevilla Este
El proyecto, impulsado por Lagoom Living junto al Ayuntamiento de Sevilla y la empresa municipal de vivienda EMVISESA, es el mayor desarrollo de alquiler asequible de Andalucía y uno de los de mayor dimensión de España. Contempla 843 alojamientos, 691 protegidos y 152 transitorios, diseñados por HCP Arquitectos bajo criterios de sostenibilidad y eficiencia energética.
La operación mueve una inversión total de 143 millones de euros. De esa cifra, 26 millones proceden de los fondos Next Generation EU, gestionados por la Junta de Andalucía dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. El ICO aporta los 73,2 millones y el resto lo cubre la gestora con capital propio. El encaje no es trivial.
Por qué el ICO eleva a 132,5 millones su apuesta por Lagoom Living
No es la primera vez que ambas entidades cruzan financiación. El ICO ya había concedido a la gestora 59,3 millones para el desarrollo Distrito Universidad, en Málaga. Con Sevilla Este, el organismo eleva a 132,5 millones el total comprometido con Lagoom Living, que se consolida como uno de sus socios residenciales de referencia.
El consejero delegado de la compañía, Javier Braza, sostiene que ‘esta nueva operación de financiación con el ICO supone un respaldo muy relevante a nuestro modelo’ y a su capacidad para desarrollar alquiler asequible a gran escala. Braza insiste en que la financiación es una pieza esencial para acelerar la generación de nueva oferta.
El proyecto de Sevilla Este no resuelve por sí solo el déficit de alquiler asequible de la capital, pero marca el camino: sin financiación pública a tipo blando y sin suelo municipal a precio tasado, la ecuación no cierra.
El presidente del ICO, Manuel Illueca, ha enmarcado la operación en el compromiso del organismo con la vivienda destinada al alquiler asequible mediante la colaboración público-privada. Los nuevos instrumentos desplegados con España Crece, dice, amplían su capacidad para financiar proyectos que engrosen la oferta.
Las obras arrancaron el pasado 16 de julio y las ejecuta Sacyr. Una vez terminadas, Sogeviso será responsable de la gestión y explotación de las promociones, un modelo que la gestora ya aplica en otras operaciones.
La Ficha del Inversor
La métrica que resume la operación es el coste por alojamiento. Los 143 millones sobre 843 unidades arrojan un desembolso medio de 169.600 euros por vivienda, contenido para obra nueva en una capital andaluza. Con financiación pública por debajo del mercado, el yield bruto del promotor, la rentabilidad anual del alquiler antes de gastos, puede situarse entre el 5% y el 6%, siempre que la renta quede bajo el umbral de la vivienda protegida.
La tendencia a seis meses pasa por la ejecución. Sacyr tiene margen para acelerar el calendario, pero el verdadero cuello de botella está en la demanda: Sevilla acumula listas de espera en el registro de solicitantes de vivienda protegida y el Ayuntamiento confía en que las 843 unidades alivien parte de la presión. En paralelo, el ICO y la Junta observan un modelo que quieren exportar a a otras capitales andaluzas.
El perfil al que apunta el proyecto combina dos públicos. Por un lado, el arrendatario con ingresos medios y bajos que no accede al mercado libre. Por otro, el inversor institucional que busca carteras de alquiler asequible con respaldo público y riesgo contenido. No es una operación para el pequeño comprador de vivienda habitual, sino para la gran cartera que mide la rentabilidad por el yield neto, el que descuenta gastos, impuestos y periodos de vacío, más que por la revalorización del ladrillo.
El riesgo es doble. El primero, la dependencia de los fondos europeos: si el nuevo marco presupuestario de Bruselas recorta los Next Generation a partir de 2027, el modelo tendrá que rehacerse. El segundo, la presión sobre el suelo público, cuyo precio tasado sostiene la rentabilidad. La última referencia de este tipo, el Distrito Universidad de Málaga, fijó un patrón que Lagoom y el ICO confían en replicar en más ciudades antes de que acabe el ejercicio. Cosas de la financiación pública: cuanto más barata, más proyectos, pero también más dependencia.




