Los hutíes desvían ocho petroleros saudíes del mar Rojo y el Brent se dispara en plena escalada entre Irán y EE.UU.

El movimiento, que busca castigar a Riad y cerrar el flujo energético a través del mar Rojo, eleva la presión sobre un Brent ya tensionado por la escalada militar entre Irán y Estados Unidos. Las aseguradoras marítimas ya recalifican la ruta como zona de guerra y las primas se di

Los hutíes han confirmado este fin de semana el desvío forzoso de ocho petroleros saudíes que transitaban el mar Rojo, una maniobra que añade presión sobre las rutas energéticas globales y ha disparado el precio del Brent. He analizado el comunicado del grupo yemení, respaldado por Irán, y me detengo en lo que implica este bloqueo selectivo en plena escalada militar entre Washington y Teherán.

La maniobra hutí y el bloqueo a los petroleros saudíes

Según el movimiento hutí, los ocho buques que transportaban crudo saudí han sido desviados de sus rutas habituales y tendrán que circunnavegar el estrecho de Bab al-Mandab, lo que les obliga a tomar la ruta del cabo de Buena Esperanza, alargando el viaje hacia los mercados asiáticos en miles de millas náuticas. La acción se enmarca en un bloqueo recién declarado contra las exportaciones energéticas del reino, que el grupo justifica como represalia por años de presión saudí sobre las zonas controladas por los hutíes en el norte de Yemen.

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Riad no ha confirmado la cifra exacta de buques afectados, pero fuentes del sector marítimo consultadas por DW apuntan a que varios cargamentos de Arab Light han modificado su derrotero en las últimas 48 horas. El estrecho de Bab al-Mandab, de apenas 30 kilómetros en su punto más angosto, es un paso crítico: por él transita cerca del 10 % del tráfico mundial de crudo. Cualquier disrupción prolongada eleva los costes logísticos y los seguros, y encarece el suministro para Europa y el Mediterráneo.

Un Brent bajo presión: la amenaza al suministro global

El precio del crudo Brent reaccionó con un fuerte repunte este sábado, superando la barrera psicológica de los 95 dólares por barril en los mercados asiáticos. No es un movimiento especulativo aislado. La situación en Oriente Medio se ha deteriorado en cascada: el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazó el viernes con golpear “muy duramente” a Irán, y medios locales sugieren que la Casa Blanca estudia nuevos ataques sobre infraestructuras energéticas. Ayer, el mando militar iraní lanzó una advertencia directa.

“Cualquier país que sirva de escudo defensivo para la criminal y agresiva América será engullido por las llamas de la guerra.” — Ali Abdollahi, jefe del mando central militar de Irán, en declaraciones a la televisión estatal iraní, 1 de agosto de 2026

La amenaza no es retórica. Horas después, Kuwait respondía a una nueva oleada de ataques con drones iraníes que alcanzaron instalaciones vitales, y al menos un petrolero resultaba dañado en el estratégico estrecho de Ormuz. El peaje logístico se acumula: a la ruta del mar Rojo, ya condicionada por los hutíes, se suma un Ormuz semicerrado de facto, donde Irán exige autorización previa a los buques que quieren atravesarlo. Las navieras internacionales empiezan a descontar en sus cotizaciones una prima de guerra que se trasladará al precio final del combustible en los surtidores europeos.

🌍 El impacto en España y Europa

Europa recibe alrededor del 30 % de su crudo a través del Canal de Suez y el mar Rojo. Si los petroleros saudíes se desvían de forma permanente, el suministro se encarece y se alargan los plazos de entrega. Para España, el Brent es la principal referencia de los carburantes; un repunte sostenido de 10 dólares puede sumar entre 5 y 7 céntimos al litro de gasolina en un mes. Además, el Euríbor, que ya cotiza expectativas de tipos del BCE, podría encontrar resistencia a la baja si el encarecimiento energético reintroduce presiones inflacionistas. Los contratos de futuros del gas natural TTF también se tensionan, pues los hutíes no descartan extender su bloqueo a metaneros que transiten por la zona. Bruselas sigue la situación “con extrema preocupación”, según fuentes comunitarias, y no se descarta una reunión extraordinaria de ministros de Energía si la crisis se prolonga más allá de la próxima semana.


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